(don´t ) KILL YOUR IDOLS

















yo mentía: decía que me gustaban desde siempre, desde que se editó su primer disco. Imposible, era una niña que jugaba con muñecas cuando ellos sacaron Lies y Apettite for destruction. O sea que siempre fui una de esas tontas fans, pero de las que se quieren hacer las lúcidas, las descubridoras, las interesantes.
(mañana voy al recital y sí es cierto que los vi todas, pero todas las veces que estuvieron acá; una en el 92, creo, me trajo mi hermano, dos en el 93, que me escapé)

belleza I

"hola ganamos 3 a 0 y sabes que hice un gol jaja estoy feliz me hizo bien tu charla de anoche gracias sos un sol"

se supone que quiero seducirte

Se supone
que quiero seducirte
cuando te cruce
te lo voy a decir

pero si me preguntás por esto
acá ahora
voy a hacer
la desaprensiva

voy a decirte que forma parte
de mi última novela
y que un día
te la voy a dar
pero falta mucho

un día vemos,
otro día hablamos

"está muy borrador"

Para Ñ escribí sobre un Salinger vivo, mi hermana no leyó Salinger y no entendió, la consigna era tremenda y el ex senador leyó todo

La consigna desde el vamos era un poco complicada, pero como nos gustan los desafíos, aunque después nos avergüencen los resultados, dijimos que sí.
"una carta a salinger, o una escena de ficción con él, o un diálogo, o una reescritura en miniatura de un libro de él", pidieron.
Como siempre asumimos que las consignas están ahí para que juguemos con ellas (la adrenalina de "ver si pasa"), me mini colgué con un personaje, el tan conocido del Guardián entre el centeno (y sus multiples traducciones).
Mi hermana lo leyó y me dijo que no entendió nada (no porque me haya hecho la sofisticada; es que nunca leyó Salinger). Lo más extraño es que el ex señador que lee lo leyó y después por eso me citó. (¡¡¡!!!)
Era esto:
El eterno retorno de Holden Caufield
"Elina G tenía nombre de señora, de vieja decían, y era tan particular que bordeaba el cliché de las películas más previsibles del cine yanqui: aquellas que toman el tópico universal de la lucha entre adolescentes lindos y adolescentes feos, y que suelen volverse una apología de la discriminación. Elina G era “gordita”, usaba lentes y el pelo carré muy lacio, tartamudeaba, y era amiga de la chica más odiada del curso, acusada con justicia de “cufa”, “chupamedias” y “buchona”. Pero Elina no tenía el carácter de su amiga, tampoco sacaba tan buenas notas y se vestía bastante peor que el promedio. En el viaje de egresados, Elina lloraba porque extrañaba su casa. La noticia trascendió. Los varones del curso se organizaron: pusieron un encendedor sobre el pulverizador de un desodorante y armaron un lanzallamas casero. Accionaron sobre el picaporte de la habitación de Elina G. El objetivo, creo, era que la amiga de Elina se quemara la mano, pero ella no fue la primera que entró. No todos éramos tan especiales como ella pero sí nos sentíamos valientes y tremendos, salidos de una historia leve, un poco triste, sobrevivientes de un drama gris como Holden Caufield, moviéndonos en un punto medio que oscilaba entre la adaptación mínima y la frustración constante, creyéndonos proyecciones vitales, únicas, de ese personaje que hoy podría ser nuestro abuelo pero que reaparece en cualquier colegio público o privado, de generación en generación."
(publicado en la revista Ñ, después de la muerte de Salinger)

no es lo mismo

ME GUSTA TU PONY
PERO LLEVAME EN AVIÓN

++

ME GÚSTAS TÚ,
PONY
voy a incendiar el sulky de tus sueños de madera
y que nos sigan siguiendo
los cuscos de a pie

vecino y vanoli se escriben con V


quienes critican la practican

mientras corretean por la web
for free como debe ser


Navidad Peronista en el Microcentro

"Escribirlo es muy divertido "

"Me parece que hay un universo que está relacionado con la belleza desde una manera esquemática o convencional, la dupla de belleza y juventud. A mí me interesa lo joven un poco arruinado, que no es tan perfecto. Eso también es bello."

nube negra, pony rosa

en casa no hay luz y tengo que trabajar. Me voy de casa, entonces. Abrir y cerrar la puerta está tan automatizado que sos perdedora mal: me quedo encerrada afuera. Las llaves puestas del lado de adentro de la puerta de calle y plum, se cerró. La vecina no contesta el timbre. Voy a pagar el monotributo y me falta un papel. No sé si llamar al cerrrajero. @martinchus me suspende la cena de esta noche. Ya había arreglado mi humildita imaginación para ir en bici a pesar de que PE que se había sumado ofrece pagar taxi ida y vuelta pero no es por la plata, es por mi pata. Pero chau, me suspendió, se suspendió. Le dejo una nota a mi vecina. Bastante tonta la nota; pero tengo fe en que si vuelve, va a empujar mi llave con la de ella y la llave en el piso no va a trabar la puerta y vamos a poder abrir y volver. No, mentira, no tengo esa fe, tengo poca onda. Ayer me escucharon mentir por teléfono. Me arrepiento de todos los sms que mandé. El sms de la vecina no llega. Hace cuanto tu casa es tu casa. Hace cuanto que gitaneás.
Sino no llega bueno nada no me importa, me quedo a vivir en este bar.
Aprendo un oficio nuevo.
No me banco los comentarios bobos que tantas veces me tengo que bancar.
Quizá no lea, y tampoco más escriba
ni sea freelance
ni redactora fija
ni escritora esmerada
ni editora tamarisco.
Mi vida va a ser hacer pan. La nube negra pato lucas se está por instalar (aunque la idea de aprender un oficio me gusta).

Llega esta pony querendona, fúchale nube, y te hace alegrar.
(gracias J)
Y una posdata etnográfica sapo explorador desde Playa Nerd (gracias, C). Que no pinte la dramática, dice la racional, que siempre siempre puede ser peor y sí, no es un tanto ay qué problema. está bueno descoordinar.

fabio me perdió;

gracias fabio!

Un miedo justificado

La vida en el espejo. Ercole Lissardi. Editorial Hum

(reseña publicada en la sección Cultura del Diario Crítica)

La fobia se define, clínicamente, como un miedo intenso pero, sobre todo, desproporcionado. Esta falta de medida en relación al objeto determina lo patológico de la reacción. Ercole Lissardi (Montevideo, 1950) apenas sugiere una aversión a los espejos para introducirnos en una trama que, por el contrario, hace trastabillar ese diagnóstico, alardeando con el poder del objeto, justificando el terror. En su quinta novela editada en el país, el autor reitera un estilo que lo separa del resto en el marco de la producción rioplatense. Si el autor protesta ante el rótulo de su literatura como “pornográfica”, La vida en el espejo se concentra, sí, una vez más, en las relaciones sexuales del protagonista como medio de acceder, además de a la obvia satisfacción del deseo, a ciertas verdades. Pero decir que es una novela erótica sería limitar las expectativas. Lo que pasa durante esas relaciones trasciende a las mujeres y terminan en el espejo que, a medida que avanza la historia gana protagonismo hasta narrar él mismo algunas escenas. El dilema está en dejarse engañar como Narciso o reconocer en su doble la naturaleza perversa de un simulacro que es, a la vez, independiente.

La tensión entre Eros y Thanatos por momentos desafía la verosimilitud. El lector, en la primera página, se pregunta por qué este hombre que afirma, “Nunca me gustaron los espejos”, a modo de carta de presentación, no los tapa al alquilar un departamento cubierto casi completamente por ellos. Ciertas expresiones, en especial las personificaciones, en las descripciones de escenas eróticas, generan también una distancia inconveniente. De todos modos, la novela logra narrar obsesivamente la convivencia enfermiza entre dos órdenes; del otro lado del espejo - una burla a Lewis Carrol- todo es más siniestro que absurdo. El recurso típico del género fantástico del siglo XIX, según el texto clásico de Todorov, logra su manifestación personal al mezclarse con escenas más vitales, como las del levante callejero. Lissardi encaja en ese análisis del teórico ruso: en La vida en...personaje y lector comparten hasta el final –y aquí el mayor logro de la novela-las vacilaciones con respecto a lo que está sucediendo de un lado y del otro del reflejo.

vamos de nuevo, tamarisks



¿todavía no te fuiste de vacaciones?

VARADERO Y HABANA MARAVILLOSA.
Relatos de Hernán Vanoli.
Un libro muy lindo, y no es porque lo diga yo.

relatos del amor que hay alrededor

*****Él escribe tan lindo que yo quiero que escriba en Roza*****
****una revista hermosa****

(acá hay verdad da para colgarse viendo los dibujos escuchando suave las voces un poco de tristeza pero sueño, se te pasa enseguida y no era tan justo que me regalen mujeres y gatos y fantasías de besos escritos y esa sensación que no la vi tan bien contada de a veces me preguntan y no se qué decir y que todo eso sólo quede para mí)

“Heme aquí, sentado y muerto de frío, escribiéndote como me lo pediste, sobre el futón que Esteban no quiere pero yo sí. Al mi derecha cantan los de ABBA, en un castellano complicado de entender y que roza lo gracioso. En mi otro costado, mi gata duerme hecha una bolita de pelos. Es un poco tarde, es cierto, pero como soy un chico muy responsable, cumplo y te cuento cómo estoy antes de irme a dormir.
Te extraño. En la redacción, es raro mirar para tu lado y solo divisar al pequeño pony -que por cierto, jamás me presentaste- solo, como a la espera de tu regreso para seguir coronando el monitor de tu PC de última generación. El martes pensé que te habías tomado el día, o que te había dado fiaca, o que te habías quedado dormida. Pero ayer me preocupé y te mandé mensajito que contestaste casi enseguida. Terminé de leer tu respuesta, Juliana, desde la impresora/copiadora me preguntaba entre gestos por vos. Me levanté y le dije que estabas con un problema familiar y puso cara de compungida, asi que le dije que estaba todo bien. Como verás, tu rubio encanto no se limita al género masculino. Las mujeres también te quieren, notan tu ausencia y se preocupan por vos.En fin... Creo que nunca te conté que cuando era chico, es decir, cuando tenía unos 5 o 6 años, me encantaba dibujar. Y lo hacía bastante bien, pero después me dio fiaca y dejé el arte un poco de lado y así condené a mis manos a esta inutilidad para los trazos bellos. En fin, amaba dibujar, siempre con colores: rojo, verde, amarillo, rosa, celeste... Un chico pastel era. Y me acuerdo que en mis dibujos siempre habían chicas rubias, altas, con vestidos largos y moños en la cabeza. Ellas eran las protagonistas. Nunca un auto, un animal, una cancha de fútbol, nada. Chicas esbeltas y blondas, nada más. Les ponía nombres, les hacía un marco colorido y las dedicaba. Casi siempre se las regalaba a mi tía, quizás porque ya entendía todo y pensaba que ella no se iba a enojar por mi incipiente putez... También me acuerdo que mi viejo tenía dos compañeras de trabajo, más jóvenes que mi madre, que a veces eran invitadas a comer a casa y venían con sus maridos, figuras masculinas que a las que ni siquiera prestaba atención. El asunto es que una era rubia y la otra morocha. Y yo, que cuando era chico detestaba que me besaran y siempre me pasaba la manga del pulóver por la cara para limpiarme en un gesto que mis padres censuraban pero que yo seguía haciendo igual, solo me dejaba besar por la rubia, mi novia secreta, la más linda, la que todos querían pero que guardaba un cariño especial para mí que los demás apenas percibían. Todo esto para contarte mi eterna fascinación por las chicas rubias como vos, de las que ya no me enamoro en el sentido literal de la palabra, pero a las que quiero y respeto por parecerse tanto a esas que poblaban mis dibujos.Hoy tuve un día raro. Le hice una nota a Micaela Tinelli, la hija de "Marce", que ahora es modelo. Monosílabos, mucho "genial" y hasta un "me sentí súper cuidada" cuando hablaba de la producción de fotos que hizo para el nuevo perfume de Ricky Sarkany. Yo estuve un poco cruel cuando le pregunté si se reconocía en las imágenes -porque entre el maquillaje, la luz y el photoshop, hasta parece linda- y ella me dijo que si, pero que su familia no. Creo que me sentí un poco culpable y me volví dócil y contemplativo con la entrevistada. Un bodrio de nota que saldrá este sábado o este domingo quizás. Después, me entretuve desgrabando unas dos horas los apenas 10 minutos de charla, y preparé mi cuestionario para entrevistar a otra rubia: Luli Salazar. Igual, esta no cuenta, porque le faltan toneladas de frescura y encanto de las rubias esas que tanto dibujaba allá lejos y hace tiempo. A las 8 tenía que llamarla, decirle a su teléfono que era yo y ella iba atender. Pero no lo hizo. Me ignoró. Por ahi estaba trabajando, ponele, o tomando algo en el lobby de algún hotel, o dándose un baño de inmersión o simplemente garchando con algún empresario. El tema es que no hubo Luli, y eso me puso triste un poco, pero no tanto.Y bueno, llegué a casa, me puse la joggineta, preparé algo para comer y charlé con Esteban, le conté mi día, nos reímos, le relaté maldades que Vero me hizo saber hoy, terminamos de comer, pusimos música y desde entonces estoy acá, en el futón que Esteban detesta y yo no tanto. Y te escribo, un poco triste vaya a saber porque cosas... A veces me pasa que me pongo así y no se muy bien porqué. Si me preguntan, no sé muy bien qué decir. Tengo como ganas de llorar sin motivo alguno, pero también de dormir. Creo que me voy a ir a la cama, seguro que se me pasa. Te quiero, nena. Espero que estés bien y sabé que podés contar conmigo para lo que necesites. Esteban te manda un beso grande. Él también te quiere, no lo olvides. Cuidate mucho y espero verte pronto para darte un abrazo fuerte y para que me des tu beso de rubia linda y me hagas sentir especial.”

yo también miro botineras

Florencia Angilletta hace un análisis muy lúcido de Botineras en La Maquiladora. Si la miran van a acordar seguramente, con su lectura del "viraje de la historia", la ilegibilidad previa y los prejuicios de los críticos.

"Más acá de la cuestión de la calidad o la cantidad, la formulación opera en la densidad de las relaciones que se arman entre los personajes: no hay buenos muy buenos ni malos re malos. Hay un pibe de barrio que la pegó en el futbol, pero padece la competitividad laboral. Una novia que un poco lo quiere, pero a la que también le interesa la guita. Tato y Nino que buscan la eficiencia de sus negocios, pero que se flexibilizan y tienen costuras. Laura, que reside en el que sí, que no. Y Giselle (quizás, el personaje más logrado) que pivotea entre la búsqueda de la rentabilidad y una versión exuberante-trash de Robin Hood."

feliz carnaval, monocucos

Que feo cuando los post empiezan tipo así: "Este texto fue seleccionado para publicarse, entre otros producidos en el marco del Taller de Crónica Cultural de la FNPI al que asistí hace un año en un libro de crónicas que..."
Y enseguida para seguir ZzzZZzZzz debería ir una tapa de libro, como algo así:

pero no tan así porque esta tapa es re linda.
Y también mencionar otros autores, pero acá uno puede ponerse cursi y bajar el autobombo para decir por ejemplo qué suerte compartir el libro con Paulimar Rodríguez, por ejemplo, o con Diego Erlan o que buena la edición de Cristian Alarcón.
O plantear el experimento, cuando conversaste cosas como "claro, hay que jugar con el estereotipo del progre porteño en medio de una fiesta popular caribeña" y no aclarés mejor que oscurece.
y remarcar la intensidad y el trabajo, la escritura y la experiencia, binomios compatibles por vía del asombro etnográfico existencial pero que de afuera se ve medio insoportable.

Y después, ponele, copiar una parte del texto, no necesariamente el comienzo:
"“Hay que cuidarse de quienes se les ocurra inventar algo diferente saliéndose de la tradición”, dice, ahora, Carlos Maestre. La frase, con sus variantes que incluyen palabras como “desvirtuar”, “preservar” o “traicionar” es recurrente entre líderes de cumbiambas y congos. Fuera de contexto, estas expresiones podrían, qué peligro, ser tildadas de excesivamente reaccionarias. Pero aquí es natural que importen más los lazos de sangre que las “relaciones democráticas”. Recién llegada a Barranquilla, saco a relucir ciertos porcentajes de alumna aplicada que traje prolijitos desde Buenos Aires. Si las generaciones, se dice, cambian cada cinco años, y las diferencias entre una y otra se acrecientan tan rápido; me pregunto cómo se da la tensión entre tradición y cambio en las familias que participan del carnaval. Si los más jóvenes festejarán este destino impuesto; si elaboran esa herencia. Si la transforman; cómo la soportan."
y referir a la fuente al estilo "Vía" y consignar Aguilas Humanas y terminar así con un link autobombo clásico, medio berreta pero mini feliz.

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"fotos de sonia en el sur de la argentina
el yo lírico
blog mujeres con perros y caballos
barroco y ironía
un buen disfraz de monocuco
un linda reseña de"

gracias buscadores por terminar regalando
poesía salpicada
en riquísimo formato ki-uord

el sábado con la fresca

Ciclo de lecturas barriales (basado en la antología Escala 1:1)
Un recorrido literario por los barrios porteños
Este sábado 30 de enero a las 19.30 hs, en el Pabellón Argentino, montado especialmente para el año del Bicentenario en el parque 3 de Febrero (el Rosedal; Libertador al 3900, entre Oro y Godoy Cruz), autores de la antología Escala 1:1 (Entropía) leerán textos basados en un barrio a su elección, ya publicados y/o inéditos.

En esta ocasión, leen: Sonia Budassi (Villa Crespo), Violeta Gorodischer (Caballito) y Félix Bruzzone (Puerto Madero).

Coordina: Diego Erlan

"Quizá mi obra produce tantos textos críticos porque no dice nada”-Entrevista a Mario Bellatin

Hace unos meses Ana Laura Rivara, autora de Canal Zonal (colección chapita-un libro que me gusta mucho) me había escrito un mail en que describía cierta cuestión de la recepción generalizada del autor, el proceso de lectura que tuvo ella, cosas que ponía en relación con esta nota.

Eso fue hace unos meses; ahora nos desfachatamos, y publicamos nuestra versión de lo que fuera la última nota """más importante""" que hicimos en el Suplemento de cultura de Perfil.

“No creo ubicarme en ninguna tradición”

Resultan inútiles “las disquisiciones habituales sobre la prolija lectura textual de la obra aislada” ha dicho Gabriela Esperanza en referencia a la producción de César Aira. La comparación entre el argentino y Mario Bellatin (México, 1960) es usual y funciona en tanto ambos generan libros cortos con una frecuencia que consterna la noción de novedad editorial. Pero mientras Aira ha dejado en el camino una serie de detractores, la postura frente a la obra de Bellatin aparece, casi siempre, como celebratoria. Sus novelas breves proliferan en editoriales independientes y es frecuente que dos o más títulos se lancen al mismo tiempo. Eterna Cadencia acaba de publicar el texto que el escritor leyó, performance mediante, en el FILBA, que comienza con una estocada autobiográfica, recreación permanente del autor en distintos textos, aunque en Los fantasmas del masajista se prive de dar explícitas señales de autorreferencialidad, de cultas citas apócrifas, y de reproducir la vocación copista borgeana.“Entre la cantidad de métodos a los que me acostumbro someter, en Brasil hago que me revisen el desequilibrio que me produce en la espalda, la falta de antebrazo derecho”, se lee. Si cada libro es la continuación de otro o la manifestación de uno arquetípico, quizá carezca de sentido hablar de la potencia que logra, escindido de otros recursos, esta pieza que narra las peripecias de un enfermero ante la muerte de su madre, una declamadora.

La sensualidad de lo hiperanalizable. La fuerza que emerge de sus declaraciones, sus performances y sus textos, se vuelve centrífuga y expansiva a la vez, produciendo un estallido de núcleos que, entre sí, se han vuelto material ineludible para críticos diversos. Si puede pensarse que la obra de Bellatin cifra, en sí misma, señales de lectura como migas de Hanzel y Gretel, caminos que pueden bordear y convocar la cualidad de lo hiperanalizable, sus respuestas destilan, por momentos, la misma carga de ambigüedad que habilitaría una hermenéutica múltiple y hasta contradictoria.

-¿Por qué creés que tu obra produjo tantos trabajos críticos?

-Quizá porque no dice nada. Es una mera plataforma desde la cual el otro se siente con derecho a construir lo que le parezca plausible.

-¿Podés arriesgar una hipótesis de por qué sucede esto especialmente en Argentina y Francia?

-No podría hacer una afirmación al respecto, pero me parece que ciertos sectores de esas sociedades no han perdido la capacidad de búsqueda, de asombro, y existe un gusto en el gesto por saber qué hay más allá.

Cada libro de Bellatin busca desviarse un poco del código que las convenciones más habituales señalan como típicamente literarios, incluyendo fotografías o ilustraciones que por momentos remiten a ciertos gestos de las vanguardias históricas y, en otros, a escritores como Sebald –suele hablarse, también de sus libros como un Patchwork, de su profesión duchampiana. El autor hace de la performance otra pieza fundamental en su producción. ¿Cómo dialogan estas manifestaciones? “No veo la diferencia”, señala. “Hacer una foto es escribir. Construir con un grupo de personas también lo es. Basta que lo decida para que suceda. El gesto antes que el producto”.

-¿Qué pasó con el proyecto de hacer un libro sin tapas? Se me ocurren referentes que quisieron experimentar con esa idea de obra colectiva, que se continúa en el lector.¿En qué tradición sentís que te ubicás en ese sentido?

-No recuerdo dónde quedó el manuscrito. En el archivo de la mac estoy seguro de que está, pero en mi cabeza se encuentra entreverado. No creo ubicarme en ninguna tradición, a veces hay momentos en que me siento coincidir con algunas ideas de otros, pero son situaciones, por lo general, pasajeras.

Aquel gesto de concebir un libro un poco al modo de Las aventuras del caballero Tristam Shandy de Laurence Sterne -que, dejaba espacios en blanco para que el lector completara la historia, recurso retomado en los 60- no es la única que ha proferido Mario Bellatin en relación a la deseada disolución de la figura de autor en pos, también, de contruir una escritura colectiva, como la operación de su Escuela Dinámica de Escritores, sobre cuyo método de trabajo dice: “Se trata, creo, de que todos participen en la creación de una obra en conjunto”

Pero, al mismo tiempo, el mejicano cultiva una fuerte figura de escritor, tanto en sus actuaciones públicas como en los guiños esparcidos en su literatura.

-En algunas de tus intervenciones (y en tus textos, en los que abundan guiños vinculados a tu biografía), parecés hacer hincapié en tu figura de autor. Al mismo tiempo, manifestás que trabajás por su disolución. ¿Es una paradoja aparente?¿Cómo pensás esta cuestión?

-Yo, como autor quiero estar y no estar presente al mismo tiempo. Y como persona pretendo lo mismo. Es por eso que muchas veces en lugar de autor presente estoy yo mismo, y como persona, en algunas ocasiones, está el autor.

-En algunas entrevistas has hecho referencia a momentos en que tuviste mayor o menor “vida literaria”. De hecho este año viniste a Argentina, participaste en el FILBA, en Estación Pringles y el lunes pasado presentaste el libro de un crítico argentino ¿Qué te aportan, entonces, estas actividades sociales y culturales?

-Realmente no mucho. Un gran cansancio eso sí…Pero no, mentira, me dan la confianza suficiente para saber que voy a seguir escibiendo. Son actividades que me reafirman en el hecho de escribir sólo para seguir escribiendo.

“Escribir sólo para seguir escribiendo”, la narración siempre distinta, siempre igual, en cada libro. En Los fantasmas…la narración tiene una manera de volver sobre sí misma; regresa al punto de partida, haciendo concientemente referencia a elementos ya dichos, repitiendo cierta información, como si fuera el estribillo de una canción, y también una forma ilusoria de que al narrador no se le escape la historia. Bellatin señala que, en su estructura, cada libro tiene autonomía y continuidad con respecto al resto. “En cada libro es diferente. En el caso de Los fantasmas…no se trata de una reiteración sino de nuevos puntos de partida para crearme la sensación de que estoy escribiendo un libro que no es uno solo”.

Sobre Jacobo el mutante, Alan Pauls señalaba la afición del escritor por narrar el continum que marca el tiempo del mito: el presente. Lejos de la explicación conceptual, Bellatin declara ahora que la elección entre utilizar un tiempo narrativo u otro depende de cuestiones más vitales: “El estado de ánimo que pueda tener cuando me enfrento a determinado trabajo. En el caso, por ejemplo, de La jornada de la mona y el paciente, tuve que escribir en tiempo real, por decirlo de algún modo, porque era el único modo de escapar a la angustia que sentía en esos momentos”.

Buen lector de sí mismo, eficaz y misterioso creador de paradojas –aunque no termine de admitirlo- con respecto a sus creaciones, Bellatin suma un dato más sobre la compleja ontología y praxis del ejercicio de la literartura cuando se refiere a sí mismo como lector.

-¿Qué textos te interesan, te atrapan?¿Cuáles te expulsan?

Me expulsan casi todos. Soy un lector horroroso. No lo era, pero a veces leer me produce la culpa de que no estoy escribiendo lo suficiente por sumergirme en un mundo ajeno. Eso sí, todas las primeras páginas de los libros que me llegan las tengo leídas.

RECUADRO:Por la circulación sin restricciones

-Has dicho un par de veces que notaste “algo raro que se despierta el dedicarte a la literatura” refiriéndote a la reacción que generó en tus padres tu vocación. ¿En qué sentido las reacciones son raras?¿tienen coherencia esas miradas externas con lo que sucede en realidad siendo escritor?

-Creo que son ideas que me persiguen, que creerlas me ayudan para seguir escribiendo, y eso es lo único importante.

¿Qué puntos de contacto tiene Los fantasmas del masajista con Autobiografía ilustrada de Mishima, que está por aparecer?

-El trabajo con las fotos hechas con una cámara de plástico o de madera. Que esas imágenes sean narraciones, y que permitan encontrarle nuevos sentidos al libro.

-¿Hay temas que no te animarías a narrar? ¿O no lo pensás en esos términos? ¿Cómo te convoca un asunto para que lo escribas?

-El tema aparece, y si me da la sensación de que será parte de determinada obra, por nada del mundo lo dejaría pasar. Acabo de publicar un texto llamado La nieta de hellmans, que parte de lo perfecta que me parece una frase semejante.

-¿Qué determina tu elección a la hora de ver por cuál editorial vas a publicar?

El mecanismo casi siempre es al revés. Por lo general son las editoriales las que me lo proponen, y trato de aceptar las solicitudes de las que, de alguna manera, tengan una alternativa a la manera tradicional- -es decir, que no funciona- de tratar a los libros.

-Habiendo publicado por tantos sellos supongo que tendrás alguna idea de cuál es el rol del editor, cuál debería ser, por lo menos desde tu perspectiva.

-El de no convertirse en un privatizador de la información, -como lo hacen algunos editores pegados a un modelo netamente comercial- sino propiciadores de que esa información llegue a quien deba llegar con la menor presencia de impedimentos de orden formal posible. Acabo de firmar un convenio con Cosac Naify de Brasil por medio del cual cualquiera tiene derecho a bajar Flores en portugués de la red sin ninguna clase de restricción.

Libros que no


Germán Noel Coiro y la maldad de los libros:

Además del catálogo de las cosas horripilantes que un libro malo es capaz de hacer con saña, en el blog pueden descargarse textos que estarían muy bien.

la era del miedo

vía you tube y vía mail, robé y mezclé versos q en las canciones es más fácil (gracias mil mail)
"no puedo ver lo lindo de cada momento//
a veces pienso que están mal algunas cosas que siento
*no tengo tiempo ahora estoy en otra canción
cantale a la luna y al sol//
cantale que es la tierra //que canta en vos
cantale a tus amigos con el corazón!
*y si alguna vez el miedo //me viene a buscar de nuevo..."
*qué lindo es estar en la tierra despues de haber vivido el infierno
después de estar tan enfermo"//


"en la pileta del patio
en el verano
y en el invierno
EL VIENTO
casi se la llevan puesta
Revisa
de forma compulsiva
la página del registro meteorológico nacional:
el espanto la lleva a esperar
siempre nuevas tempestades
en cascada
y el agua con cloro
celeste"
feliz año y que los cumplan feliz

el crédito que alguien te dio para estar acá

–¿Cuándo escribe?
"Cuando coinciden tres factores: las ganas, la disponibilidad de tiempo y cierto bienestar mental y emocional. En estos meses, mis trabajos rentados son el de corregir libros ajenos y el de escribir textos periodísticos y de divulgación. Y esa labor cotidiana con las palabras y, en cierta medida, con la creación, no me ayuda a despejar la cabeza para ponerme a escribir literatura. De todos modos intento no dejarme llevar por el cansancio o la pereza, porque si paso varios días sin escribir me angustio: siento que no estoy justificando el paso del tiempo, que no estoy saldando el crédito que alguien me dio para estar acá."

viva el rey

vía linkillo.blogspot.com

"PREMIO INDIO RICO 2009 - EPINICIOS

Estación Pringles tiene el agrado de hacer público el fallo del Premio Indio Rico 2009, que en esta oportunidad abordó el género epinicios (cantos al deporte). El jurado, integrado por Rodolfo Enrique Fogwill y Silvio Mattoni, eligió por unanimidad la obra Equilibrio en las tablas, de Pablo Jonás Gómez, quien resultó el ganador del premio consistente en la publicación del libro a cargo de Estación Pringles por Editorial Mansalva. Asimismo, dada la calidad de los trabajos, otorgó cuatro menciones especiales a Gabriel Cortiñas por su obra Munich ´72, a Germán Federico Rosati por Buscar el golpe, a Carlos Surghi por su obra Melancolía del deporte y a Facundo Fontela por Mismeos 2009.
El dictamen del Premio Indio Rico señala en uno de sus párrafos que “el extenso poema premiado, Equilibrio en las tablas, es el que mejor transmite la pasión del deporte tramándola en una autobiografía testimonial de la Argentina joven, sus emociones y sus conflictos. Además, del conjunto de textos recibidos fue el más cercano a las expectativas clásicas del epinicio, precisamente aplicándolo a un mundo absolutamente actual. El autor de Equilibrio en las tablas (extenso poema de skate) se ha consagrado con un texto que no elude el reconocimiento de los vínculos entre su “tabla” y las tablas de la ley del orden social y de las tabulaciones clasificatorias que subordinan a los humanos”. Y agrega: “todos los participantes poetizaron el deporte desde un espacio político. La polis, el estado, la policía, el crimen, el conflicto social, la guerra revolucionaria, la nueva marginalidad urbana, son temas que, con distintos tratamientos y funciones aparecen en todos los seleccionados”.
La voz y los proyectos elucidadores de Leónidas Lamborghini, como bien lo expresa el dictamen, se pueden rastrear en la totalidad de las obras recibidas en este certamen que lo comprometió como jurado. La muerte nos privó de su criterio en estas deliberaciones que lo tuvo como referente ineludible. En homenaje a su poesía hemos decidido llamar a esta edición de 2009 “Premio Indio Rico Leónidas Lamborghini”."

felicitaciones al primer premio, Jonás, a uno de los finalistas, Facundo Fontela y a todos los que se animaron a escribir ese género maravilloso.

el pez rebelde no es un salmón

Salió la revista La costurerita
poesía
crítica
entrevistas
ficción
a cargo del sello El suri porfiado

adicción


Quería contar una historia con un perro, pero la etnografía se reemplazó por un chicle de eventos bobos y emociones que los personajes actuaban y me aburrió.
Hoy lo mejor que leí estaba en el sitio del Servicio Meteorológico Nacional -quienes me conocen saben que soy más que fan, adicta a él, como las viejas de mi pueblo, que no es pueblo sino ciudad, a escuchar LU2 para dormirse aunque las noticias sean un 90% las mismas que se repitieron y ellas escucharon durante todo el día, con algún que otro choque de último momento.
"Algo nublado con tempestad de polvo", decía.
Hay gente que es adicta a cosas peores, menos útiles y creativas.

*cada vez que digo de alguien "viejo" o "vieja" en un determinado contexto me siento mal porque caigo en lo despectivo-discriminatorio de la cuestión. Y hoy vía @eloficinista, qué problematización!

Blog+libro


por fin linkié el blog de margarita al costado
Este año publicó su primer libro, de relatos, que, lo digo otra vez, me encantó. Y no soy la única eh; tuvo lindas reseñas y comentarios y recomendaciones de persona a persona, de lectores a lectores y lectoras a lectoras y de blogs en links. Se lo regalé a mi hermana y a ella también le gustó mucho. Eso sí me había olvidado de decir.