hoy

quiero practicar la austeridad
de la prosa
pero ya austeridad
es una palabra
ampulosa
y rimbombante

éste es mi frankfurt 2010



no me hablen de roscas, todavía la tienen...

Jueves para salir por ahí

palabras enredadas está de pachanga y en Puan se piensa y se debate cómo organizarse y armar un colectivo en esta profesión. Me había invitado Matías Laje para que cuente la movida colectiva que armamos en Perfil, pero ya le había dado el Sí quiero Sí voy a Marina del programa de radio, ambas cosas son un programón. vayan

power mics

entre las muchas cosas que aparecieron y se difruta leer cuando una está en otras versiones de la experiencia y el mundo conocido hace las escondidas de correcaminos y coyote amable pero con feroz intención...

LO NUEVO Y LO CONSERVADOR pero éste artículo tira un par de Flores a La medida, mi cuento publicado en la antología de Blatt y Ríos y por ahí queda como de autobombo así que avisemos que sí, que lo es, que no lo habíamos leído así pero gracias. Hacemos un picadito del punto (...)
"4.En La medida de Sonia Budassi aparece otro cruce. Sonia Budassi, una narradora de la intimidad, describe el ingreso al estrato más bajo de la política, representado en un reclamo gremial. La inexperiencia y lo privado se encuentran ahí con lo político sin el auxilio de lo siniestro. Bildungsroman grupal de la decepción, la iniciación no sólo es en el amor o en el sexo o en la lógica remanida de las becas académicas, sobre las que Budassi ha escrito Acto de fe, quizás el relato menos explícito y al mismo tiempo más preciso sobre el cruce entre universidad y vida privada. (Las teorías salvajes de Pola Oloixarac puede leerse como el más explícito, pero no por eso menos importante.) La inflexión que representa La medida resulta todavía más evidente si se la compara con las tramas que le son contemporáneas y donde se cultiva, de la mano de personajes marcadamente solitarios, un fuerte individualismo que no siempre es crítico. Pienso en Pablo Ramos, en Oliverio Coelho y en Ignacio Molina."(...)
También tiene un artículo -EL CONDE DE LA CALUMNIA- de Patricio Erb com un mix Chuk Palaniuk argentino que en fin, empieza con esta gran cita -tan verdadera que es inverosímil!-


Y con el segundo número me pasó -es una asociación recontra arbitraria enton qué- algo similar al efecto corporal de lectura del último libro de Mariana Enríquez que leí este fin de semana (se llama "Los peligros de fumar en la cama"). Ansiedad por seguir leyendo. En el caso del libro de Enríquez se satisface en su límite de ser 12 cuentos, entonces uno y otro y otro y ¿qué pasará en el siguiente?¿qué propondrá?

ENCUENTRO CON MUJERES EN TUCUMÁN, primera parte, de Celia Dosio, te da puntadas de refresh inet explorer con la dureza de aquel programa y la intensidad ansiosa más de red social de que venga la segunda YA.

"Me gusta no conocer a nadie, ni que nadie me conozca, que no tenga preconceptos sobre mí o mi familia. Me muevo con libertad. Me sorprende no sentir ansiedad. No dudo de mis ganas de participar o ni me siento sapo de otro pozo, como había pensado.

Ser mujer no es garantía de reflexión, compromiso, voluntad de cambio de una realidad. Yo participo del Encuentro en tanto mujer, digo, no tengo experiencia en militancia. Mi acercamiento a la política es tardío. Creo también que hay temas que suelen estar en la agenda de género que necesitan una respuesta urgente, que requieren de una voluntad política de la que lamentablemente carecen: la violencia familiar, la cantidad de muertes por abortos clandestinos, la trata para prostitución, la discriminación…"

:):):):):):):):):):):):):):):):):):):):):):):):) reactivando, fase pony mutante cien por ciento lucha vs caballo de san martín (ampliaremos)

La "B" en el fútbol y en el amor según él

Un breve estudio comparativo del periodista Marcelo Rodríguez
(sí, voy a extrañar a los chicos de deportes aunque cuando les pedíamos que bajaran el volumen, los dos bandos nos mirábamos fiero. El prode siempre arregló todo y además siempre nos caímos bien)

¡¡juguemos en el bosque!!


El viernes se inaugura la muestra de Lorena Fernandez; dejemos por un día las presentaciones de libros y animémonos a este bosquecito.
Vi las fotos y parte de la instalación y debo decir que es maravillosa.
----y tuve enorme suerte de haber escrito el texto del catálogo.

23 de octubre
HONDURAS 4882
GALERÍA CATENA
19 HS

Feliz día! Un buen día para un buen texto

Desde hace unas semanas, en Aguilas Humanas se publican crónicas, algunas de las cuales hemos trabajado con el escritor Cristian Alarcón.

"Este blog es el lugar en el que podrán encontrar los relatos escritos por los jóvenes cronistas del taller que coordino en Buenos Aires hace cinco años, los de algunos Nuevos Cronistas de Indias y los míos, que de vez en cuando todavía salen por ahí", se lee al costadito.

Les dejo el texto genial de Martín Ale sobre el Tula, una crónica o un cuento como me han dicho algunos de mis amigos que lo leyeron antes de que se publique -lo estuve traficando por mail, ñaca ñaca.
"El bombo del Tula pasa los días y las noches en una habitación oscura, junto a dos colegas ya retirados, diarios y revistas viejas, un par de pingüinos embalsamados, una miniatura de Tutankamón y fotos, centenares de fotos. Tiene los parches gastados y le duelen las clavijas: el paso del tiempo, los miles de kilómetros recorridos, los palos recibidos. Las caras de Perón y Evita pintadas sobre el celeste y blanco de la armazón, calcomanías de un lado y la leyenda “Alemania 74 – Alemania 2006” del otro. El bombo del Tula sale poco; algún actito por allá, un homenaje por acá. Eso sí: cuando sale no hay bombo que le haga sombra. Su latido atronador mete miedo. Apoyado sobre una cómoda en una habitación oscura, rodeado de recuerdos, el bombo de Tula es una pieza de museo. Un objeto más del museo improvisado que el Tula tiene en su departamento de Lomas de Zamora.

-¡Positivo! –saluda el Tula y abre la puerta de un edificio de los que se hacían antes, una mole con puertas grandes y pesadas, a tres cuadras de la estación de trenes de Lomas. El cuatro ambientes que el Tula compró con un crédito del Hipotecario hace treinta años está en penumbras. La ropa desordenada sobre un sillón, una mesa con mantel de hule, un aparador con copas de las que se usan para brindar en Navidad.
-Mirá esto, positivo –dice el Tula. "SIGUE EN ÁGUILAS HUMANAS

"que la sigan"

celebration!!!! vía FIFA

THE DEFENDER-THE FORWARD

yepez-link-cucurto-nancy fernandez batifondo en el desierto




Los libritos viajan en formato de objeto y los textos de ficción se leen por la web claro que sí, qué obviedad; Los domingos son para dormir llegó a las manos de generosa y grafómana lectora de las tierras de Verónica Castro y Daniel Sada.
La mejicana la chica, que por estos días, según vi, está participando en la Feria del Libro del Zocalo en Méjico ha leído en serie al mejicano Heriberto Yépez, a Washington Cucurto y al libro entrópico azul; también ha leído El Interpretador y cita un texto crítico de Nancy Fernández sobre literatura argentina contemporánea.
(...)
"Es un desafío a la "policía" que dice Nancy Fernández, a la “sanción lógica” que alude Domínguez y al “co-control” de Yépez; un desafío irónico, burlón… y no cínico. Es como decirle al lector (y al crítico, quien por supuesto también es lector) “soy esto, soy aquello, soy hombre y mujer, soy yo y soy tú, te asimilo, mira, mira… no puedes tocarme(te) o ¿sí?... ¡tócame(te)!” Washington lo hace por medio del baile, hace cumbia poética, Link apuesta por la cibernáutica, Budassi es quizá el mejor ejemplo de la escritura femenina contemporánea en América Latina (lo que he podido leer, insisto), apuesta por el doble discurso femenino, la periferia del discurso de las mujeres dentro del propio devenir léxico y pensamental, en hermosa primera persona, y tomando como disparo de salida los clichés atribuidos a un ser mujer en un contexto específico.

"rara cualidad" me gusta


Imagino a la gente de @laperiódica en tres bunkers como los de los Super Amigos, una sala con maquinolas llenas de teclas que en este caso ellos usarían para hablarse a la distancia, y presionan el botón azul y flap, sale en twitter una reseña desde Barcelona y presionan la tecla verde en Chile y tuinqui, sale por ejemplo este post con la reseña de un libro que en la tapa tiene fotos viejas, y si pulsan las palancas clank para abajo se les imprimen las obras completas de Shakespeare y para abajo y al costado aparecen en el super monitor opciones para descargar juegos online y libros en PDF.

Gracias a Roberto Santander por la inteligente generosidad de esta linda reseña, copio sólo un pedacito así ven el sitio de La periodica que tiene hasta dossiers.


"El libro de Sonia Budassi tiene esa rara cualidad de los relatos que, al leerlos, sientes que contienen una parte del secreto. Una intimidad que absorbes como natural no porque hablen, necesariamente, de ti, sino porque su tramado, sus pliegues, complotan para que reconozcas una parte del mundo, aunque no sepas qué es lo que eso significa. No creo en la honestidad, pero sí en los relatos que se escriben con urgencia. Y en Los domingos son para dormir está presente esa escritura que aparece de una real necesidad por escribirse."

(...)
"La jerarquía literaria es otra cosa. Los discursos que aquí circulan apelan al estereotipo y son desmontados o exacerbados hasta convertirse en literatura. Y eso, creo, es todo lo que hoy, en tiempos donde la impostura es casi una política, podemos pedir."

esto también es vocación de poder

esto es abandono

So QEPD

El gato que toma agua de la canilla ya no vive en esa casa. Alguien pensó que era mejor que estuviera en una lugar habitado hasta que, si se daba, su dueña volviera a vivir en su hogar. Imaginé el reencuentro.

En su nuevo y transitorio hogar nadie le permite, me consta, tomar agua de la canilla.

La niña que vive en esa casa tiene rizos rubios y baja estatura, una burla, por real, a esos angelitos de Miguel Ángel.

-Se le cayó el collar a So en el patio- me cuenta un día.

-¿Cómo se le cayó?

-Sí, lo encontré y lo tengo acá pero no se lo puse de nuevo porque no lo vi más.

Su madre ratifica la información. La pequeña rubia se me acerca y desde donde está no puede ver que su madre hace gesto de alitas con los brazos y señala el cielo.

-Debe estar paseando, o en lo de algún vecino, trepado a la mesada, pidiendo que le abran la canilla, digo.

La nena pide permiso para prender el televisor.

Me entero de detalles innecesarios e indignos de un gato carismático, rubio y gordo, dichos en voz baja.

Letras de cuentos, de canciones y de poemas


el jueves.
Busqued, Llach y yo

en el fogón una que sepamos todos

de Juan Diego Incardona.

a las siete de la tarde en Libertador 8465

confesiones de invierno- Murio P. Sawyze (elegido el más sexi por People en 1991)


Todos los recuerdan por Dirty Dancing, Ghost y Point Break

Yo más que nada por "El duro", una película de las últimas de los ochentas del héroe solitario yankee. La vi con mi amiga V, la travesura ir al video de su barrio, pasar las vías para traer algo que no eran precisamente dibujos animados. Nos sorprendimos de ver un par de desnudos, fue la primera vez que concretamos esa hazaña (recomiendo el cuento de Hernán Arias, ahora que me acuerdo, que está en la antología de Mondadori De Puntin, se llama “Lo que la televisión le hizo al fútbol”, hay un video club de barrio y unas chicas a las que le dicen "las porneritas", es un nombre horrible pero en el cuento funciona).

En esa peli Patrick era un patova sensible que hacía yoga y comulgaba con cierta filosofía oriental y se enamoraba de la ex del capo del pueblo, una rubia médica que le cura las heridas luego de que él tiene una mala noche en el boliche. Porque Patrick trabajaba en el boliche desde hacía poco, lo contraron para “mejorar el ambiente”, siempre había piñas, prostitutas y borrachos y quizá drogas y eso no era lo querido por el dueño.

Pero igual Patrick, como era “El duro”, en algún momento debe haber dejado a la médica linda porque su vida era así, nómada, on the road, ir de pueblo en pueblo, haciendo racias no militarizadas por los boliches. Nosotras nos reíamos de tanto macho inverosímil pero; igual de a ratos nos gustaba y nos parecía bien que se hizo amigo del chico ciego que tocaba la guitarra detrás de unas rejas, como en una jaula sin importarle que los parroquianos le tiraran botellas. Era una resistencia, éramos tan chicas.

La hicimos


¡Dos días en Córdoba! (o en la vida literaria de)


Dos días en la vida de Córdoba literaria tendremos gracias a la generosidad y agite de la Editorial Recovecos. (con apoyo de su propia fundación "Acciones de bien")
Estaremos partiendo esta misma noche con una valija gigante que los cordobeses mirarán con recaudo, desconfianza y quizá temor especulando, por su tamaño, que voy con ganas y recursos como para instalarme.
Mas no, la valija contiene, sobre todo, libros. Y es aquí, en casos como éste, cuando comprobamos una vez más la promiscuidad de la edición independiente y de la lumpen: en la pesada valija conviven, no hay moral, libros de Entropía, de Tamarisco pero también casi que de La Funesiana.

La invitación fue así:
el viernes David Voloj (Autor del libro de cuentos "Letras modernas")
presentará Los domingos son para dormir

(el viernes 28 de agosto, a las 20hs. en "El Baúl" (Ayacucho 319, Córdoba, claro)



El sábado, tendré el honor de conversar con David Voloj nuevamente y con el escritor Pablo Natale, autor del celebrado libro de cuentos Un oso polar.

(si hacen click en ese último link (el que dice oso polar, sí) y van hacia el final de la página, verán que el desfachatado autor dice: "Quiero agradecer profundamente a: la joven y estúpida literatura cordobesa contemporánea" (...) para más luego agregar el nombre del prócer bahiense Emanuel Ginobili. El primer dato nos desconcierta, el último nos alegra. Preguntaremos sobre ambos y les contaré a quienes se queden en esta ciudad desquiciada.)
(sábado 29 de agosto, a las 19:45hs. en "Galileo" (Gauna 5700, Córdoba, claro)

(Yo pregunto por mail y por chat qué onda los escritores con el cuarteto y nadie sabe qué contestar.)

*los libros de tamarisco se consiguen en la librería del ciclista*
gracias en serio Recovecos y Entropía

la tercera es la vencida

ENTREVISTA A FOGWILL- por la reedicion de Vivir Afuera (publicada el domingo, en Cultura de Perfil; lo había entrevistado para el Suple el año pasado cuando Mansalva editó Los libros de la guerra, y antes en el Malba -tengo el audio, cada tanto aparece en el Ipod después de una que sabemos todos, un efecto raro) En esta no me decidí por el título; igual después pusieron una fuera de mis opciones:

“Vivir Afuera no le cambio una idea a ningún crítico”

“Si Vivir Afuera celebrara la democracia, daría risa”

“Ningún personaje es democrático”

“Debería haber podido insertar felicidad en Vivir Afuera”

¿A qué se dedicaría Saúl?¿Cuál sería el recorrido de Mariana?¿Con quien estaría transando el Pichi en el escenario post kirchnerista?¿tiene sentido pensarlo o la pregunta resulta demasiado lineal? Desde hace tiempo, en cada aparición pública, Fogwill se encargaba de defenestrar la primera edición de Vivir afuera, una de las obras que, para muchos, ha cifrado la década del 90 con mayor lucidez. Que la ilustración de tapa –una ruta con palmeras a los costados, sobre un fondo gris- no tenía nada que ver con la novela –“parece un afiche de ‘venga a Cancún que está nublado’”-que la diagramación del texto no era la convenida, que la distribución y la liquidación de las ventas no estaban bien. Los lectores pudieron constatar la ausencia de ese título en las librerías aunque, cada tanto, alguien alertaba de haberlo encontrado en un rincón de saldos de la calle Corrientes. Completando la serie de reediciones que vienen haciéndose de su obra –En otro orden de cosas, Un guión para Artkino, y sus artículos reunidos en el volumen Los libros de la guerra- acaba de aparecer Vivir Afuera. En el prólogo Fogwill afirma que la novela no envejeció y, ahora, cuando se le pregunta por los fundamentos por los que un libro se mantiene vigente, elige el contraejemplo para explicarse: “Si vos leés uno de esos libros de la desaparecidología, esos que se escribieron en los ochenta o un premio Clarín, te da la sensación de que es mucho peor que leer a Marco Denevi. Ni siquiera te digo que llego al extremo de decirte el factotum de La Nación, Mallea, pero sí ves el efecto de cualquier novela de los 50. Este libro, pudo apostar a algo que lo volviera viejo rápidamente. No seguiría vigente si fuera a la democracia lo que mi libro es al repudio de la democracia. Ningún personaje es democrático. Las chicas son fascistas. Y los que no son tan fascistas son, te diría, escépticos absolutos y nihilistas graves. Imaginate que ese libro hubiera sido escrito en los años de Alfonsín y que celebrara la democracia: daría risa. El triunfo de los derechos humanos, el juicio de las juntas, el país donde se estudia, se come…entonces sí hubiera envejecido. Lo mismo si sugiriera que el menemismo es lo peor que podría pasar. Pero este libro está sugiriendo que se vienen cosas peores”.

El misterio como estrategia. Vivir afuera funciona como una reescritura, bajo los efectos del neoliberalismo, de sus primeras intervenciones, aquellas que se preocupaban en señalar la continuidad entre la dictadura y la democracia no sólo en textos críticos sino en cuentos como Mis muertos punk, Ejércitos imaginarios o Pájaros de la cabeza, entre otros y también de Los pichiciegos –aunque, quizá, Vivir… no tenga la carga “profética” que Fogwill suele atribuirle a aquellos textos anteriores. “Sí. Es una reescritura… no sé si es conciente, pero me mantengo fiel a lo que pienso”.

Fogwill, sin necesitar subrayados –aunque reitere ciertas obsesiones- es un autor acertivo. Sin embargo, no responde de ese modo apenas se le pregunta qué no supieron leer aquellos críticos que, según escribe en el prólogo estuvieron “cada uno equivocado a su manera”. “No puedo responder eso, no lo sé. Si me dijeras que hubo uno que acertó te diría en qué se equivocaron los demás”, dice.

Parece una estrategia, querer plantar el misterio sobre una obra para que parezca inaprensible…

-Hay algo de eso, sí. A todos ellos les puede haber gustado el libro, etcétera. Pero a ninguno le cambio una idea. Y no son tipos imbéciles o hipócritas a los que el libro les haya cambiado la percepción de algo y después no lo quieran reconocer.

-La última vez que te entrevisté me dijiste que cada uno lee su espejismo mental cuando se enfrenta a una obra.

-Sabés que me parece que me equivoqué, porque Gandolfo no fue crítico pero tituló críticamente su reportaje, una nota cortita en Noticias. Puso como título “Lo sé todo”, cargándome, el mismo título que aquella enciclopedia. Pero era muy claro en Link, Schettini y Horacio Gonzalez que cada uno celebraba el halago o la palmadita o la franela que se le hacía a su doctrina. La reseña que menos me gustó fue la de Link. Porque no podía zafar de una condición aduladora. No digo que fuera un error de él, que fuera inauténtico sino que no podía zafar, él estaba escribiendo contra alguien que para mí que era Juan Forn, estaba escribiendo para enojarlo, a él o a Piglia.

-¡Como vos!

-(Risas)¡Yo vivo para atacar a Piglia!. Ahora me han dicho que su novela nueva es muy buena.

-¿Cómo hacés para zafar vos de aquel “espejismo mental” cuando hacés operaciones de lectura como aquellas en las que estableciste cierto canon?

-No siento que me pase pero siempre le temo a eso.

-Si los críticos no cambiaron con Vivir Afuera, ¿implica que creés en que la literatura tiene una capacidad transformadora?

-Si un libro no tiene la belleza de las grandes obras, como El Quijote, tiene que tener algo, sino no habría que haberlo hecho. ¿Qué puede conseguir un libro si no alcanza la belleza?

-¿En ese sentido falla Vivir…?

-Habría que escribirlo de nuevo, ¿no? Pero no tendría que existir el libro para escribirlo de nuevo.

Fogwill cita El despertar del nuevo día, relato de Hebe Uhart –quizá la única escritora a la que reconoce admirar en público- en el que “una viejita se cae y se golpea y la otra va a cuidarla. ‘No se me mueve de la cama que yo me ocupo de todo”, le dice la otra. Yo debería haber podido insertar “felicidad” –ponelo entre comillas que es una palabra de Sarlo esa-, una felicidad como esa en la novela. Pero no me dieron las pelotas, no me dio la lucidez para meterlo. Está rozada, hay una escena del Pichi en la casa donde hay una señora que es la que le cuida la pieza. Pero después si el tipo tiene alguna lealtad o solidaridad con el gordo del taller que es un cuadro de Aldo Rico, o con el cura o el pastor, eso se da en tanto comparten ideologías, no en tanto representen a lo humano. No hay nada humano ahí. Pero reconozco que no la vi. En segundo lugar me tranquiliza que ningún crítico la vio. Tercero, me amarga el hecho de que ahora que lo veo, no podría hacerlo.

¿Por qué no podés?

-Tiene que ver con la necesidad de escribir en contra como única manera de escribir. Pero de golpe, si uno pudiera pintar eso de Hebe Uhart…eso yo no lo puedo hacer.

-¿Qué ganaría la novela con eso?

Si tuviera eso, cerraría algo que en Vivir Afuera queda abierto.

-En algunas entrevistas de la primera edición reconocías cierta imperfección en la estructura de la novela.

-Yo había pensado en espacios entre bloques de párrafos y eso en general se cumplió; yo la escribí en la matriz de los libros que Sudamericana me había publicado, con los mismos espacios por líneas, y en una reunión con Chitarroni y Gloria Rodrigué, la dueña de la editorial y de Edhasa, me prometieron que el formato del libro iba a ser igual que los anteriores; eso daba 486 páginas. Primero, procuré que el 80 % de los saltos de texto, los saltos de bloque, fueran correspondiendose con saltos de página y los que no se correspondieran estuvieran en el medio. ¿Esto porqué? Por lo mismo que todos los libros que están escritos en bloque. Son los diez minutos que uno tiene talento para escribir, te fumás dos cigarrillos y tac. Terminaste uno de esos bloques de 1800 caracteres y sentís que ya te estas ahogando, ya perdiste oxígeno, te da hambre, etc, por eso los bloques de texto están cada vez más de moda. También hice algunos cifrados que ya perdí, una fecha de nacimiento, un número, los 69 se correspondían con actos sexuales, boludeces así, para divertirme. Para ahorrar plata también le pusieron un papel de diario y redujo en un 35% el tamaño de la tipografía.

-Me refería a la estructura narrativa

Sí, pero al cagarse en mi deleite de los ritmos que yo había logrado con los blancos y los negros de la tinta se me hizo más evidente que el libro no era El arte de la fuga de Bach.

-Pensé que te interesaba la falta de simetría.

Sí, me gusta, debe estar en el primer capítulo de En otro orden de cosas, donde lo digo; hay un pintor que trabaja con eso y me encanta pero no como algo no logrado.

-¿Qué expectativas tenés con la edición de El Ateneo?

-Todas las que tenía las cumplió. Me pagó, no mucha plata pero me pagó. Tengo la expectativa de que se agote rápidamente y me vuelva a dar esa suma. Cuatro mil ejemplares cash. Como estaba, Vivir Afuera era invendible en España. Tenía una tapa de cartulina de las de Tribunales, impresas con un sello de goma, no lo abrís. Pero este libro en España puede andar bien, no digo grandes ventas pero puede ser tapa de todos los suplementos conseguir críticas muy elogiosas como esas que suelen hacer los gallegos “por fin una obra que” y vender sus 600, 700 ejemplares, que está muy bien para un libro que no es para nada permeable para la cabeza española.

-¿Se tiene un poco idealizado el mercado literario español?

-Anda con una buena obra, un buen libro, con el libro de Diego Meret por ejemplo y para empezar Alfaguara, Sudamericana, Planeta, no se lo publican. Pero suponte que el tipo sea profesor de la facultad, o tiene un librito muy elogiado, le van a dar 1500 o 300 mangos acá; en cambio en España le darían 5000 euros y si puede vender igual que uno mío lo recuperan en un año. Cómo no lo van a idealizar, la belleza está determinada por el capital, que ordena que la relación euro peso sean mejores. Como contraparte, no entienden nada.

Fogwill señala que cuando Un guión para Artkino salió en España, a la semana generó 5000 referencias en Internet; hoy crecieron a 11000. Pero cuando uno entra en esas páginas, dice, no encuentra más que el texto de contratapa y la gacetilla de prensa. “No hay la menor discusión. La crítica española es completamente impune, ponen cualquier cosa.”

-¿Y cómo ves el estado de la crítica local?

Acá es mediocre pero no impune. Tienen miedo. Hasta el peor crítico de Pagina 12 tiene miedo de meter la pata cuando hace una crítica. Allá no tienen ningún miedo, están acostumbrados a seguir el poder de Prisa, el poder de Santillana, del Grupo Z, se cagan de risa.

En pocos días, Alfaguara lanzará un volumen con sus Cuentos Completos, que incluirá un relato inédito –en realidad, aclara Fogwill, ese texto debería haber salido por la Universidad Diego Portales, que “le pagó muy bien”- llamado Otra muerte del arte, que escribió en simultáneo con La gallinita mágica, el gallo de oro –aquel en que un padre le lee a sus hijos, otra vez una posible referencia a Piglia y su postura con respecto a la paternidad-, pero que, al encontrarlo el año pasado, corrigió un poco. “Con este libro trabajé casi tanto como escribirlo de nuevo porque reordené todo. Fuera de la cronología, intenté darle un ritmo”.

-¿Corregiste otros cuentos?

-Tuve problemas porque tenía muchas versiones diferentes, por las ediciones diferentes que salían en España, en Chile, pero ninguno es infiel a la primera version argentina. Yo escribi muchos libros que en realidad son truchos porque si te fijás, Mis muertos punk tiene tres cuentos que aparecen en Ejércitos imaginarios, que tiene cuatro cuentos nuevos que aparecen después en Restos diurnos, que tiene tres cuentos nuevo que aparecen en la otra versión de Muchacha Punk.

-En la última entrevista que te hice dijiste que no tendrías que haber publicado nada. Pero no sólo publicaste sino que reeditas. ¿Que libro no reeditarías?

Hace poco me compraron La buena nueva. Porque precisaba la guita. Vino la crisis y no la pudieron publicar, así que le devolví la plata y desarmamos la operación. Y ahora tendría que estar muy muy necesitado, y te llamaría a vos para que me prestes y si no me prestás vos tampoco, que sos la única persona a la que no cagué entonces tendré que venderlo de nuevo pero no me gustaría porque es un libro estropeado.

¿Por qué?

Porque ese libro salio original por Planeta; le faltan capítulos, por ejemplo, los de un personaje que se llama Lenin que era un gran amigo mío y que existía y que era librero. Además, cada vez que lo veo, siento la mano sucia de Juan Forn. Además está mi mano sucia, es un libro de mala fe que escribí contra Massera, pero hay algunos capítulos buenos que los voy a reciclar como relatos.

Estos fragmentos quedaron fuera de la charla. No tuve tiempo de desgrabar todo tampoco.

Sobre Busqued, Havilio y Meret y los fundamentos de lo que considera buena literatura
*En El país mencioné a Busqued, Havilio, Meret, esos tres que escriben libros verdaderos y no son talleristas para nada. No se ve la mano de Sacomano allí como si pasa en el libro de Laura Meradi, no hay vuelta de ellas ya hechas, si las hay, son de ellos. Tienen imperfecciones, pero quién no las tiene, ni hablar desde Proust. Esos 3 forman un bloque con Rafael Pinedo. Eso discutimaos con Cohen y Aira. Graciela esperanza no estaba de acuerdo. Tambien con Pablo Ramos, con quien no estaba de acuerdo nadie excepto yo, pero yo insisto en que es el más fuerte de todos".

"Porque no encuentro ninguna operación tramposa, ninguna aventura libresca, ningun amanecer titilante. ¿Captas?No aparecen rubias que fuman a la hora de la excitación sexual ni tipos de impermeables para crear una imagen de suspenso. Como en la ciudad ausente, que hay un tipo de impermeable que se llama Junior. No aparece nada de eso."

Sobre los redondos (¿?)

*"Porque salí con una ricotera, sabía los temas de memoria, cosa que casi nadie sabe, yo le decía no me cantes las letras, recitamelas, y eran todas una estupidez, El Indio es un genio, que magnetiza la voz, le gusta más el sonido, la palabra, que la sintaxis
Sobre Premio Indio Rico*
Indio puto lo llamo yo. Figurar con Leónidas en alguna lista me alcanza y me sobra, ya que no puedo estar con él en la de los grandes poetas.

Doble agente


"Lo que viene después: tener esta doble situación de estar periodismo cultural y también escritor, también es extraño. El mundillo es chico y es muy chismoso. [Risas] Es muy molesto, y hay días que estás de buen humor y te reís y días en que decís “a este le voy a poner el micrófono en la cabeza”. Sobre todo cuando te tratan de nena boba, cosa muy común. Cantidad de mujeres escritoras que dicen “abusa de la subjetividad”; lo mismo hace un escritor varón y dicen que es sensible. Esto no es barricada de género: es así. Lo podés ver en 80 recortes de críticas. Pasa mucho. Ese afuera es muy molesto porque es muy prejuicioso, porque puede llegar a ser muy provinciano, porque hay señores críticos que marcan lo que es bueno y lo que no es bueno. Son muy difíciles las dos cosas: si lo respetás al crítico decís “qué bueno lo que me dijo”, si no lo respetás decís “¡Hice todo mal! Mi libro es horrible porque le gusta a este que es un insoportable”."

que bueno que lo encontré

" (leyendo Kiki se puede ver cómo, en cierto modo, el teléfono celular ha pasado a ser un órgano sexual más)"

Encontré una reseña de KIKI de CUQUI que al final yo no pude terminar de reseñar escrita por Pablo Natale.

El libro está muy bien y tiene una tirada de, creo, 50 ejemplares.
Si no pueden comprarlo se los presto. Pero mejor si dan una mano y lo pueden comprar.

de Viel Temperley

Hospital Británico
Mes de Marzo de 1986

Pabellón Rosetto, larga esquina de verano, armadura de mariposas: Mi madre vino al cielo a visitarme.
Tengo la cabeza vendada. Permanezco en el pecho de la Luz horas y horas. Soy feliz. Me han sacado del mundo.
Mi madre es la risa, la libertad, el verano.
A veinte cuadras de aquí yace muriéndose.
Aquí besa mi paz, ve a su hijo cambiado, se prepara -en Tu llanto— para comenzar todo de nuevo.
( Versión con esquirlas
y "Christus Pantokrator")
Pabellón Rosetto, larga esquina de verano, armadura de mariposas: Mi madre vino al cielo a visitarme.
Tengo la cabeza vendada. Permanezco en el pecho de la Luz horas y horas. Soy feliz. Me han sacado del mundo
Mi madre es la risa, la libertad, el verano.
A veinte cuadras de aquí yace muriéndose.
Aquí besa mi paz, ve a su hijo cambiado, se prepara -en Tu llanto- para comenzar todo de nuevo.
Hospital Británico
La muchacha regresa con rostro de roedor, desfigurada por no querer saber lo que es ser joven.
(...)

escritor rico de padres ricos, editor pobre, periodista cultural pobre (esos términos usaría el hawaiano. Mi vecina diría "todo todo no se puede"")

(...)"Por último, el Maestro habló sobre el libro que acaba de publicar junto a su hermana, Hermano rico, Hermana rica, donde se explaya sobre la otra parte, la espiritual, completando así el círculo constitutivo de la plenitud occidental: materialismo económico e idealismo cultural; riqueza y literatura; policía y poesía. De nada sirve el primer millón si estamos vacíos por dentro.
Cuando salí del evento tenía la sensación de que postergar mi seguridad económica había sido algún tipo reprobable de desviación proletarizante. Soy un periodista cultural precarizado que cobra 150 pesos los dos mil caracteres y 200 pesos los cuatro mil, cuando el cheque no rebota. Escribo gratis en un blog colectivo. Sentí una leve indignación: Kiyosaki puede ser una alternativa. Por un momento, sentí que había un camino correcto. Otro camino. La desproletarización, después de todo, ya estaba escrita." (...)


(Estamos con Viggo, con él sabemos que nadie se hace rico con su sellito editorial. Claro que nuestras otras ocupaciones no difieren tanto de aquella -hacemos lo que podemos- así que nosotros también sabemos que con lo otro que hacemos tampoco da y sí, hubiera sido mejor si entrevistábamos a López u otro editor primero y hablábamos más de literatura, más divertido porque por lo menos íbamos a tener más de 15 minutos entre otras cosas más importantes pero no es excluyente, porque ese personaje está genial y no es ningún bobo y la pasamos bien aunque cuestionemos otras cosas, las propias claro. El otro día en el cumple de un escritor amigo festejábamos a Paris Hilton, siendo rica podría ser más careta decía mi amigo, un escritor asalariado en relación de dependencia; en esa empresa también le pagan por escribir.)

Ella creyó que era gata y le puso "Zoe" y cuando descubrió su verdadero sexo para no alterar su costumbre de responder al llamado lo llamó "So"


(PD:Cuando llego a casa vacía de mi madre los gatos y el perro me reciben como los descamisados a la evita de mi imaginación; yo les digo entren a mi casa bienaventurados robandole letra a Jesús y haciéndome la dueña; yo los dignifico con alimento húmedo, permisos de caminatas sobre una mesada de cocina limpia (le permito al gato rubio gordo tomar agua de la canilla; su capricho no es nuevo) y noches en camas de seres humanos (no se dan cuenta del frío de la casa, claro que afuera es peor; igual son mascotas tan fifí, se adaptan bien).
El perro patova lindo tonto -le decimos el modelo también- al que también llamo ternero por su tamaño se abusa y se sube a las camas y esca
rba la almohada, las sábanas, las frazadas, el crubrecama. Cuando está todo revuelto se pone a girar a una velocidad admirable, unas diez veces. Recién ahí se puede dormir. Al otro día distingo las sábanas agujereadas de las que no, tendría que tirar las viejas gastadas pero es un descrubrimiento inútil: sabemos que todavía no las voy a tirar.)
-las fotos son analógicas, los textos de ficción-
*Gracias x las fotos

"Un terrorismo tibio"


Reseña de "Realidad" de Sergio Bizzio. (Mondadori, 2009)

La extensa obra de Sergio Bizzio -que incluye novelas, guiones, obras de teatro, cuentos y poemas- parece materializar aquella idea –cierta- según la cual la coherencia del estilo es un factor sobrevalorado. A partir de la diversidad de géneros que cultiva y también dentro de su propia narrativa, el autor ha logrado esquivar el registro más clásico y llevar sus historias hacia la hipérbole delirante con una festejable irreverencia. En otras ocasiones, supo apostar con éxito por un tipo de radicalidad diferente, más cercana al realismo, como en su novela anterior, Era el cielo. Entre esos extremos, justo a mitad de camino, parece situarse la tibia propuesta de Realidad, una novela entretenida que relata cómo un grupo terrorista musulmán copa un canal de televisión e interviene el programa Gran Hermano.

Una de las tesis de la novela sostiene que la manipulación televisiva puede ser tan peligrosa como un grupo armado dispuesto a morir y matar para conseguir sus fines. “Eran todos terroristas, todos manejaban los mismos hilos”, dice el narrador al promediar el libro. En esta homogeneización de los roles, la complicidad con el lector se genera a partir de un conocimiento común vinculado con la omnipresente cultura audiovisual. Hay algunas escenas bien logradas en esa dirección -incluso un guiño a un cuento del autor-, narradas con eficaz ironía, en especial los diálogos entre los participantes del programa –quién no los ha visto por televisión- que disponen de un subnormal nivel de inteligencia (uno puede leer la novela, incluso, como si fuera un guión). El resto de los personajes (policías, terroristas, familiares de los participantes del reality, productores, etc) también quedan por debajo del narrador, que los mira con una soberbia mezcla de desprecio y superioridad. Los terroristas, por su parte, no parecen más que estereotipos, fanáticos cuyas motivaciones, desde la mirada occidental más mainstream, resultan ridículas; la violencia que practican es, a fin de cuentas, patética. Realidad se distancia de la excelente El terrorista de Daniel Guebel, una historia vertiginosa y extrema que renuncia, concientemente, al engañoso estatuto de verosimilitud. En definitiva, más allá de las diversas decisiones estéticas, ¿por qué la literatura debería hablar de un tema –por ejemplo, del terrorismo- del mismo modo en que lo hace Telenoche o cualquier medio masivo de comunicación?¿no debería aportar algo más que la reproducción de estos tópicos, en especial si están elaborados con el mismo nivel de superficialidad?

***

versión publicada -salió otra en Cultura de Perfil- en la última edición de Esto no es una revista literaria, publicación dirigida por los poetas Lorena Curruinca y Gerónimo Unibaso, que ahí nos dejan publicar de todo: entrevistas, reseñas, narrativa, criticas de cine, columnas de opinión. Acá está la info de la revis

Deme dos



















La gente de EC invita a charlar acá a las 7 de la tarde porque tienen todo calculado para que los asistentes partan al fin del evento que contará con Mariana Enríquez, Samantha Schweblin y eu, en combis o a dedo hacia el Confesionario genealógico ("verdadero-primera persona-confesional Edgardo- Diana-Paula Maffía- (Paula su papá y su tía)") a cargo de la Dra Cecilia Szperling.

"latina chic" por un día, bah por dos paginas, bah por una lista. ponele












click y se agranda y se puede leer
Ese día me gustaba no me gustaba eso y ni me lo puse a pensar hasta que Johanna Morillo me escribe desde Venezuela y me hace muchas preguntas y después escribe un perfil -demasiado generoso- y después me pide una lista entonces pienso en lista y después me dice que tuvo que editar porque parece que soy larguera para una lista y eso no quita que sea divertido y está bueno pensar que ahora me gustan no me gustan otras cosas, más cortas en algunos casos de lo que ella hábilmente editó.

La revista es venezolana y se llama
Complot Magazine. El chic latino.
En éste número hay una nota a una monja y al artista Icaro Zorbar que Lorena me dijo que parece que la rompe pero también muchas modelos y tecnología y productos que de verlos les sentís el perfume y aunque te hagas la austera o el austero o de veras andés sin un mango te dan re ganas de comprar.

HOY Plantá un Tamarisco en la Biblioteca

EDITORIAL TAMARISCO PRESENTA
MESAS PÚBLICAS EN LA BIBLIOTECA NACIONAL:

TRADICIONES EN LA EDICION INDEPENDIENTE
Viernes 7 de agosto, 18 horas (puntual)
Sala Augusto Cortázar de la Biblioteca Nacional (Agüero 2502)
Mesa 1. Los pioneros. Historia y tradiciones en el mundo de la edición independiente: inicios, conformación de catálogos, panorama de los años anteriores. De la década del ‘60 a la actualidad.
Participan: Daniel Divinsky (ediciones de la Flor) Ada Korn ( Ada Korn editora) y Sergio S. Olguín (V de Vian)
Mesa 2. Revistas literarias, revistas culturales. La circulación alternativa. ¿Por qué iniciar una revista? ¿Cuáles resultaron paradigmáticas? Importancia de la revista para la formación de los escritores y para la crítica cultural.
Participan: Juan Terranova (Tres Galgos), Juan José Burzi (Los Asesinos Tímidos) y Hernan López Winne (Esperando a Godot).
Brindis y empanadas de cierre!
Auspicia: Fondo Nacional de las Artes.

existe el amor entre la cumbia y el regaeton

“En un momento casi ni subíamos al curso. Nos quedábamos al lado del buffet con Carlitos. La señora hasta el día de hoy me cobra lo que le debíamos con Carlos.¡Creo que no me va alcanzar la vida para pagarle! Siempre trato de llevarle un regalo o algo pero me dice que no es suficiente”.
El Oscuro se ríe siempre, los otros, casi siempre también. Sólo una parte de mi incursión en el maravilloso mundo piolavago se publicó en la revista Llegás.
**ENTREVISTA A PIOLAVAGO**

(El cuarto disco se llama "Por las buenas" y lo produce LA MUSIC. Están nominados a los Premios Gardel 2009 por La cumbia del triki triki. Gracias a los chicos músicos y a los repres Lucas y Ale)

Las fotos son de Diego Domínguez.

¡Margaritas, Miss Piggy!

De La mujer de mi vida me pidieron margaritas y ese día me parecía que me gustaba no me me gustaba esto que copio acá
(Buen título preguntarse si "las minorías están de moda". Dato anecdot: puse que me gusta el trabajo de una fotógrafa. Luego vi que a ella le dieron una doble página para parte de su obra y un texto en el mismo numero de la revis, una coincidencia geñal. En la revis escriben Rojas, Licitra,Cross, Kreimer, Angélica Gorodischer,Gorostiza, y varios más)

Me gusta muchísimo
Cuando descubro un buen libro sin que medie la recomendación de nadie. Me pasó hace tiempo con los libros de Zambra. La vida privada de los árboles es pequeño, intenso, poco pretensioso y, como toda novela, (pero aquí se da en su mejor expresión) funciona como una silenciosa prescripción de cómo debe escribirse una novela. También me encantan las fotos de Lorena Fernandez. Sus obras impregnan todo con su clima y te separan de cualquier lugar común que pueda rodear al problema que plantea su proyecto.

Me gusta mucho
Cuando alguien me recomienda libros. Pero convertí este proceder en una odiosa obsesión propia. Cuando leo algo que me gusta me convierto en una suerte de evangelizadora secular (por mi insistencia, algunos de mis amigos deben compararme con Los Testigos de Jehová). Practico dos modalidades. La menos invasiva es prestar o regalar esos títulos, aunque discierno según la persona y qué circunstancia atraviesa. Últimamente vengo prestando –está agotado- Sólo te quiero como amigo de Dani Umpi porque tengo muchos amigos recién separados. Y como acaban de reeditarlo en una económica y linda versión de bolsillo, también regalo Cuando me muera quiero que me toquen cumbia de Cristian Alarcón, sobre todo a perso
nas que dudan de lo literario en el género crónica (que tiene varios subgéneros a su vez), o mejor dicho que desestiman a priori el trabajo con el lenguaje que necesita cualquier texto literario, que a su vez puede estar "hablando del mundo". También Turistas, de Hebe Uhart y los de edición limitada del sello La funesiana son ideales para cumpleaños. La segunda modalidad es más molesta- me pasó con Levrero en estos- consiste en perseguir insistente como mosquita hambrienta a mi compañero de redacción o a alguna amiga a quien tenga cerca para leerle en voz alta párrafos enteros de un texto buscando el debate, la disección compartida o que ellos también exclamen “Oh, es una maravilla”. Todo empieza con una pregunta retórica: “¿te puedo leer un poco de esto?”. Ese es el momento en que varios, astutos, suelen emprender la retirada.

Me gusta poco
Los escritores que la van de elitistas, que son prejuiciosos gratuitamente. Un ejemplo poco grave y arbitrario: la reacción ante cierta música, pongamos Calle 13 por ejemplo. Una banda comunmente llamada “reggaetonera” que se escucha en la radio. Su líder, soberbio y pendenciero como lo exige el género, siempre protesta, con motivo, contra ese rótulo ya que su música mezcla diversos ritmos latinoamericanos –aunque también parodian cierto tecno yanqui. Sus letras son geniales, hiperbólicas y graciosas.
No me gusta nada
Los relatos políticos y sociales que se ven en la mayor parte de los noticieros y en los medios en general. Y cuando la literatura los reproduce sin problematizarlos. Aunque supongo que eso ya no sería literatura. Tampoco me gustan los discursos misóginos que no respetan campo popular, intelectual ni cultural y parecen atravesarlo todo.

En el blog de Pola están las muy interesantes "Margaritas" de Martín Kohan publicadas en el mismo número de LMDMV, en la que habla de algunas reacciones frente a la novela Las teorías salvajes.

"Manténgase unidos; que por encima de las rencillas está la organización; que por encima de la incomprensión está el sindicato"


Plantearon el "problema" peronismo, Damián Ríos y Mariano Blatt, y trabajaron con Juan Diego Incardona, Leonardo Oyola, Alejandro Caravario, Luciano Lamberti, Juan Terranova, Carlos Godoy, Timo Berger, Santiago Llach, Martín Rodríguez, Tatiana Depetris, Sonia Budassi, Diego Sánchez y Federico Leguizamón para hacer este libro.

Juan Diego hizo un post muy lindo que tiene que ver con su texto.
Mi relato se llama "La medida " y transcurre durante un conflicto gremial digamos "actual" (bla).

Antes de que se publique leí el cuento de Alejandro Caravario que me gustó y me pareció rarísimo y el de Diego Sánchez me encantó. Queremos leer más.

yo re iría

EC nos pone en promo

"¿Que diría si le contáramos que por 100 pesos se puede llevar tres bellas escritoras argentinas a su casa?"
En la sección "Buena literatura x 100 pesos"-Librería Eterna Cadencia.

¡gracias!

el mambo namber faiv de funes

Adelanto exlusivo para enmediodelcampo.
O el prólogo top de mi generación "dato incomprobable" diría el editor pero yo doy fe digo yo, o "por qué no", "porque puedo", "porque nos gusta querer hacerlo."
Gracias al Departamento de Marketing y Prensa de Editorial Funesiana por cedernos esta exlusiva de Autogol (un libro que usted debería adquirir).

"¿Por qué hacer otra antología de cuentos? ¿Por qué convocar escritores que no se parecen en nada? ¿Por qué hacer los libros a mano? ¿Por qué tan poca tirada?
En realidad... ¿por qué no? Es curioso descubrir que hay muchas antologías y que el 70 por ciento (dato incomprobable) de las mismas son de poesía. Hace algunos años se volvieron a publicar antologías de cuentos seriamente y también me preguntaba por qué lo hacían.
Ya lo dijo Michael Hutchence cuando le preguntaron por qué siempre se ponía de novio con súper modelos; porque puedo.
Hacemos esta tirada y estos libros porque podemos. Pero también porque nos gusta querer hacerlo. Porque me parece que ser jóvenes o referentes en un ambiente literario no tiene nada que ver con sacar libros.
Los libros que podemos sacar en la segunda editorial más chica de latinoamérica están hechos uno por uno, a mano por estas mismas que tipean la introducción que usted lee. También están hechos como una manera de resistir a la industrialización del pensamiento, a la banalización de la repetidora.
No es contra la máquina, para nada. Es, más bien, contra el uso indiscriminado que los cráneos hacen de la máquina.
Estos libros se hacen como expresión de descontento hacia el Hombre y sus políticas que, consciente o inconscientemente, avalamos día a día. Contra el mezquino ser que sólo considera dos o tres autores por sobre la enorme cantidad de escritores publicables.
Más allá de mis cavilaciones afiebradas, este libro, además, es una muestra de amistad. Gente que admiro, envidio, quiero, estimulo, agradezco. Representa las enormes ganas de sobrevivir en la posteridad con algo hecho con mis propias manos para promover sus textos.
Su literatura, en éste objeto, sobrevivirá alrededor de unos 30 años (si no me fallan los cálculos) intacta. Por lo tanto, me carga de una enorme responsabilidad presentarles a estos queridos amigos.
Para los críticos que puedan leer este compendio, este trabajo, quedará el análisis y tal vez la explicación del por qué estos autores juntos o el orden de aparición. Entiendo que la interpretación de algunos del trabajo de otros es importante. No soy ni podré ser jamás crítico literario aunque no se debe a mí exclusi-vamente esto último. No hace mucho tiempo, las camadas de críticos literarios que ha ido expulsando la Universidad fueron mejorando en cantidad y calidad. Según entendidos, costó pero va queriendo.
Para los fanáticos vaya la confesión de mi parte: el libro lo pedí en un abril, me fue entregado por casi todos los autores en octubre (cuando la fecha final era agosto) y terminó de imprimirse un año y seis meses después.
Trabajar con tiempo, a veces, no es una opción. Para los que duden, los que crean que planeamos la conquista del ambiente literario a paso de tortuga, los dejamos tranquilos; no es nada de eso. Para aquellos que crean que vamos a ser millonarios, también los dejamos tranquilos. La literatura es un medio para convertirse en millonario con las exactas pro-babilidades que ofrece el juego de la lotería nacional. Y lo mismo aquellos jugadores com-pulsivos que no pueden abandonar su vicio por más terapias grupales e individuales que han probado; estos muñecos que hoy les presento no pueden evitar ser escritores.
Varios han probado, doy fe.
Estos, los muñecos otrora llamados escritores, tienen en común que les gusta son-reír, tomar algo en asados (y comer), que juegan al fútbol o al báske (o sea, los deportes) y, por sobre todas las cosas, disfrutan de escribir.
Cuando lea cada uno de los textos piense exclusivamente en eso. Piense en el autor sentado en el escritorio, en la computadora, en un bar, en una pieza o en un living. Piense lo mucho que puede llegar a disfrutar una persona de hacer lo que le gusta. Analice los cuentos desde ese lugar. No busque patas de gatos ni pelos de huevos; no, no. Sea impla-cable. Impiadoso. Pero no le pifie.
Después me cuenta.


Lucas Oliveira
abril de 2009

"Cómo decirle adiós a un escritor felizmente extraño"

Sobre Gabriel Bañez. Publicado en el ultimo Perfil, en el suple de Cultura. El título, mejor que el mío es del editor.

Acá miguel russo también escribe sobre él en Radar Libros

Es jueves y en la tele pasan, todavía, la ostentación bizarra del funeral más mediatizado de la historia. Michael Jackson convoca estrellas, descansa en paz en un ataud de oro mientras un coro exclusivo canta sus hits, algunos sacan provecho de la ceremonia y decenas de cámaras transmiten en vivo. Uno sabe y se repite, asumiendo el lugar común, que ni una décima parte de eso sucedería en el medio literario. Ni aunque se tratase de un escritor famosísimo, multimillonario, de estética super pop o directamente frívolo. El lugar común se reitera cuando uno comenta que mejor que sea así. Es jueves y un amigo escritor avisa que acaba de enterarse de la muerte del escritor, editor, blogger y periodista platense Gabriel Bañez, sucedida una semana atrás. Al leer las primeras necrológicas comentamos: “Bañez se hubiera reído de ésta”. Al enfrentar el género y aplicarlo a un intelectual como él, cínico, agudo, analítico, pero también generoso y divertido, uno quisiera ser Andrés Calamaro componiendo su canción Los chicos: es inevitable pensar que el autor de Hacer el odio no hubiera celebrado el hecho de enfrascarse en las encorsetadas convenciones del adiós.

En una entrevista publicada en la revista española Teína, Cristian Vazquez contaba que al ingresar al edificio donde también funciona la editorial La comuna que Bañez dirigía, nadie parecía ubicarlo:

“—No te conoce nadie acá.

—Mejor —susurró él con una sonrisa torcida, pícara.”

Si ese tibio y apenas celebratorio desdén tuvo una coherencia con ciertos paratextos que lo calificaban como “escritor secreto”, la polisemia de sus intervenciones fueron como un ronroneo de fondo del artefacto ambiguo que podríamos llamar cultura –cuyos mecanismos desenmarañaba con crueldad y humor en su novela homónima-, un sonido constante pero sin estridencias que lo configuran como un escritor felizmente extraño: activo sin ansiedades, inteligente sin declamaciones.

La obra de Bañez es extensa, difícil de resumir y se proyecta siempre entre la continuidad y la ruptura. Pueden, desde luego, mencionarse los más de diez títulos publicados, los premios recibidos. Desde Parajes, novela ganadora del Primer Premio Provincial de Novela Roberto J. Payró en 1975; hasta la más reciente, publicada apenas hace unos meses, La cisura de Rolando, ganadora de la primera edición del Premio Novela Sur el año pasado. En aquella oportunidad, en entrevista con PERFIL, el autor señaló que “la disfuncionalidad” bien podría ser el eje que recorre toda su obra. “Reincido porque me parece que todos somos un poco disociados, un poco discapacitados”. Durante la entrega del premio llamó la atención el dedicado agradecimiento que expresó –con nombres y apellidos incluídos- hacia los “laburantes” de prensa y cada una de las áreas involucradas. Y siguió:“Les dedico este premio a las ballenas, que con tanta puntualidad y sensatez se acercan a la costa para mirar a la gente”. Demostrando que su figura de escritor también es algo disfuncional, dijo: “Un amigo de la infancia, Ignacio, cuando le comenté que había ganado, me dijo: ‘¡Cuidado!, porque vos fracasando sos muy bueno’.” Mientras algunos literatos de su generación se desesperan por alcanzar un incierto estatus de consagración, a veces a costa de rozar lo patético, Bañez parecía dedicarse a pensar y escribir; a enseñar y agradecer. Su último post hablaba de Fernando Peña. Su título era “Gracias por escribir”.

nuestros relatos metidos juntos en una bella edición funesiana para festejar

mañana miércoles venite que hace dos años que funes está trabajando en este libro por mínima curiosidad aunque sea ¿no? para relajar 
la oficina y tomarte algo y le comprás a tu amigo 
el libro de regalo del día del amigo
¿no está re bien?
sí, súper

Sonia Budassi | Federico Levín | Loyds | Ignacio Molina | Natalia Moret | Paula Peyseré | Javier Quintá | Ricardo Romero | Julia Sarachu | Juan Pablo Souto | Diego Vigna

el feriado en el centro piensa en el trip

El centro vacío potencia todo lo que es. Te leo y me das ganas de escribir poesía pero ya nos habíamos dividido el campo cultural (sin conciencia del negocio: efecto juventud)

Te imagino y me provoca decirte vamos, te imagino y que mires con miedo a los caballos y decirte todo bien, vos caminá, hacé, hacé, hacé, dejate llevar por el lado oscuro pero que vuelvas; así sin autos la ciudad los edificios pueden verse en falsa escuadra, un vértigo oxímoron: crecen en silencio. Ahora mismo se adhiere el esmog a la calle, es una alfombra, en el tacho de basura roto se pudren los restos de un mac combo, el feriado lucha contra el cambio y pierde.

Dejé de fumar, tardo en responder cierto correo, es el peso débil y constante de lo que te queda viejo y bien, el jean gastado que cualquier madre hubiera insistido en tirar, metías las manos en la tierra sin asco y te imitaba un rato, breve: das muchas instrucciones de cómo eso se tiene que hacer.

Ahora no leo. Chateo por el móvil, me lamento mucho si no puedo votar y miro televisión. En Utilísima hay un programa que te da consejos de seguridad. Cuando llegues al hotel de una ciudad extraña, lo primero que tenés que preguntarle al conserje es el número de la policía. 

Lo anoto y lo guardo. Por las dudas de que algún día vos también quieras flashearte con el mambo paranoico de la ciudad extraña, la paranoia es el efecto residual de la aventura, y de una vez por todas te animes a viajar.


la chica del sobrenombre dice

él usa campera canguro se pone capucha y si mira de frente directo de frente perfecto ella flashea un rapper new york pero al rato él mira de costado adentro de la capucha y es una fuckin sexi virgen gay (católica).

lo lindo es de las lindas debería haber dicho él y ella que suerte que me gustan los chicos buenísimo que seas heterosexual

ninguno de los dos andaba de entre casa y en el subsuelo del bar había ruido, albaca, tomate y luz


Gracias Gabriel Bañez


Justo ayer había entrado a tu blog, que lo tengo linkeado acá al costado y claro que estas cosas nunca las imaginás.
Gracias por esa pinta de malo de telenovela, esas de horror de los 80, que se cortaba con el carisma agazapado que nos hacía reír, gracias por los tantos libros, por las charlas, algun que otro mail, repetías lindo la palabra generosidad y esas cosas de las que aprendimos.

no pasa nada es bueno hablar de algo

policía del autobombing

(...)
"En una inflexión ideológica, cultural y económica como la del menemismo en la década del 90’, estas formaciones (en proceso) dirimen ilusiones y batallas. Acaso sea Pedro Mairal el punto más intermedio (El año del desierto), quien une a lo largo de su poética el motivo de la crisis política (el fracaso de la Alianza en el delarruismo) con la exploración del lenguaje erótico y el aprendizaje biográfico. Equívocos, anécdotas mínimas, fracasos cotidianos, deleites inesperados, consumos denegados, finalidades deficitarias, promueven la prosa de Gabriela Massuh (La intemperie) y Sonia Budassi (Los domingos son para dormir). Y nuevamente, en la estela de Piglia, las historias y las voces hiladas por Patricia Ratto (Nudos) traman el sesgo de lo representable, los fragmentos alegóricos de lo real que se deja reconocer casi sin referencias verídicas." (...)

En Mundo red. Experiencia contemporánea en narrativas argentinas de hoy Por Nancy Fernandez en el último El interpretador