"Un terrorismo tibio"


Reseña de "Realidad" de Sergio Bizzio. (Mondadori, 2009)

La extensa obra de Sergio Bizzio -que incluye novelas, guiones, obras de teatro, cuentos y poemas- parece materializar aquella idea –cierta- según la cual la coherencia del estilo es un factor sobrevalorado. A partir de la diversidad de géneros que cultiva y también dentro de su propia narrativa, el autor ha logrado esquivar el registro más clásico y llevar sus historias hacia la hipérbole delirante con una festejable irreverencia. En otras ocasiones, supo apostar con éxito por un tipo de radicalidad diferente, más cercana al realismo, como en su novela anterior, Era el cielo. Entre esos extremos, justo a mitad de camino, parece situarse la tibia propuesta de Realidad, una novela entretenida que relata cómo un grupo terrorista musulmán copa un canal de televisión e interviene el programa Gran Hermano.

Una de las tesis de la novela sostiene que la manipulación televisiva puede ser tan peligrosa como un grupo armado dispuesto a morir y matar para conseguir sus fines. “Eran todos terroristas, todos manejaban los mismos hilos”, dice el narrador al promediar el libro. En esta homogeneización de los roles, la complicidad con el lector se genera a partir de un conocimiento común vinculado con la omnipresente cultura audiovisual. Hay algunas escenas bien logradas en esa dirección -incluso un guiño a un cuento del autor-, narradas con eficaz ironía, en especial los diálogos entre los participantes del programa –quién no los ha visto por televisión- que disponen de un subnormal nivel de inteligencia (uno puede leer la novela, incluso, como si fuera un guión). El resto de los personajes (policías, terroristas, familiares de los participantes del reality, productores, etc) también quedan por debajo del narrador, que los mira con una soberbia mezcla de desprecio y superioridad. Los terroristas, por su parte, no parecen más que estereotipos, fanáticos cuyas motivaciones, desde la mirada occidental más mainstream, resultan ridículas; la violencia que practican es, a fin de cuentas, patética. Realidad se distancia de la excelente El terrorista de Daniel Guebel, una historia vertiginosa y extrema que renuncia, concientemente, al engañoso estatuto de verosimilitud. En definitiva, más allá de las diversas decisiones estéticas, ¿por qué la literatura debería hablar de un tema –por ejemplo, del terrorismo- del mismo modo en que lo hace Telenoche o cualquier medio masivo de comunicación?¿no debería aportar algo más que la reproducción de estos tópicos, en especial si están elaborados con el mismo nivel de superficialidad?

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versión publicada -salió otra en Cultura de Perfil- en la última edición de Esto no es una revista literaria, publicación dirigida por los poetas Lorena Curruinca y Gerónimo Unibaso, que ahí nos dejan publicar de todo: entrevistas, reseñas, narrativa, criticas de cine, columnas de opinión. Acá está la info de la revis

Deme dos



















La gente de EC invita a charlar acá a las 7 de la tarde porque tienen todo calculado para que los asistentes partan al fin del evento que contará con Mariana Enríquez, Samantha Schweblin y eu, en combis o a dedo hacia el Confesionario genealógico ("verdadero-primera persona-confesional Edgardo- Diana-Paula Maffía- (Paula su papá y su tía)") a cargo de la Dra Cecilia Szperling.

"latina chic" por un día, bah por dos paginas, bah por una lista. ponele












click y se agranda y se puede leer
Ese día me gustaba no me gustaba eso y ni me lo puse a pensar hasta que Johanna Morillo me escribe desde Venezuela y me hace muchas preguntas y después escribe un perfil -demasiado generoso- y después me pide una lista entonces pienso en lista y después me dice que tuvo que editar porque parece que soy larguera para una lista y eso no quita que sea divertido y está bueno pensar que ahora me gustan no me gustan otras cosas, más cortas en algunos casos de lo que ella hábilmente editó.

La revista es venezolana y se llama
Complot Magazine. El chic latino.
En éste número hay una nota a una monja y al artista Icaro Zorbar que Lorena me dijo que parece que la rompe pero también muchas modelos y tecnología y productos que de verlos les sentís el perfume y aunque te hagas la austera o el austero o de veras andés sin un mango te dan re ganas de comprar.

HOY Plantá un Tamarisco en la Biblioteca

EDITORIAL TAMARISCO PRESENTA
MESAS PÚBLICAS EN LA BIBLIOTECA NACIONAL:

TRADICIONES EN LA EDICION INDEPENDIENTE
Viernes 7 de agosto, 18 horas (puntual)
Sala Augusto Cortázar de la Biblioteca Nacional (Agüero 2502)
Mesa 1. Los pioneros. Historia y tradiciones en el mundo de la edición independiente: inicios, conformación de catálogos, panorama de los años anteriores. De la década del ‘60 a la actualidad.
Participan: Daniel Divinsky (ediciones de la Flor) Ada Korn ( Ada Korn editora) y Sergio S. Olguín (V de Vian)
Mesa 2. Revistas literarias, revistas culturales. La circulación alternativa. ¿Por qué iniciar una revista? ¿Cuáles resultaron paradigmáticas? Importancia de la revista para la formación de los escritores y para la crítica cultural.
Participan: Juan Terranova (Tres Galgos), Juan José Burzi (Los Asesinos Tímidos) y Hernan López Winne (Esperando a Godot).
Brindis y empanadas de cierre!
Auspicia: Fondo Nacional de las Artes.

existe el amor entre la cumbia y el regaeton

“En un momento casi ni subíamos al curso. Nos quedábamos al lado del buffet con Carlitos. La señora hasta el día de hoy me cobra lo que le debíamos con Carlos.¡Creo que no me va alcanzar la vida para pagarle! Siempre trato de llevarle un regalo o algo pero me dice que no es suficiente”.
El Oscuro se ríe siempre, los otros, casi siempre también. Sólo una parte de mi incursión en el maravilloso mundo piolavago se publicó en la revista Llegás.
**ENTREVISTA A PIOLAVAGO**

(El cuarto disco se llama "Por las buenas" y lo produce LA MUSIC. Están nominados a los Premios Gardel 2009 por La cumbia del triki triki. Gracias a los chicos músicos y a los repres Lucas y Ale)

Las fotos son de Diego Domínguez.

¡Margaritas, Miss Piggy!

De La mujer de mi vida me pidieron margaritas y ese día me parecía que me gustaba no me me gustaba esto que copio acá
(Buen título preguntarse si "las minorías están de moda". Dato anecdot: puse que me gusta el trabajo de una fotógrafa. Luego vi que a ella le dieron una doble página para parte de su obra y un texto en el mismo numero de la revis, una coincidencia geñal. En la revis escriben Rojas, Licitra,Cross, Kreimer, Angélica Gorodischer,Gorostiza, y varios más)

Me gusta muchísimo
Cuando descubro un buen libro sin que medie la recomendación de nadie. Me pasó hace tiempo con los libros de Zambra. La vida privada de los árboles es pequeño, intenso, poco pretensioso y, como toda novela, (pero aquí se da en su mejor expresión) funciona como una silenciosa prescripción de cómo debe escribirse una novela. También me encantan las fotos de Lorena Fernandez. Sus obras impregnan todo con su clima y te separan de cualquier lugar común que pueda rodear al problema que plantea su proyecto.

Me gusta mucho
Cuando alguien me recomienda libros. Pero convertí este proceder en una odiosa obsesión propia. Cuando leo algo que me gusta me convierto en una suerte de evangelizadora secular (por mi insistencia, algunos de mis amigos deben compararme con Los Testigos de Jehová). Practico dos modalidades. La menos invasiva es prestar o regalar esos títulos, aunque discierno según la persona y qué circunstancia atraviesa. Últimamente vengo prestando –está agotado- Sólo te quiero como amigo de Dani Umpi porque tengo muchos amigos recién separados. Y como acaban de reeditarlo en una económica y linda versión de bolsillo, también regalo Cuando me muera quiero que me toquen cumbia de Cristian Alarcón, sobre todo a perso
nas que dudan de lo literario en el género crónica (que tiene varios subgéneros a su vez), o mejor dicho que desestiman a priori el trabajo con el lenguaje que necesita cualquier texto literario, que a su vez puede estar "hablando del mundo". También Turistas, de Hebe Uhart y los de edición limitada del sello La funesiana son ideales para cumpleaños. La segunda modalidad es más molesta- me pasó con Levrero en estos- consiste en perseguir insistente como mosquita hambrienta a mi compañero de redacción o a alguna amiga a quien tenga cerca para leerle en voz alta párrafos enteros de un texto buscando el debate, la disección compartida o que ellos también exclamen “Oh, es una maravilla”. Todo empieza con una pregunta retórica: “¿te puedo leer un poco de esto?”. Ese es el momento en que varios, astutos, suelen emprender la retirada.

Me gusta poco
Los escritores que la van de elitistas, que son prejuiciosos gratuitamente. Un ejemplo poco grave y arbitrario: la reacción ante cierta música, pongamos Calle 13 por ejemplo. Una banda comunmente llamada “reggaetonera” que se escucha en la radio. Su líder, soberbio y pendenciero como lo exige el género, siempre protesta, con motivo, contra ese rótulo ya que su música mezcla diversos ritmos latinoamericanos –aunque también parodian cierto tecno yanqui. Sus letras son geniales, hiperbólicas y graciosas.
No me gusta nada
Los relatos políticos y sociales que se ven en la mayor parte de los noticieros y en los medios en general. Y cuando la literatura los reproduce sin problematizarlos. Aunque supongo que eso ya no sería literatura. Tampoco me gustan los discursos misóginos que no respetan campo popular, intelectual ni cultural y parecen atravesarlo todo.

En el blog de Pola están las muy interesantes "Margaritas" de Martín Kohan publicadas en el mismo número de LMDMV, en la que habla de algunas reacciones frente a la novela Las teorías salvajes.

"Manténgase unidos; que por encima de las rencillas está la organización; que por encima de la incomprensión está el sindicato"


Plantearon el "problema" peronismo, Damián Ríos y Mariano Blatt, y trabajaron con Juan Diego Incardona, Leonardo Oyola, Alejandro Caravario, Luciano Lamberti, Juan Terranova, Carlos Godoy, Timo Berger, Santiago Llach, Martín Rodríguez, Tatiana Depetris, Sonia Budassi, Diego Sánchez y Federico Leguizamón para hacer este libro.

Juan Diego hizo un post muy lindo que tiene que ver con su texto.
Mi relato se llama "La medida " y transcurre durante un conflicto gremial digamos "actual" (bla).

Antes de que se publique leí el cuento de Alejandro Caravario que me gustó y me pareció rarísimo y el de Diego Sánchez me encantó. Queremos leer más.

EC nos pone en promo

"¿Que diría si le contáramos que por 100 pesos se puede llevar tres bellas escritoras argentinas a su casa?"
En la sección "Buena literatura x 100 pesos"-Librería Eterna Cadencia.

¡gracias!

el mambo namber faiv de funes

Adelanto exlusivo para enmediodelcampo.
O el prólogo top de mi generación "dato incomprobable" diría el editor pero yo doy fe digo yo, o "por qué no", "porque puedo", "porque nos gusta querer hacerlo."
Gracias al Departamento de Marketing y Prensa de Editorial Funesiana por cedernos esta exlusiva de Autogol (un libro que usted debería adquirir).

"¿Por qué hacer otra antología de cuentos? ¿Por qué convocar escritores que no se parecen en nada? ¿Por qué hacer los libros a mano? ¿Por qué tan poca tirada?
En realidad... ¿por qué no? Es curioso descubrir que hay muchas antologías y que el 70 por ciento (dato incomprobable) de las mismas son de poesía. Hace algunos años se volvieron a publicar antologías de cuentos seriamente y también me preguntaba por qué lo hacían.
Ya lo dijo Michael Hutchence cuando le preguntaron por qué siempre se ponía de novio con súper modelos; porque puedo.
Hacemos esta tirada y estos libros porque podemos. Pero también porque nos gusta querer hacerlo. Porque me parece que ser jóvenes o referentes en un ambiente literario no tiene nada que ver con sacar libros.
Los libros que podemos sacar en la segunda editorial más chica de latinoamérica están hechos uno por uno, a mano por estas mismas que tipean la introducción que usted lee. También están hechos como una manera de resistir a la industrialización del pensamiento, a la banalización de la repetidora.
No es contra la máquina, para nada. Es, más bien, contra el uso indiscriminado que los cráneos hacen de la máquina.
Estos libros se hacen como expresión de descontento hacia el Hombre y sus políticas que, consciente o inconscientemente, avalamos día a día. Contra el mezquino ser que sólo considera dos o tres autores por sobre la enorme cantidad de escritores publicables.
Más allá de mis cavilaciones afiebradas, este libro, además, es una muestra de amistad. Gente que admiro, envidio, quiero, estimulo, agradezco. Representa las enormes ganas de sobrevivir en la posteridad con algo hecho con mis propias manos para promover sus textos.
Su literatura, en éste objeto, sobrevivirá alrededor de unos 30 años (si no me fallan los cálculos) intacta. Por lo tanto, me carga de una enorme responsabilidad presentarles a estos queridos amigos.
Para los críticos que puedan leer este compendio, este trabajo, quedará el análisis y tal vez la explicación del por qué estos autores juntos o el orden de aparición. Entiendo que la interpretación de algunos del trabajo de otros es importante. No soy ni podré ser jamás crítico literario aunque no se debe a mí exclusi-vamente esto último. No hace mucho tiempo, las camadas de críticos literarios que ha ido expulsando la Universidad fueron mejorando en cantidad y calidad. Según entendidos, costó pero va queriendo.
Para los fanáticos vaya la confesión de mi parte: el libro lo pedí en un abril, me fue entregado por casi todos los autores en octubre (cuando la fecha final era agosto) y terminó de imprimirse un año y seis meses después.
Trabajar con tiempo, a veces, no es una opción. Para los que duden, los que crean que planeamos la conquista del ambiente literario a paso de tortuga, los dejamos tranquilos; no es nada de eso. Para aquellos que crean que vamos a ser millonarios, también los dejamos tranquilos. La literatura es un medio para convertirse en millonario con las exactas pro-babilidades que ofrece el juego de la lotería nacional. Y lo mismo aquellos jugadores com-pulsivos que no pueden abandonar su vicio por más terapias grupales e individuales que han probado; estos muñecos que hoy les presento no pueden evitar ser escritores.
Varios han probado, doy fe.
Estos, los muñecos otrora llamados escritores, tienen en común que les gusta son-reír, tomar algo en asados (y comer), que juegan al fútbol o al báske (o sea, los deportes) y, por sobre todas las cosas, disfrutan de escribir.
Cuando lea cada uno de los textos piense exclusivamente en eso. Piense en el autor sentado en el escritorio, en la computadora, en un bar, en una pieza o en un living. Piense lo mucho que puede llegar a disfrutar una persona de hacer lo que le gusta. Analice los cuentos desde ese lugar. No busque patas de gatos ni pelos de huevos; no, no. Sea impla-cable. Impiadoso. Pero no le pifie.
Después me cuenta.


Lucas Oliveira
abril de 2009

"Cómo decirle adiós a un escritor felizmente extraño"

Sobre Gabriel Bañez. Publicado en el ultimo Perfil, en el suple de Cultura. El título, mejor que el mío es del editor.

Acá miguel russo también escribe sobre él en Radar Libros

Es jueves y en la tele pasan, todavía, la ostentación bizarra del funeral más mediatizado de la historia. Michael Jackson convoca estrellas, descansa en paz en un ataud de oro mientras un coro exclusivo canta sus hits, algunos sacan provecho de la ceremonia y decenas de cámaras transmiten en vivo. Uno sabe y se repite, asumiendo el lugar común, que ni una décima parte de eso sucedería en el medio literario. Ni aunque se tratase de un escritor famosísimo, multimillonario, de estética super pop o directamente frívolo. El lugar común se reitera cuando uno comenta que mejor que sea así. Es jueves y un amigo escritor avisa que acaba de enterarse de la muerte del escritor, editor, blogger y periodista platense Gabriel Bañez, sucedida una semana atrás. Al leer las primeras necrológicas comentamos: “Bañez se hubiera reído de ésta”. Al enfrentar el género y aplicarlo a un intelectual como él, cínico, agudo, analítico, pero también generoso y divertido, uno quisiera ser Andrés Calamaro componiendo su canción Los chicos: es inevitable pensar que el autor de Hacer el odio no hubiera celebrado el hecho de enfrascarse en las encorsetadas convenciones del adiós.

En una entrevista publicada en la revista española Teína, Cristian Vazquez contaba que al ingresar al edificio donde también funciona la editorial La comuna que Bañez dirigía, nadie parecía ubicarlo:

“—No te conoce nadie acá.

—Mejor —susurró él con una sonrisa torcida, pícara.”

Si ese tibio y apenas celebratorio desdén tuvo una coherencia con ciertos paratextos que lo calificaban como “escritor secreto”, la polisemia de sus intervenciones fueron como un ronroneo de fondo del artefacto ambiguo que podríamos llamar cultura –cuyos mecanismos desenmarañaba con crueldad y humor en su novela homónima-, un sonido constante pero sin estridencias que lo configuran como un escritor felizmente extraño: activo sin ansiedades, inteligente sin declamaciones.

La obra de Bañez es extensa, difícil de resumir y se proyecta siempre entre la continuidad y la ruptura. Pueden, desde luego, mencionarse los más de diez títulos publicados, los premios recibidos. Desde Parajes, novela ganadora del Primer Premio Provincial de Novela Roberto J. Payró en 1975; hasta la más reciente, publicada apenas hace unos meses, La cisura de Rolando, ganadora de la primera edición del Premio Novela Sur el año pasado. En aquella oportunidad, en entrevista con PERFIL, el autor señaló que “la disfuncionalidad” bien podría ser el eje que recorre toda su obra. “Reincido porque me parece que todos somos un poco disociados, un poco discapacitados”. Durante la entrega del premio llamó la atención el dedicado agradecimiento que expresó –con nombres y apellidos incluídos- hacia los “laburantes” de prensa y cada una de las áreas involucradas. Y siguió:“Les dedico este premio a las ballenas, que con tanta puntualidad y sensatez se acercan a la costa para mirar a la gente”. Demostrando que su figura de escritor también es algo disfuncional, dijo: “Un amigo de la infancia, Ignacio, cuando le comenté que había ganado, me dijo: ‘¡Cuidado!, porque vos fracasando sos muy bueno’.” Mientras algunos literatos de su generación se desesperan por alcanzar un incierto estatus de consagración, a veces a costa de rozar lo patético, Bañez parecía dedicarse a pensar y escribir; a enseñar y agradecer. Su último post hablaba de Fernando Peña. Su título era “Gracias por escribir”.

nuestros relatos metidos juntos en una bella edición funesiana para festejar

mañana miércoles venite que hace dos años que funes está trabajando en este libro por mínima curiosidad aunque sea ¿no? para relajar 
la oficina y tomarte algo y le comprás a tu amigo 
el libro de regalo del día del amigo
¿no está re bien?
sí, súper

Sonia Budassi | Federico Levín | Loyds | Ignacio Molina | Natalia Moret | Paula Peyseré | Javier Quintá | Ricardo Romero | Julia Sarachu | Juan Pablo Souto | Diego Vigna

el feriado en el centro piensa en el trip

El centro vacío potencia todo lo que es. Te leo y me das ganas de escribir poesía pero ya nos habíamos dividido el campo cultural (sin conciencia del negocio: efecto juventud)

Te imagino y me provoca decirte vamos, te imagino y que mires con miedo a los caballos y decirte todo bien, vos caminá, hacé, hacé, hacé, dejate llevar por el lado oscuro pero que vuelvas; así sin autos la ciudad los edificios pueden verse en falsa escuadra, un vértigo oxímoron: crecen en silencio. Ahora mismo se adhiere el esmog a la calle, es una alfombra, en el tacho de basura roto se pudren los restos de un mac combo, el feriado lucha contra el cambio y pierde.

Dejé de fumar, tardo en responder cierto correo, es el peso débil y constante de lo que te queda viejo y bien, el jean gastado que cualquier madre hubiera insistido en tirar, metías las manos en la tierra sin asco y te imitaba un rato, breve: das muchas instrucciones de cómo eso se tiene que hacer.

Ahora no leo. Chateo por el móvil, me lamento mucho si no puedo votar y miro televisión. En Utilísima hay un programa que te da consejos de seguridad. Cuando llegues al hotel de una ciudad extraña, lo primero que tenés que preguntarle al conserje es el número de la policía. 

Lo anoto y lo guardo. Por las dudas de que algún día vos también quieras flashearte con el mambo paranoico de la ciudad extraña, la paranoia es el efecto residual de la aventura, y de una vez por todas te animes a viajar.


la chica del sobrenombre dice

él usa campera canguro se pone capucha y si mira de frente directo de frente perfecto ella flashea un rapper new york pero al rato él mira de costado adentro de la capucha y es una fuckin sexi virgen gay (católica).

lo lindo es de las lindas debería haber dicho él y ella que suerte que me gustan los chicos buenísimo que seas heterosexual

ninguno de los dos andaba de entre casa y en el subsuelo del bar había ruido, albaca, tomate y luz


Gracias Gabriel Bañez


Justo ayer había entrado a tu blog, que lo tengo linkeado acá al costado y claro que estas cosas nunca las imaginás.
Gracias por esa pinta de malo de telenovela, esas de horror de los 80, que se cortaba con el carisma agazapado que nos hacía reír, gracias por los tantos libros, por las charlas, algun que otro mail, repetías lindo la palabra generosidad y esas cosas de las que aprendimos.

no pasa nada es bueno hablar de algo

policía del autobombing

(...)
"En una inflexión ideológica, cultural y económica como la del menemismo en la década del 90’, estas formaciones (en proceso) dirimen ilusiones y batallas. Acaso sea Pedro Mairal el punto más intermedio (El año del desierto), quien une a lo largo de su poética el motivo de la crisis política (el fracaso de la Alianza en el delarruismo) con la exploración del lenguaje erótico y el aprendizaje biográfico. Equívocos, anécdotas mínimas, fracasos cotidianos, deleites inesperados, consumos denegados, finalidades deficitarias, promueven la prosa de Gabriela Massuh (La intemperie) y Sonia Budassi (Los domingos son para dormir). Y nuevamente, en la estela de Piglia, las historias y las voces hiladas por Patricia Ratto (Nudos) traman el sesgo de lo representable, los fragmentos alegóricos de lo real que se deja reconocer casi sin referencias verídicas." (...)

En Mundo red. Experiencia contemporánea en narrativas argentinas de hoy Por Nancy Fernandez en el último El interpretador

martes marte: narrador pragmático en EC hoy


"deseo..."

"Ser un nerd con onda"
vía @igmar

de mariano blatt

me tengo que ir me están esperando te quiero mucho pienso en vos todo el día cuando caminamos por el pueblo a las siete de la tarde pienso en vos y pienso en vos a la mañana cuando me despierto o mientras almorzamos milanesas con ensalada mojo el pan y ahí también pienso en vos pero ahora me tengo que ir están afuera sentados en la escalerita del cyber esperando porque todavía tenemos que ir a hacer algunas compras para la noche como cerveza y otras cosas ellos por ejemplo necesitan llevarse muchos cigarrillos porque después allá no hay nada cerca imaginate ayer pasó una moto muy rápido por la calle de tierra de al lado de la quinta y se levantó muchísimo polvo aproveché la confusión para pensar en vos cuando nadie me veía también me tomé un helado de agua pensando en vos y nos persiguieron unas abejas tuvimos que salir corriendo y me tropecé me sangró la rodilla y para que no me pusiera a llorar me dijeron que pensara en vos y se me pasó todo el dolor y la tristeza y las ganas de llorar y hasta pude agarrar de nuevo el helado y seguir tomándolo a pesar de que se había llenado de pasto y hormigas si cierro los ojos cuando bailo pienso en vos y cuando los tengo abiertos pienso en vos lo mismo pero ahora me voy porque se van a poner impacientes y pesados después me dicen que estoy todo el día pensando en vos y tienen razón porque estoy todo el día pensando en vos hoy hace un rato nos sacamos una foto muy graciosa haciendo una pirámide humana y yo salí con mucha cara de que estaba pensando en vos. 
*gracias dani

políticas de la amistad

Entrevisté a Daniel Link por su libro Fantasmas. Imaginación y sociedad (Eterna Cadencia, 2009)

—“La discusión sobre lo imaginario fue abandonada después de Althusser”, se lee al comienzo del libro. ¿Con quiénes discute con mayor ferocidad “Fantasmas”?

—No sé si el libro discute con alguien, pero en todo caso establece una línea de división entre las concepciones autonomizantes y estetizantes de la literatura y los fenómenos artísticos en general. Los fantasmas son figuras del pavor y del deseo. En ese sentido, es imposible controlarlos. La cultura lo ha intentado todo el tiempo, y así nos fue. El Apocalipsis vuelve a nosotros, pero bajo la forma despojada de potencia de las películas de Hollywood que lo tematizan. Al desencantar el mundo, hicimos un mal negocio.

—Planteás tu relación con ciertos autores como una relación de amistad, “fantasmagórica”. ¿Qué te aporta leer desde ese lugar?

—La amistad sólo puede reivindicarse en términos imaginarios (ninguna estrategia le cuadra bien). Siento como amigos a los autores más distantes, con la condición de que ofrezcan alguna forma de felicidad compartida. La ficción de unos amigos distantes: ¿no es esa la mejor definición de la singularidad literaria?


para no olvidar que hay cosas lindas y/o graciosas que son un poco naroskyanas y otro poco la telenovela de las tres de la tarde

Mini selección de las frases más romanticonas pulenta o tiernas colmenares o mini guarras graciosas que dije, escribí, leí o escuché en los últimos días
(con leer la edición negritas se entiende creo pero):

*De @martinchus: 
"@soniadelcampo El profe es un artista, no tiene plata para andar invitando a comer afuera. Querelo asi como es, con su pancho y su 7up free."

*De @múa: 
@martinchus Viviré para regalarte todas y cada una de las golosinas auténtico sabor a infancia que existan en este universo mientras viva.

*De @pradero:
@soniadelcampo @martinchus tiene razón, de esa manera te podría "enseñar" lo mejor de-sí (de-cí papá)
@soniadelcampo lo que vos no entendés es que... estamos celosos. Te lo dije.

*De un lindo amigo: 
"¿Cómo andás? Te quiero un montón, che. Besos."

*De una linda amiga:
"hola amiga del alma!! no sabes lo que te extraño, y (...) pero es que tuve la peor semana ever!!!... parece que kung fu panda venia caminando y lo atropello un camion de kellogs, ademas lo agarro la gripe porcina, ademas engordo, y empezo a fumar tabaco y se volco a la marihuana y la anfetamina... (cuac)!! (...) 
pd. te diste cuenta que kung fu panda no sufre por amor en ningun momento??? dato clave!!  

****Yapa caprichosa sólo un toque desviada de la consigna:

*De E P:
"Fui a ver a Soledad, pero porque me gusta como persona"

*De El Deportista exitoso: 
"¿Sos escritora?...¡Te felicito!"

*****update:

*Más telenovela De compañero de clase de mis épocas de lisiadita 
apareció de casualidad buscando otra cosa. 
(los canadienses tenían su onda/el melodrama en tiempos de inet)

(...)"Escarbé durante largos minutos en el historial y emergió tu nombre, querida Sonia, tu nombre y cómo significa en mí, esto es: tu nombre y tus bastones (está bien) canadienses; tu nombre y una charla breve que tuvimos en el bar-sótano de la UBA, que ya no existe; tu nombre y los mails de 2007; tu nombre y tu áurea cabellera, y eso que abandoné la militancia en los Fetichistas de las Rubias. 
*Te mando un abrazo delicado para que no te caigas (por lo que ya sabemos: andás en muletas). Y espero, con una impaciencia moderada, tu artículo sobre (...) y unas líneas que lo acompañen. Cómo me gusta que una mujer escriba bien. (*NOTA: (¿?)ESTE COMENTARIO ES MACHISTA, NI SE SI EL RTE  QUERRIA HACERSE EL GRACIOSO O WHAT) Me proporciona seguridad. Es como ir por Panamericana con una mujer al volante que charle mientras sortea todo tipo de obstáculos. Espero que no leas esto último desde Freud. Ahora sí: como pasó mucho tiempo desde el último abrazo, te mando otro. Con ciento treinta y tres, te regalan una pelota, así que faltan algunos todavía. (...)
No se cómo es que las mujeres bellas no se dan cuenta de que viven en una guerra fría, hablando de nieve: cualquier botón mal apretado desata el fin, la pérdida de toda sutileza (en el otro), un obsceno intercambio de bombas que individualmente podrían destruir ciudades. Ergo, dale: un día charlamos y me explicás (...)mientras fumás (...) con las muletas apoyadas en un rincón.
(...)No quiero ser muy cursi, pero si siempre vuelvo a tu casilla es porque algo de mi vil, obscena, réproba persona te aprecia desde sus reglas. (...)Gracias por la prórroga para la respuesta de mi mail. Yo, por mi parte, no te la concedo. Deberás contestarme antes del próximo año y medio. Lo lamento".

albricias para la orga bahiense


Lorena y Gero ediciones acaban de labrar el número tres de ésta revista que sí es.
Escribí una reseña de Realidad de Sergio Bizzio, pero lo más mejor estará seguro en el resto de la revis que quisiera verla ya mismo así que cuando vaya a bahia me traigo un par y y después redistribuyo ricamente.
Puede ver los nombres de los escritores firmantes de los textos en la tapa, margen inferior. En las anteriores siempre había un músico en portada; con una linda entrevista adentro, ahora qué será que será.

Dice el chico del sobrenombre

Estás ahí curtiendo el invierno ocupado, elegís qué mostrar y que no pero querés estar en todo pero no en serio porque ahora lo importante es salir de expedición al quiosco con tu amigo de malicia y hablar del corrector, “no descuidemos al corrector” e ir a las fiestas de conocidos sólo si tenés ganas como el tiempo en familia y amigos golosina cliché de los tanos filtrado por esas horas de terapia urbana pagadas por Osde.

Hacer la zancadilla como en la escuela pero al lado del escritorio cuando pasa el enemigo que encima se viste mal y se cree cien te da pena pero divertido y la creencia práctica de la música que te pone arriba como palabras que usas para leer para irte y en el doble sentido por cada expresión a escuchar pensando en el peligro de que por chat se escriban eses finales que no van y que no te importe más que como te hacés de un asado porque en invierno también está lindo tomar sol, sueños de rock fan sensible tatuados en tu planeta que es tu filosofía personal como cuando le dijiste, rubio lindo, al chico que pide en el subte: “Si te bajás en Scalabrini te compro algo de comer” y el nene te rechazó.

wow: " contra la corriente de la vorágine antinómica de los medios de comunicación"

Patricio Erb escribe sobre Mujeres de Dios en el Blog "Letras incómodas. Crítica de críticas" de perfil.com



(grazie pato)


"Qué escribir acerca de “Mujeres de Dios” de Sonia Budassi que ya no hayan dicho otros. Para comenzar, recurriremos a una frase de Juan Terranova en Hipercrítico: “Sabemos de la trampa de reducir todo a un esquema binario”. Así, queremos dejar en claro una cuestión esencial: “Mujeres de Dios” (Ed. Sudamericana) no se preocupa en realizar un señalamiento moral de la vida religiosa (“¡Cuántas entrevistas por la tele que se perdió esta piba!”, se lamenta Montero). El libro de Budassi va contra la corriente de la vorágine antinómica de los medios de comunicación. " (sigue aquí mesmo)

obsesion-¿obsesion?

Martes: 
Sueño que estoy en hábitat de quien quiero entrevistar y se complica, y quien quiero entrevistar y se complica me saluda como otras veces y me presenta a representante filtro que no quiere dar el sí y el quien quiero entrevistar y se complica me presenta y le dice: "Quiero que ella me entreviste". 
El representante me saluda y me señala el quincho al fondo, podemos hacer la entrevista ahí.

Sábado:

Sueño que quien quiero entrevistar y se complica quiere tener algo conmigo y yo no tengo problema pero en el medio de la situación que me tomo de manera natural le digo: "Cerremos la fecha de la entrevista ya".

Ni se justifica gastar tiempo de terapia contándole tanta linealidad a mi psicóloga. En el plano conciente creo que está todo bien.

necesitamos

un poco de relax
hacernos los lindos con displicencia
hacer un poco cualquiera, jugar otra cosa, distinto lugar


honrar a los mayores, si son cariñosos
y salir a pelearla mucho así bravamente otra vez

(feliz lunes)

reclamo de los trabajadores de Página 12

Carta a los lectores de PáginaI12:

Nos dirigimos a ustedes como asamblea de trabajadores de PáginaI12, que incluye desde cronistas hasta obreros de los talleres, para informarles que llevamos dos meses de negociaciones infructuosas en reclamo de aumentos salariales y mejoras en las condiciones de trabajo.
Conscientes de que las empresas periodísticas no se caracterizan por respetar los derechos laborales ni la libertad sindical, valoramos el hecho de formar parte de PáginaI12, donde desde siempre elegimos a nuestros delegados y discutimos en asambleas masivas las situaciones que lo ameritan.
Esa unidad y el alto grado de participación no siempre estuvieron dirigidos a la confrontación con la empresa. En algunos momentos de crisis, sufrimos la reducción de nuestros salarios, el cobro en cuotas y en monedas alternativas. Esa situación agudizó el desfasaje histórico entre nuestros sueldos y el de los trabajadores de otras empresas periodísticas.

La prosperidad económica de PáginaI12, notoria en los últimos años por los ingresos obtenidos en concepto de publicidad oficial, se complementó en distintos momentos del último lustro con un repunte de las ventas del diario, y con una óptima respuesta de los lectores frente a distintos productos (CD, DVD, libros) que acompañan los ejemplares, bonanza que derivó el año pasado en el agregado de ocho páginas a cada edición del diario.

Sin embargo, pese a la prédica constante a favor de la redistribución del ingreso y la participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas, la prosperidad material nunca se tradujo en mejoras, ni de los salarios de quienes hacemos PáginaI12, ni de las condiciones laborales en las que desempeñamos nuestra tarea, ni en la contratación de personal, ni en la satisfacción de reclamos de vieja data de nuestra Comisión Interna. Algunos ejemplos:
--Recategorizaciones para equiparar salarios de compañeros que realizan tareas similares;
--Contrataciones para cubrir puestos que por distintos motivos han quedado vacantes;
--Compra de equipos para los fotógrafos, que trabajan con máquinas de su propiedad, cuando debe ser la empresa quien debe proveer esas herramientas.
--Mejoras salariales y blanqueo de los colaboradores que hacen el diario junto con el personal de planta;
--Fin del uso de los pasantes como mano de obra barata;
--Pago del consumo de celulares, desde siempre a nuestro cargo.
--Renovación de tecnologías obsoletas (sistema DOS), compra de computadoras con acceso a Internet (contamos con una máquina cada seis periodistas, que nos obliga a trabajar con nuestras propias computadoras o, en su defecto, a hacer cola y esperar turno para revisar correos electrónicos o imprimir un archivo), iluminación adecuada y hasta sillas de escritorio decentes;

Habernos acostumbrado a trabajar en condiciones artesanales no nos impide en muchos casos estar orgullosos de ser parte de PáginaI12. Pero creemos en la importancia de ser consecuentes con las prédicas, queremos hacer un diario mejor y sabemos que para lograrlo es imprescindible poner fin a la precariedad, invertir en la más elemental infraestructura, subsanar inconcebibles desigualdades internas y adecuar los salarios a las necesidades reales de los trabajadores.

Descontamos que el apoyo de nuestros lectores será fundamental para lograrlo.

Asamblea de trabajadores de Página 12

Efectos secundarios de traducciones entreveradas benefician el efecto de lectura de Los domingos son para dormir


Estrella recomienda:

Siri Hustvedt, Elegía para un americano.
Lucía Mazzinghi, Resolana
Y
(¡¡vuelve el autobombón!!)

Sonia Budassi
, Los domingos son para dormir.

(gracias, Estrella!!!)

"Después de tanta traducción entreverada o no, quién lo sabe, aterrizar en estos cuentos tan cercanos fue un placer, como reencontrarse con la casa propia. No había leído nada de esta autora que anda circulando a pasos firmes, y la verdad es que sus cuentos me instalaron de un solo golpe en los desvelos de una generación (...)Siga el link"

Los chicos de deportes

me enseñan cosas, diseñan el Prode y miran la tele. Escriben y cada tanto van a la cancha. Uno de ellos me viene avisar que Acto de fé, de Los domingos son para dormir, también está para descargar en la revista Rolling Stone acá. Otro me regala un suple del domingo pasado porque sabe que publicaron una nota que me gusta. A veces me enojo porque hay algunos que son de mucho gritar, pero es más, siempre, lo que nos llevamos bien.

"He Man está de vuelta"


Recién leo esta nota de Luciana Peker en Página 12: nosotras bancamos a She ra y no nos gusta decir "es la prima de".

"Marcelo Tinelli volvió con una banda de muchachos que recrean una despedida de soltero permanente, la revista Hombre propone devorarse a las amantes. Alejandro Fantino, Roberto Pettinato y Mario Pergolini son parte de una mirada masculina tan sexista como homogénea. Mientras que la publicidad de un desodorante juega con cavernícolas que pegan garrotes a las mujeres y una marca de jeans pregona “Volvamos al hombre, de a uno por vez”. ¿Un regreso al neomachismo, el machismo que nunca se fue o manotazos de ahogado de una masculinidad en extinción?"

Toda la nota acá

Mientras, la crítica de teatro Guadalupe Treibel comenta la obra de Coco Silly "La cátedra del macho argentino".

"(¿los libros también son de “putos”, Coco?)."

(igual ahora me acuerdo que de chica escuché a varios compañeros decir, despectivos, que He Man "era maricón")

Disconformes


Un domingo muy temprano teníamos sueño y ocultamos nuestra felicidad ante la cámara para evitar suspicacias, envidias y que el caballo no se sienta, con más de dos pasajeros encima, explotado como si todos disfrutáramos de eso o no lo hubiéramos padecido, vamos, alguna o más de una vez.

cam on ju!

El jueves 14 de mayo a las 19 Tamarisco arranca la serie de presentaciones en CCMOCA de Cuatro editoriales independientes.
En MONTES DE OCA 189.

Editorial Tamarisco.
Leo Oyola (Oxidado -y una vastísima producción), Julián Urman (Ravonne), Sonia Budassi y Félix Bruzzone (editores de Tamarisco) debatirán sobre la construcción de la identidad literaria de nuevos autores en el contexto de la literatura argentina post 2001 y su marco político, tanto desde la visión del quehacer autoral como del desafío que esta construcción supone para una editorial independiente.

(Se atendrán más o menos al programa; se preguntarán qué hay que debatir)

En próximos encuentros: Entropía/Caja Negra y Adriana Hidalgo.

una pequeña historia sencilla dos

Ellos vivían juntos y la pasaban bien.
No tenían mucho de nada, pero compraban cosas lindas, que les gustaban. Unas servilletas de género, unas macetas con flores, sapos para pegar o de material tipo cerámica para dejar reposar en el suelo. Los sapos son otra cosa.
Y compartían los pares de zapatillas que les parecían mejores, esas que dan ganas de usar con tal ropa por el color o los dibujos. No se peleaban cuando los dos querían usar las mismas.
Pero él tenía esos hongos de patas que aparecen en las publicidades antihongui con pies eficient más antipáticos, animados básicos, esas cosas de patas que te buscan los enfermeros que te revisan en la pileta. Como usaban medias distintas nadie pensó en serio en el asunto de que los hongos se contagian aunque habían chistes al respecto; él no tomaba ningún tratamiento en serio.
Un día ella se contagió y se puso molesta. Pero no se le ocurrió enojarse con él.
Muchos meses más tarde, vino el verano, hacía calor y fueron los dos a la pileta de un club y había que hacer cola para que los revisaran antes de dejarlos entrar.
La enfermera no se dio cuenta, o se hizo la que no se dio cuenta de la contagiosa bacteria que vivía en esas cuatro patas. Ella, contagiada, se quedó pensando si, de haber sido rechazados, le hubiera echado, secretamente, la culpa a él.

una pequeña historia sencilla

Al nene le decían que su papá iba a mejorar, que solamente tenía una gripe pero un poco más fuerte.
Cuando el quiosquero le preguntaba al nene cómo está tu papá él decía que muy bien, que si seguía en cama enseguida se iba a curar. El quiosquero le daba la razón.
Un día le dijeron al nene que el papá estaba mal, que quizá no se iba a recuperar.
El nene no le dijo nada de eso al quiosquero cuando volvió a preguntar; el quiosquero seguía dándole la razón.
Un día el papá se murió.
El nene está triste pero identifica el sentimiento de vergüenza que le da cada vez que lo mandan al quiosco a comprar algo aunque el quiosquero ya no le de la razón ni pregunte nada más sobre el papá.