relatos del amor que hay alrededor

*****Él escribe tan lindo que yo quiero que escriba en Roza*****
****una revista hermosa****

(acá hay verdad da para colgarse viendo los dibujos escuchando suave las voces un poco de tristeza pero sueño, se te pasa enseguida y no era tan justo que me regalen mujeres y gatos y fantasías de besos escritos y esa sensación que no la vi tan bien contada de a veces me preguntan y no se qué decir y que todo eso sólo quede para mí)

“Heme aquí, sentado y muerto de frío, escribiéndote como me lo pediste, sobre el futón que Esteban no quiere pero yo sí. Al mi derecha cantan los de ABBA, en un castellano complicado de entender y que roza lo gracioso. En mi otro costado, mi gata duerme hecha una bolita de pelos. Es un poco tarde, es cierto, pero como soy un chico muy responsable, cumplo y te cuento cómo estoy antes de irme a dormir.
Te extraño. En la redacción, es raro mirar para tu lado y solo divisar al pequeño pony -que por cierto, jamás me presentaste- solo, como a la espera de tu regreso para seguir coronando el monitor de tu PC de última generación. El martes pensé que te habías tomado el día, o que te había dado fiaca, o que te habías quedado dormida. Pero ayer me preocupé y te mandé mensajito que contestaste casi enseguida. Terminé de leer tu respuesta, Juliana, desde la impresora/copiadora me preguntaba entre gestos por vos. Me levanté y le dije que estabas con un problema familiar y puso cara de compungida, asi que le dije que estaba todo bien. Como verás, tu rubio encanto no se limita al género masculino. Las mujeres también te quieren, notan tu ausencia y se preocupan por vos.En fin... Creo que nunca te conté que cuando era chico, es decir, cuando tenía unos 5 o 6 años, me encantaba dibujar. Y lo hacía bastante bien, pero después me dio fiaca y dejé el arte un poco de lado y así condené a mis manos a esta inutilidad para los trazos bellos. En fin, amaba dibujar, siempre con colores: rojo, verde, amarillo, rosa, celeste... Un chico pastel era. Y me acuerdo que en mis dibujos siempre habían chicas rubias, altas, con vestidos largos y moños en la cabeza. Ellas eran las protagonistas. Nunca un auto, un animal, una cancha de fútbol, nada. Chicas esbeltas y blondas, nada más. Les ponía nombres, les hacía un marco colorido y las dedicaba. Casi siempre se las regalaba a mi tía, quizás porque ya entendía todo y pensaba que ella no se iba a enojar por mi incipiente putez... También me acuerdo que mi viejo tenía dos compañeras de trabajo, más jóvenes que mi madre, que a veces eran invitadas a comer a casa y venían con sus maridos, figuras masculinas que a las que ni siquiera prestaba atención. El asunto es que una era rubia y la otra morocha. Y yo, que cuando era chico detestaba que me besaran y siempre me pasaba la manga del pulóver por la cara para limpiarme en un gesto que mis padres censuraban pero que yo seguía haciendo igual, solo me dejaba besar por la rubia, mi novia secreta, la más linda, la que todos querían pero que guardaba un cariño especial para mí que los demás apenas percibían. Todo esto para contarte mi eterna fascinación por las chicas rubias como vos, de las que ya no me enamoro en el sentido literal de la palabra, pero a las que quiero y respeto por parecerse tanto a esas que poblaban mis dibujos.Hoy tuve un día raro. Le hice una nota a Micaela Tinelli, la hija de "Marce", que ahora es modelo. Monosílabos, mucho "genial" y hasta un "me sentí súper cuidada" cuando hablaba de la producción de fotos que hizo para el nuevo perfume de Ricky Sarkany. Yo estuve un poco cruel cuando le pregunté si se reconocía en las imágenes -porque entre el maquillaje, la luz y el photoshop, hasta parece linda- y ella me dijo que si, pero que su familia no. Creo que me sentí un poco culpable y me volví dócil y contemplativo con la entrevistada. Un bodrio de nota que saldrá este sábado o este domingo quizás. Después, me entretuve desgrabando unas dos horas los apenas 10 minutos de charla, y preparé mi cuestionario para entrevistar a otra rubia: Luli Salazar. Igual, esta no cuenta, porque le faltan toneladas de frescura y encanto de las rubias esas que tanto dibujaba allá lejos y hace tiempo. A las 8 tenía que llamarla, decirle a su teléfono que era yo y ella iba atender. Pero no lo hizo. Me ignoró. Por ahi estaba trabajando, ponele, o tomando algo en el lobby de algún hotel, o dándose un baño de inmersión o simplemente garchando con algún empresario. El tema es que no hubo Luli, y eso me puso triste un poco, pero no tanto.Y bueno, llegué a casa, me puse la joggineta, preparé algo para comer y charlé con Esteban, le conté mi día, nos reímos, le relaté maldades que Vero me hizo saber hoy, terminamos de comer, pusimos música y desde entonces estoy acá, en el futón que Esteban detesta y yo no tanto. Y te escribo, un poco triste vaya a saber porque cosas... A veces me pasa que me pongo así y no se muy bien porqué. Si me preguntan, no sé muy bien qué decir. Tengo como ganas de llorar sin motivo alguno, pero también de dormir. Creo que me voy a ir a la cama, seguro que se me pasa. Te quiero, nena. Espero que estés bien y sabé que podés contar conmigo para lo que necesites. Esteban te manda un beso grande. Él también te quiere, no lo olvides. Cuidate mucho y espero verte pronto para darte un abrazo fuerte y para que me des tu beso de rubia linda y me hagas sentir especial.”

5 comentarios:

Ceci dijo...

Es un cuento super lindo! felicitaciones al autor del texto. por que no decis quien es?
tenes cuidadito el blog, saludosss
C.

Estrella dijo...

No sé quién lo escribió, pero quiero más!

Lorena dijo...

sí!!!!! Roza también espera por él!!!!!!

Sonia dijo...

ceci, gracias! No digo quién es porque estamos preparando su lanzamiento con toda la parafernalia. Somos pura estrategia. Gracias Estrella también!
Lore: que dúo tremendo este muchacho y Roza eh.
Espero ansiosa la revista!!!! Besos!

Sol dijo...

me gusto!! No se de quien es pero lo senti sencillo y profuno.

Besossss