La obediencia es mala consejera

(después de entrevistar a Fogwill y a Mairal me toca, una vez más, según costumbre, un autor "fallecido")

"El sello El Cuenco de Plata acaba de publicar “La lección del maestro y otros relatos”, obra del autor de “Otra vuelta de tuerca”, en la que tematiza la condición del escritor en la sociedad burguesa. De suma actualidad en tiempos en los que en diversos ámbitos se enseña “cómo escribir bien”, la obra obliga a reflexionar sobre la condescendencia de ciertos autores ante la demanda del público y el mito del artista que debe aislarse del mundo para encontrar la perfección."



Para quién se escribe? ¿Está bien o está mal vivir de la literatura? ¿Hasta qué punto el artista que trabaja para tener buen nivel de vida se vuelve un mercenario? ¿Con qué venenos se contamina el talento? ¿Se corrompe, necesariamente, un hombre por la fama? ¿Cuál es y qué forma toma el compromiso del escritor? Ambientada, suponemos, a finales del siglo XIX, La lección del maestro, de Henry James, no sólo habla, como cualquier texto, de los problemas de la literatura sino de la condición del escritor. El cruce siempre oscuro, a veces violento, que incluye elecciones entre la fama o la marginalidad, entre la explotación y la rebeldía, dibuja la difícil relación entre dinero, prestigio y obra. El sello Cuenco de Plata continúa editando la obra del autor nacido en los Estados Unidos y muerto en Inglaterra, trabajo iniciado con la publicación de la novela inédita La protesta.

Maestros pagos. Cuando los talleres literarios y la enseñanza de la escritura están institucionalizados, el planteo de esta historia sigue produciendo una interesante interpelación. Aunque el siempre esquivo concepto de mercado literario haya sufrido cambios a gran escala, y las editoriales y sus departamentos de marketing gestionen la imagen de sus escritores más exitosos a través de ruedas de prensa, giras de presentaciones y firmas de ejemplares en ferias internacionales, la pregunta sobre la ética y supervivencia del escritor no tiene (¿debería tenerla?) una respuesta unívoca. La diferencia de contexto de producción y circulación que muestra La lección del maestro no obtura la lectura actual.

El joven Paul Auvert es invitado a pasar un fin de semana a una distinguida casa de campo en las afueras de Londres. Todo lo que él espera es poder cruzarse y conversar con otro invitado, el prestigioso escritor St. George. Pese a que los últimos libros del consagrado autor “disminuyeron en calidad”, el protagonista sigue sintiendo hacia él una intensa veneración. “Le hubiera conmovido tanto que un hombre a quien admiraba profundamente sintiera el más leve interés por él que no se permitía juzgar semejante presunción por miedo a que resultara vana”. Está claro desde el comienzo: si el discípulo se coloca en posición de inferioridad, el otro preservará el lugar opuesto. Paul no tiene una mirada crítica, aunque sea consciente de la pobreza de algunas novelas del maestro. Esa tarde, se detiene a observar con fascinación todo aquello de lo que él dispone, desde su coche a su elegante esposa, y también la hermosa e inteligente señorita Fancourt con la que se pasea esa tarde. “Las mujeres bonitas eran un artículo de primera necesidad para aquel maestro”. El diálogo entre los dos literatos tardará en producirse, y será a instancias de la joven que St. George lea el libro de Paul esa misma noche.

Malas influencias. Al ver al maestro partir, después de haber acordado un encuentro en Londres, el narrador –una tercera persona próxima a Paul, que por momentos se transforma, con sutileza, en un nosotros inclusivo– describe: “El matrimonio parecía la imagen honorable del éxito, de la prosperidad económica y del prestigio social de la literatura”. Paul confía en St George en el sentido más abarcativo, concibe su vida y su obra como entidades inseparables, o como causa y efecto la una de la otra. Las comodidades burguesas, lejos de asustarlo o despertar suspicacias, alimentan secretamente sus propias ambiciones. En el extremo de la obediencia autoimpuesta, Paul le promete al maestro hacer todo lo que éste le diga. Y es éste, tal vez, el centro de su error.

El misterio no se pierde. Parte de la especulación del joven se dirige a las causas de la decadencia en la producción de St. George. ¿Ya habrá dado lo mejor de sí? ¿Después de un libro mediocre puede venir uno mejor? El rol de la señorita Fancourt, musa-groupie de ambos escritores, está analizada en el inteligente postfacio de Silvio Mattoni, por lo que sólo diremos aquí que ella se revelará como un objeto estratégico para la intervención del gurú sobre su discípulo, en el marco del clásico triángulo entre la joven promesa y el autor consagrado.

Sacerdote secularizado. El giro se produce cuando se concreta el encuentro en el estudio de St. George, donde el ejercicio de observar, en Paul, gana la fuerza de la tentación. Cuando mira los cuartos de la residencia del escritor, piensa que “todo en ellos habla de una gran casa”. Pero el maestro se mostrará vulnerable y se alzará a sí mismo como un contraejemplo: “Me he casado con el dinero”, confiesa. La ética del escritor, dice, debe estar cimentada en que sólo siga “la propia conciencia, el propio ideal, la singularidad de su propio fin”. St. George incentiva a Paul a dejar todo placer mundano, todo compromiso afectivo y retirarse a escribir, resignado a la pobreza; el viejo truco de “haz lo que yo digo y no lo que yo hago”. La historia continúa, y finaliza con cierta ambigüedad, abriendo lecturas. James parece sugerir que en el acto creativo no se impone, como en algunos talleres literarios, una explicación cierta, una fórmula que incluya la pretendida pureza del arte y las necesidades materiales del artista. Obra moral en el sentido más conflictivo del término, la lección del maestro es quizá la que más se deba desobedecer.

(Publicado en el suplemento de Cultura de Perfil en marzo de 2008)
Después de larga discusión

ACLARACION

Buenos Aires, 2o de marzo de 2008.

Al público en general:

Ante el aluvión de mails que exigen explicaciones, nos vemos en la obligación de aclarar que la foto de post fechado el día 16 del corriente, en la que René parece haber perdido la vida en manos del cocinero, fue producida en estudio con todas las medidas de seguridad correspondientes. En este caso, se recurrió a un muñeco de utilería concebido para este singular fin.
Nadie salió herido en la producción de la escena.
La rana René se encuentra en perfecto estado de salud, gozando de unas merecidas vacaciones de Semana Santa junto a Ms Piggy, en el paraje La Vitícola, al sur de la Provincia de Buenos Aires. El viaje continuará por el arroyo Napostá donde los novios visitarán un exclusivo spa lleno de barro. Pronto volverán a ilustrar este blog.
Gracias a todos por la sincera preocupación.
de trabajo jueves santo.
En un microcentro recuperado por verdaderos vecinos, ventanas de chat en la redacción, se lee el peor prólogo por aburrido, ñoño y megalómano escrito por el propio autor. Ni ganas de reseñar ni de chatear.
de premio consuelo.
Expedición al quiosco de avenida de mayo, agrandar la vuelta en pandilla de redactoras, mirar las chucherías de Florida, la Plaza, dos bares y volver obedientes pero caminando lento, a propósito el paso se demora, es algo convenido y aprobado por unanimidad, mientras se piensa la tibia resistencia para el viernes en que, dicen tristes, murió Jesús.
Dicen cosas de Fogwill en la presentación de ayer, y digo que sí porque hasta el más inteligente de los personajes y de los escritores puede tener o de hecho tiene su propio apolillado o revoltoso repertorio de lugares comunes.

patos volados II

-A ver la manito, viejo, la manito.
-Y vos andá bajando el tonito, eh. A mí no me vas a hablar así. Lapiz reventado.
-Hormiga ridícula, ¿qué decís? ¿no te das cuenta de que estás sola?
-Vos, cobarde, ahí con esos matoncitos de cuarta en un lapicero. Bajá de ahí si sos mariposa eh. Para qué tenés esas alitas .
Domingo a la tarde.

-Ya sabía que no ibas aguantar más de 15 días sin blog.
-Lo uso como twitter. Bah, lo uso como puedo.
-Es lo mejor que uno puede hacer.

mucho blackberry y poco rock and roll

El campo del Velez de Bob Dylan un prado de armoniosa sincronía: música tranquila, hits reversionados imposibles de cantar, gente en paz envía mensajes de texto sobre un sonido suave, sin necesidad de gritar para pedir fuego al de al lado, sonido medio-bajo la música del que nunca se pondrá una camiseta de Argentina para salir a escena, ningún "buenas nochies buenos aires cómo esstan".

Hermosa foto final: la banda, todos de saco marrón y el cantante, sombrero y saco y pantalón negros, juntos como en una foto de reencuentro de egresados –con los mismos uniformes de 40 años atrás- se inclinan al mismo tiempo frente al estadio, personas que aplauden y algunas otras sacadas, que se atreven a gritar.

La sentencia de Gonzo: “Esto es lo contrario a Palau”, dice algo así.



*el título refiere al público y no al show en sí eh.

oficinistas buenas y oficinistas pretensiosas

tec tec tec de las teclas de ratones tipeadores hacinados por propia voluntad en un piso de microcentro.
En el microcentro hay Oficinistas buenos y Oficinistas pretensiosos.

“Tu ex compañero de banco me contó en un mail que ustedes se decían periodistas como un insulto” y la otra vez de la charla de Fogwill en el Malba un blogger se ofendía porque reproduje un antiguo dicho: “Serás lo que debas ser o estudiarás comunicación”.

Hay planteos para perder el tiempo, esparraguito de pelo parado camina de frente al viento, despeinado parece un poco loco.

¿cómo se pierde el respeto a una persona?¿cuándo hizo una maldad?¿una bondad?¿qué tonterías son tolerables? Todo esto puede transformarse en un pregunta filosófica o en una sincera preocupación.

En la línea D un vínculo alegre; un padre con una Mafalda abierta lee en voz alta al nene, 10 años calculo, que está al lado suyo. “Está hablando de la guerra de Vietnam. ¿Sabés lo que es la guerra de Vietman?”. “No”, dice el nene. Me río suave o sonrío intenso; pareciera que me río de una guerra pero todos saben que no; igual paranoia: van a pensar que no tengo ideología.

En colegiales hay muchos perros y muchas veterinarias. No es normal.

Hago un twitt bien twitt, o sea bobote. Un compañero de redacción hace un chiste al respecto, a los gritos. Me río por mantener cierta ubicación. Leo una nota de filosofía que alguien me manda antes de mandar a un editor. Está buenísima, te soltaste digo en un mail y justifico; en Espectáculos una amiga piensa en cómo resolver el tema guinsburg sin caer en esos pozos de llantos falsos, piensa, estrategia, ella tiene buen material. En la revista Barcelona está mi cara con otras “10 caras bonitas”, son graciosas, el dibujante es muy bueno y también trabaja acá y me regala la revista. Un editor de Información General nos regala un huevo de pascua Cadbury, el conejo de peluche en la canasta sobre la mesa de casa en Bahía, alegría. Ahora rodeamos el papel plateado y violeta y cada uno se lleva un discreto pedacito y vuelve a sus máquinas. El huevo de pascua roto es miguitas de chocolate triste. No hay segundas intenciones. Algunos lo guardan un rato para comer con el café.

Un Editor Jefe de Política se acerca a un redactor al que le dicen “pinguinito”, el pinguinito mira sentado, el otro tiene canas y es muy alto, está parado, las caras por separado son serias, pero el diálogo dibujado en diagonal es incómodo.

El redactor nuevo de ese suplemento; ese al que le dicen “muñeco cebador” ceba mate a sus jefes y pasea por entre los otros hablando por celular, te vemos te vemos te oímos, es tan importante todo esto para él, pero hasta él, seguro, está pensando en realidad en su novia en su mamá en su amante en un perro un gato, en irse lo más pronto posible de aquí.
O capaz que no. Aunque sea viernes.

A esta hora el subte lleno de oficinistas buenos que se visten bien contienen la respiración por estar llegando a sus casas como un montón más y entrar como entra el resto en ese vagón lleno de gente así.

Tomando uvita y comiendo atún

Contribuye con cierto mito generalizador, que puede jugar a favor de cierto indeseable sentido común, pero... es muy simpático, divertido y fresco por momentos además. Para un viernes ¡está bien!.


(...)
"La pregunta es esta: ¿por qué los escritores se hacen los interesantes? ¿Por qué evitan dar notas, hablan elusivamente de sus libros, citan novelas olvidadas y con olor a culo enterradas en librerías de viejo, se hacen los interesantes, visten mal y comen peor? ¿Es una forma exótica de bombear mística al derrumbado mercado de los libros? ¿O es simplemente algo que uno podría definir con unas pocas palabras tales como “son todos unos enfermos mentales”?

Cada vez que un pobre periodista cultural –digo pobre, porque yo también fui periodista cultural y vivía tomando vino Uvita y comiendo atún en latas que abría con las uñas-, decía, cada vez que a un pobre periodista cultural le toca entrevistar a un escritor célebre, siempre narra la escena como una odisea comparable a la de ver entero el programa de Marley sin sentir dolor de bolas. El escritor en cuestión mira al periodista como a un ser miserable que, por alguna disposición de la vida, está al final de la escalera, mientras él se encuentra en la azotea, comunicándose con la energía divina del cosmos y plasmándola en libros que sólo él y Dios comprenden."

(de todos modos, más que imaginarme a Aira en esa situación, lo veo imagino a Castillo y su barbita de señor displicente de soy oscuro pero lo sé casi todo porque vivo de noche; ¡mortal!)

CICCO EN HIPERCRÍTICO

poetas y narradores

Jorge Ricardo Aulicino leyó la entrevista a Mairal que hice hace unas semanas (todavía me digo que tengo que postear el "bruto" aunque esté desprolijo, igual con la de Fogwill; las ediciones son injustas, pero todavía bué).
Algunas cosas que dijo Mairal le sirvieron de chispa para hablar de traumatología y bacterias en El estante maldito.
(...)
"Así como un traumatólogo y un bacteriólogo no tienen mucho que decirse, excepto cosas relativas a la medicina clínica en general, y sería casi imposible que intercambiaran sus roles, un poeta y un narrador tienen poco que decirse: sobre todo el narrador no querría aprender nada del poeta, porque la manipulación lingüística de la poesía le sirve de poco y hasta puede dañar el procedimiento básico de la narrativa que es referir concretamente un hecho imaginario. La poesía ha querido, en cambio, aprender algo de la prosa, y de hecho los poetas leen mucho más a los narradores que los narradores a los poetas, pues Ezra Pound indicaba que la prosa es la cantera de la poesía. De este modo hemos tenido aquí anfibios, antes de que Casas y Vega se pusieran a escribir prosa. Tuvimos a Lugones, a Borges, a Marechal, a Silvina Ocampo, a Wilcock, a Juan José Hernández." Todo el post de Aulicino acá


Ud necesita saberlo

Un verdadero servicio a la comunidad: instrucciones simples para identificar un zombie y sobrevivir al ataque de estas temibles criaturas. Compártalo con sus amigos y familiares.
(vía sm)

HOY en ADN Cultura



Dicen los de Tamarisco: "Nunca diremos cuántos libros le pagamos a Federico Falco para que diga cosas como éstas en un medio serio, literario y nacional".

" F. F.: - Hoy por hoy editoriales como La Creciente, de Córdoba, o Tamarisco, de Buenos Aires, son las que más me interesan. Son pequeñas, autogestionadas. Sus editores son al mismo tiempo autores y se toman el trabajo de leer y de sugerir. Son las que más riesgos toman. Pero hablando desde el concepto real de mercado están totalmente al margen. En fin, yo no conozco mucho sobre el tema pero creo que no puede pensarse la literatura como una fuente de recursos. Publiqué mis dos libros en sellos independientes. No pagué las ediciones (lo que ya es un pequeño logro) y a cambio solo recibí libros en concepto de derechos de autor."

La nota completa de los 9 fantásticos, pinchando
esto
que se ve
en verde
rené

patos volados I



-Ni tiempo.
-Pero si tuvieras realmente ganas, te lo harías al tiempo.
-...
-Sí, cariño. Esa cara dejala para la otra. Es un blog, es un bruto, copy paste, yastá.
-...
-Pasa que sos muy obsesivo.
-Para nada. Soy re top.
-¿Ves?

(diálogo entre hormiga celeste y mariposa rosa)

cosas que no son importantes

pequeña decepción cuando, luego de cancherear un toque con un toque irónico y bla para sacar adelante, cerrar en poco tiempo esa sección fija del suplemento adonde se recomiendan libros dignos de mostrar su tapa bajo el título "la biblioteca ideal" llaman directo a mi interno un señor que se presenta médico y me pide, de verdad habla en serio, adónde conseguí el libro del que hablo en la columna que leyó el domingo porque le parece que es bueno, que hay que comprarlo, "ese libro de psicología infantil", dice y siento que un poco fracasé en mi jocosa intención primera.
Mi fracasito decía una cosa maomeno así:


Por los libros
vergonzantes


Muchos creen que las bibliotecas son snobs; en una época se vendían estantes con falsos lomos de libros. Muchos propietarios desean, en el fondo, que los títulos expuestos funcionen como símbolos de sí mismos; elegantes metonimias de su personalidad; una forma implícita de provocar en los invitados comentarios como, “¡Pero qué culto es, con todos esos libros que tiene!”. Pero como en todo diagnóstico a partir de elementos aislados, hay altas probabilidades de que el resultado sea un fiasco. Si uno puede estar seguro de que pocas personas han leído (no hablo ni siquiera de leer bien) todos los libros que exhiben, esto corre tanto para las obras maestras como para los recetarios de cocina. La biblioteca, como mueble elocuente, está sobrevalorada.
Revolviendo usados en una librería de Avenida de Mayo, encuentro Cuando los hijos buenos hacen cosas malas de Katherine Levine. Me pongo a ojearlo enseguida: una obra fascinante por sólo tres pesos. Si las bibliotecas obligan a la convivencia de obras diversas, en el extremo de esta promiscuidad saludable siempre habrá un sector de libros que muchos consideran “vergonzantes”. No me voy a meter con los que son complicados ideológicamente. Algunos pueden esconder El alquimista, el tomo de algún famoso poeta revolucionario converso al oportunismo, las obras completas de alguna trágica poetisa o, yendo al prejuicio de género, cualquier título de autoayuda como éste. (No sé por qué Ludovica Squirru siempre tendrá más estatus que Horangel; y alguien me dice “¿por qué Horagel no tiene prestigio y el I-Ching sí? ¿Por el prólogo de Borges y la edición cara?”). De mi nuevo ejemplar usado puedo decir que tiene diálogos maravillosos y capítulos ridículos como Batalla de bikinis; Niños malos: cómo reconocerlos o el más simpático Elegancia satánica. Es un buen libro de consulta, que se mete con un tema de manera radical, imprevisiblemente humorístico. Sin ni siquiera recurrir al kitsch y al camp, obras como éstas resultan, simplemente, un hallazgo un poco raro.

funes factory

3 chilenxs poetas
3 narradoras argentinas


Jorge Polanco Salinas
Guido Arroyo Gonzalez
Elizabeth Neira
*
Valeria Tentoni
Clara Anich
Sonia Budassi
*
música a cargo de
Pandolfelli - Millán

presentador a cargo
Funes

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miércoles 20 febrero - 21 hs
CCPachamama
Pje. Argañarás 22
e / Estado de Israel y Pringles
*****************
entrada gratis

ruso hit

de Anna Ajmátova (Odessa, 1889-Moscú, 1966)

Vivo como el cuco en el reloj,
No envidio a los pájaros del bosque.
Me dan cuerda y canto.
Semejante suerte
Sólo se desea
Al peor enemigo.

(Poemas Escogidos-Editorial Norma, 1998)
*Camina por diagonal norte, una chica le pregunta en perfecto castellano dónde queda la calle Florida. Se encuentra respondiendo en inglés y más tarde preguntándose por qué y más más tarde no encuentra ninguna explicación lógica ni de ningún tipo. Se toma el subte y unos murgueros bailan y cantan mal pero no piden nada a cambio.

*Se pregunta por qué habiendo tantos libros buenos elige escribir acerca de uno mediocre y cuya lectura funciona si se aplica la famosa decoficiación aberrante, expresión que suena horrible. Piensa que en verdad es un libro border y gracioso.


*Legitima las causas de hablar en inglés ante una pregunta en castellano en nombre del insomnio.


*Piensa en una historia para contar, sueña con una nota compleja para escribir sobre un autor que no existe y todo eso le parece pretensioso y vacío.


*Está bien o está mal proponerse terminar ese libro insulso sólo para destruirlo con elegancia soberbia como toda elegancia en una reseña. Escribe por encargo y sueña con escribirlo con placer. Escribe por placer y deja de ganar dinero, pero sigue quejándose porque esa es una mala costumbre difícil de erradicar. Con los amigos la pasa bien pero no quiere ser parte de nada más que no sea una misma clase resentida social.


*Se pregunta por los libros desprestigiados que sin embargo son cool y los que nunca lo serán, como El Alquimista o Las obras Completas de esa poéta triste. Convierte eso en una columnita que le resuelve el día de cierre y deja a todos, incluyéndolo, casi contento. Por unos cinco minutos. Luego, ya todo le resulta demasiado bobo, y cuando salga impreso ni siquiera se animará a releerlo.


*Se autofesteja y autoengaña con respecto a ciertas obligaciones que incluyen llamadas telefónicas para entrevistar a cierta gente que no quiere ser entrevistada por un agnostico buen mozo como él; maldito mercenario; trabajador de la prosa.


*Se pregunta por la medida de las nuevas paredes alquiladas, cuánto costarán ahora esos lindos aunque medio ordinarios practicubos blancos que se venden en mercadolibre.


*¿Estará bien dejar todo como está?


*Los chanchos tienen una inteligencia excepcional; lo sabe por experiencia propia y pocas cosas que se saben por esa vía tienen un peso que trasciende el relativismo subjetivo. Esto de los chanchos está científicamente comprobado.


*Promete artículos que nunca entregará, pero él todavía no lo sabe. Prefiere ser hombre y nunca jamás escribir en primera persona ni dejar abierta la puerta de calle ni las persianas americanas.

rueda de prensa con Julian Barnes

Clarín: grabador digital
BBC: grabador digital
Ñ: grabador digital
Inrockuptibles: grabador digital
Buenos Aires Herald: grabador digital
La Nación: grabador digital
Revista 23: grabador digital


y del otro lado:


Página 12: Grabador de cassette analógico
La Razón:Grabador de cassette analógico
Perfil: Grabador de cassette analógico

la redacción semi vacía, esos que se van a almorzar y reproducen la felicidad oficinista del recreo, acá hacemos llamados, cosas aburridas, le dicen "producción"; en el fumadero amigos hablan de inminentes partidas.
Por acá planeamos una escapada lejos en subte para cumplir un día más, un paso más en esta hermosa búsqueda de hogar; no saben lo que se pierden aquellos.
Ah. Y en jueves lectura en el pacha obvio.

no pierda la compostura, señor


Una ex amiga usa la palabra "muppet" como insulto, una amiga actual usa la palabra "blogger"como insulto y está mucho más a tono con cierta gente bien y su graciosa jauría de patos volados.¿Y si todas esas excusas de las revistas y suplementos culturales para tantos caracteres espantapájaros que te resuelven fácil la próxima edición terminaran en un post así?




"vida paria" recorriendo "la burbuja inmobiliaria"



cada vez son más en busca de un hogarconozco los barrios de buenos aires como la profesía autocumplida o segunda parte de una historia que escribí, leyes de la oferta y la demanda, buscar casa es un trabajo extra. Digo trabajo en el sentido más reglado del término, horarios, cierto método, una disciplina y el jefe que vendría a ser el espécimen dueño/inmobiliaria, ante ellos hacer ese alarde y demostración pero a la vez mentir solvencia y negociar y regatear.
(por momentos hasta miro con cariño las manchas de humedad y la humedad misma de las paredes del departamento actual y me engaño con que Nooo, nooo es tan difícil pagar, que está a mi alcance renovar el absurdo contrato, me encanta cada día más el nombre del coiffer de acá dos cuadras Washington Susunday Ocampo, la parrillita de Julio de la esquina, que quien sabe si pasó por bromatologia alguna vez, los golpes, TRTRTRTRTTRTRTRTRTR que escucho cada mañana pegado a mi almohada pero del otro lado de la pared adonde se contruye la nueva megatorre o "ph joven" de la zona)

Domingo a la tarde de no haber reservado nada después de haber perdido una reserva -las leyes de la oferta y la demanda en todos lados a veces de esa forma que pensás que ni hace falta pensarlo. Y vuelvo a trabajar en eso otro que tengo que escribir, los últimos días acá y la dispersión que termina por ganar y recreo chateando con amigo sobre las virtudes de una zona lejana para vivir, un departamento para ver mañana que quizá sí, y me tira el link con este poema de ¡Bukowski!
(ojo que igual necesito tener un lugar y pronto y quién te dice que mañana en aquel lejano no hay un lugar para mí).

Aire y luz y tiempo y espacio.


"sabes, yo tenia una familia, un trabajo, algo
siempre estaba
en el medio
pero ahora
vendi mi casa, encontre este
lugar, un estudio amplio, deberias ver el espacio y
la LUZ,
por primera vez en mi vida voy a tener un lugar
y el tiempo para
CREAR"

no, nene, si vas a crear
vas a crear trabajando
16 horas por dia en una mina de carbon
o
vas a crear en una piecita con 3 chicos
mientras estas
desocupado,
vas a crear aunque te falte parte de tu mente y de
tu cuerpo,
vas a crear ciego
mutilado
loco,
vas a crear con un gato trepando por tu
espalda mientras
la ciudad entera tiembla en terremotos, bombardeos,
inundaciones y fuego.
nene, aire y luz y tiempo y espacio
no tienen nada que ver con esto
y no crean nada,
excepto quizas una vida mas larga para encontrar
nuevas excusas.

mantra de verano en la ciudad

"un error es un error. tres errores son estilo""un error es un error. tres errores son estilo"
"un error es un error. tres errores son estilo"

(...)"pero nunca se me ocurrió ser escritora. Yo quería ser periodista".

dice, entre otras cosas, Selva Almada en entrevista con Pedro Mairal (vía el señor de abajo)

(...) "De chica me gustaba mucho leer y me destacaba en las composiciones escolares, pero nunca se me ocurrió ser escritora. Yo quería ser periodista. Me parecía que sólo en ese género valía la pena explotar esa “facilidad con las palabras” que mis profesoras de literatura decían que tenía. Por supuesto asociaba a la prensa escrita con un lugar de “verdad” y de “justicia” y entonces era una chica muy seria y preocupada por el mundo. Así que terminé el secundario y me metí en la facultad a estudiar comunicación social. Estuve tres años ahí y un buen día me di cuenta que los problemas del mundo ya no me interesaban tanto, que la mayoría de mis compañeros eran unos imbéciles que querían ser presentadores de noticias en tv y que yo no tenía nada que ver con todo eso." (...)

Su último libro, Una chica de Provincia, se publicó por Gárgola, colección Laura Palmer no ha muerto.

"Mirá, ¡brillan!"


Mi sobrino mayor cumple 14 en abril. Me protesta porque tiene que ir a trabajar al campo, sus amigos no hacen nada pero él sí, él tiene que trabajar, a él lo mandan a hacer cosas, a ir al campo, y claro, le parece injusto. “Mirá, además me hacen lavar los autos. ¿Los viste? Brillan.”
En la cena mi sobrino protesta en frente de los padres que hablan de derechos y obligaciones. Los derechos incluyen las salidas. Las obligaciones, que colabore en la casa o con el trabajo en el campo. “Además, te pagamos, no se por qué te quejás”. El vuelve con su argumento de que sus amigos no hacen nada. La mamá le dice que no cree que sea tan así, y cita ejemplos de cómo ayudan sus amigos (Matías ese día no había podido ir al cine porque tenía que cortar el pasto, por ejemplo) y mi sobrino lo desmiente, dando datos de las extensas vacaciones que se toman esos chicos en casas de abuelos y tíos permisivos hasta que mi hermano dice “no importa qué haga el resto” y algo más, pero a mi me queda esa otra frase “esto se llama cultura del trabajo”.

Es periodismo, nena

esto no es una efeméride
Sí, ya sé, es un balance. Pero ¡por lo menos no es una efeméride!


(la nota es de Hernán Arias sobre las novelas premiadas en 2007; me despierta admiración con qué elegancia se refiere al libro de De Santis al que vituperamos en la redacción una tarde de hastío; marcamos el libro en rojo con leyendas estilo maestra e hicimos esas cosas de gente malvada infantil como leer en voz alta pasajes imposibles mientras otro trataba de actuarlo. Bien Hernán ahí. )

una caminadita tranqui

Voy a comprar cigarrillos al quiosco de la vuelta de la casa de mi mamá, a la que a veces le sigo diciendo “mi casa” aunque ella viva ahí desde que yo ya no vivo acá. Tengo que pasar enfrente del paseo de las esculturas; el nombre suena más glamoroso que lo que es en realidad pero igual es muy lindo. Hay esculturas monumentales hechas por artistas bahienses con restos de una estación de ferrocarril o de un tren, no me acuerdo, uno de los mellizos dice que una se parece a un pez gigante y tiene razón.
Ahora hay gente sentada en sillas playeras, el pasto seco pero la fuente sobria, moderna, funciona, pasar en bici por ahí. Hice una changa para una revista una vez, escribir largos epígrafes sobre fotos de la ciudad. Algun porteño vio la foto del paseo y dijo, sin ironía, parece Alemania. (la foto no era ésta, claro)
Cuando llego al quisco que es enorme y oscuro caigo en la trampa de las revistas de cultura y los diarios sobre un mostrador y ademas de cigarrillos me llevo la Ñ; en Buenos Aires no la compro nunca, a veces leo los lunes el ejemplar que hay en la redacción, o ahora la chusmeo si tengo ganas por Internet. Pero este quiosco tiene tantas cosas que es difícil no querer llevar más que cigarrillos. Alpargatas hay.
No me atiende el padre, me atiende el hijo que no conozco, siempre hablo de los que están detrás de este mostrador en términos de familia, es como si no pudiera como que pienso, “cómo van a contratar un empleado”. Se nota que atrás está la casa, a veces cruzan bien y otras con disimulo las cortinas de plástico cuando traen cervezas para vender de su propia heladera porque parece que acá está prohibido otra vez, como en época de Duhalde, vender en los quioscos.
En Buenos Aires veo a la gente tomar sol en las plazas y me da tristeza pero la gente tomando mate en el paseo es otra cosa. No es arbitrario ni por nostalgia, ese paso previo al chauvnismo local; es una cuestión lógica estética: acá se ve bien el cielo, no hay, todavía, aunque ya los están construyendo, edificios que bloqueen la vista o la lleven de vuelta al interior.
Cuando íbamos camino al campo, a mis 9 o 10 años, pasábamos por el parque de mayo. Estaba lleno de autos, de chicos, de familias – en ese entonces veía todo en función de familias, algo muy de infancia- haciendo picnics, caminando, algunos, los más afortunados en la calesita que no se veía desde la calle. Le preguntaba a mi mamá porque no podíamos ir un día al parque. Me contestaba que nosotros podíamos ir al campo. Que pobre gente, tenía que amucharse ahí porque no tenían un campo adonde ir. Algunos nenes nunca habían visto una vaca ni habían andado a caballo.
Yo quería, más vale, ir a la calesita.

Entrevista a Laiseca

¡Vacaciones del diario! Claro que nos gustan ciertas muchas cosas del trabajo, pero...
Igual, hoy me puse a revisar el bruto de la entrevista a Laiseca que hice con la clásica excusa "a pocos días de que se haya publicado" el Manual Sadomasoporno (recomiendo su compra inmediata!) la nota prolijita y editada acá.
La versión desprolija, abajo. Lo que tiene de bueno es que es una desgrabación bastante textual, un "bruto real" y creo que se lee bien la particular forma en que habla el tipo.

-Los Sorias hace hincapié en las relaciones de poder a nivel universal, de relaciones sociales medidadas por el Estado, en el Manual Sadomasoporno parece haber un desplazamiento al ámbito de lo íntimo…¿Las relaciones de poder en el sexo y en el amor son tan complejas como en las naciones?

-Siempre son complejísimas las relaciones entre los humanos. Tiene razón que en Los Sorias las relaciones de poder es social, y en el último se concentra en el amor. Pero las verdaderas relaciones de poder en el amor emiezan cuando se termina el amor. Porque antes es una relación de juego. Yo simulo que mando sobre vos, vos simulas que mandás sobre mi. Donde sí empieza el poder en serio es con la patada en el culo.

-Sería la parte más larga. En el libro dice algo así que los comienzos no son eternos pero los finales sí.

-Los finales son tan eternos que llegan incluso hasta el otro mundo, donde no hay cerveza ni sexo. Los egipcios antiguos pensaban que habían solucionado el problema, pensaban en otra tierra parecida a esta, dejaban cerveza, comestibles, codornices en esacabeche para los muertos. Pero no se si lo habrán conseguido o no. Lo que se es que en mejico no se dejan ofrendas a los muertos. Yo creo que ellos pueden comer, fumar incluso. En el cementerio de la Chacarita la gente hace cosas buenas. Hay un monumento de Gardel, en el que está sonriendo, como siempre, y en su mano tiene los dedos abiertos, y ahí la gente le pone siempre cigarrillos encendidos. Es más, yo creo que Gardel fuma en serio. Si alguna vez vuelvo a Chacarita, yo mismo le voy a ‘poner un cigarrillo encendido en la mano.
Se puede seguir escribiendo del otro lado?
-En ese sentido es un poco como aquí. Allá se escribe, pero nadie te lee. Igual que acá. Así que no se preocupe.
-¿A usted lo preocupa?
-Sí me preocupa...pero seamos elegantes, digamos que no aunque sea mentira.
-Acá si lo leen
-Tengo cierto público. Pero hablemos en serio, mire lo que le pasó a Marechal. Me preocupa mucho. El era un socio fundador de la literatura argentina. Su novela Adán Buenosaires es una novela fundacional. A principios de la década del 60, mi querida yo se lo puedo asegurar, no había nadie, no sólo entre los intelectuales, que no hubiera leído AdanbuenosAires. Ahora no lo lee nadie. En cambio tenemos la avenida Leopoldo Marechal. ¿y qué ganamos con eso? Me preocupa que me pase lo mismo.
-Con la cantidad de libros que ha publicado...
-Dieciocho con este.
-¿por donde debería pasar el reconocimiento?
-Hace muchos años alguien, un escritor o dibujante, me dijo. Mientras él vivía era medianamente conocido. Ahora que está muerto, está totalmente olvidado. (se ríe). El objeto llamado carne o cuerpo tiene mucho poder en el sentido de que mientras sigs vivo e hinchado ls pelotas, va a haber gente que te siga, te lea, te quiera. Lo difícil es ser querido y leído después de muerto. La obra para la cual uno trabajó, el destino. De que no se lea.
-A esta altura de su carrera, ¿qué busca?
-Recuperar la infancia, la juventud. Expresar el amor como en este manual...
-Sí, es una historia de amor
-Ah, ¿lo leyó usted?
-Claro que lo leí.
-Me alegra mucho. Porque ha habido gente que vino a hacerme entrevistas y no me han leido. Usted perdone, pero a medida que uno se va haciendo viejo se va pareciendo más, lo quiera o no, a Ambroce Bierce, lamentablemente. Cierto cinismo pero no se si en realidad. ..Bueno, ya ve, es una historia de amor.
Recién decía que Marechal había sido socio fundador de la literatura argentina. ¿Quiénes más lo fueron?
-Unos pocos. Esteban Echeverría, como diría Piglia, por El matadero, aunque la ideología de Echeverría no sea de mi devoción. A José Hernández con el Martín Fierro. Al Quijote iba a decir. Es nuestro Quijote, claro. También Roberto Artl y también Laiseca el magnífico por supuesto.
-¿Si tuviera que hablar de contemporaneos?
Piglia, fogwill, Leo Oyola, Cesar Aira, y una chica, Selva Almada
¿Qué vicios detecta en la literatura actual?
-La falta de imaginación. Se ve que cuando eran chicos no leían historietas delirantes como las leí yo. No hablo del Billiken actual. Pero si del Billiken de fines del 40 cuando yo era nene. Salían historietas delirantes, como las de Eucalipto y Tumbita. Eran dos personajes bastante zonzos que decían chistes pavotes. Bien, pero abajo, en los zócalos, había unas ratitas, que tenían aventuras totalmente divorciadas de lo que estaba sucediendo entre Eucalipto y tumbita. Eran historias propias que pasaban abajo en los zócalos, como las ratitas. Eso era totalmente delirante. Además los personajes iban caminando por una calle y nos encontrábamos con afiches, letreros, que no tenían nada que ver con nada: “compro gato de albañal. Pago bien”. No tenía nada que ver con lo que estaba sucediendo. O si no, otro, “regalo oro fix”, aparecía continuamente eso y nunca se explicaba qué era el oro fix. O entraban a caminar y se veía un enorme cartel en la cima de la montaña que decía “oro fix”. Eso eran delirios, surrealismo. Entonces, yo me sentía autorizado a delirar a partir de esas locuras.

-Habla de la infancia, usted en algún momento dijo que los cuentos de terror tenían una suerte de función didáctica ¿hay que leer cuentos de terror a los chicos?
-Claro, pero no expurgados, por favor. Los originales. En primer lugar se van a cagar de miedo. Pero no importa eso porque a ellos les gusta. Y segundo, están aprendiendo. Este no es un mundo de ositos bonachones, es un mundo duro. Un mundo aleman, en el sentido de los cuentos de terror alemanes, que son espantosos, son la realidad. Entonces hay que saberlo para poder defenderse. Tenes que saber que dando vuelta a la esquina –nunca lo hagas- pegadita a la pared, porque te puede esperar un monstruo. Por supuesto que no vas a dejar de dar vuelta a la esquina, pero alejate porque no sabes quien viene, o si alguien está acechando en el umbral, como diría Lovecraft.
-Cree que la literatura casi tendría una función practica, sirve para la vida.
-¿A que no sabés para que sirve? Para la física teórica, para la economía. Por eso la Unión Sovietica se hundió. Por falta de imaginación. Quien sería capaz de decir matemos el arte, total funcionamos igual. Este es un mundo de vasos comunicantes. El arte, en cualquiera de sus formas, pintura, música, teatro, literatura, cine, se encuentra en vaso comunicante con la física, la economía. Es la misma imaginación. No son divididos, es el mismo potencial de imaginación que luego se aplica a otras cosas. Si cuando usted era chico aprendió a delirar, pudo haber sido un buen físico teórico como Einstein. Obvio que tiene que tener su genio pero fue necesario primero lsa bases. Eso que aprende de chico lo va a poder aplicar a la enconomia, a cualquier cosa. Sin imaginación todo se destruye. La enconomía es de las que más necesita imaginación. Me da la impresión como lego en economia, pero sí como hombre que vota, por lo tanto tengo que saber por lo menos algo, de que la reserva federal se está mandando muchas gracias ultimamente, como apoyar a la especulación y no la producción. Con las rebajas a las tasas de interés.
-Recién hablaba de la URSS. Ha dicho que después de la caída del muro, sintió, al revés de lo que le sucedió a mucha gente, un mayor interés por Cuba. ¿Por donde pasa ese interés?
-Estuve en Cuba invitado para trabajar en Casa de las Américas. Yo podría decir de ese país lo mismo que dijo Maradonna. Yo homologo esto que dijo: “cuando yo estuve en Cuba no vi ningún chico descalzo, como si he visto en mí país”. De todas maneras, la economia cubana es insuficiente. Adolece de un poco de falta de imaginación, auqneu se sigue un buen principio.
Lo que a mi me preocupa no es si Cuba es buena o mala. EL problema esencial de nuestros tiempos es que nadie tiene razón.
-¿No hay opción fuera del capitalismo?
- No hay opción, el capitalismo y el socialismo no la son. No hay respeustas por lo menos hasta ahora y menos respuesta va a ver con este invento del principe de las tinieblas llamado Internet. La gente chatea al pedo. Hace muchos años presenté un libro que se llamaba la máquina de matar lectores, que trata justamente de este absurdo, es Internet, la computadora la que mata lectores.
-Pero se puede leer en la computadora…¿por qué es tan radical?
-Cuando yo era pibe no había estas máquinas, y por eso logré imaginar. Yo leía el billiken, el pato donald, que estaba lleno de historietas delirantes. Incluso Paturucito también. Ahora juegan a video juegos y no aprenden ningún tipo de imaginación. A lo sumo aprenden reflejos de combate, así como para defenderse de la nave espacial que nos está atacando. Pero es lo único, si vos lo único que aprendés es eso, ni siquiera vas a tener combate. Porque te van a haber hecho cagar de antemano, porque sin imaginación ni siquiera podés combatir.
-Esta idea es bastante pesimista y usted suele ser bastante crítico con los escritores nihilistas…
-Pero no soy nihilista. Estoy contando lo que pasa nada más. El nihilista no cree en un carajo, yo si creo pero no digo que así no van las cosas. Lo que yo les reprocho a la mayoría de los escritores es su nihilismo. Los Sorias por ejemplo, vas a ver que mas allá de la derrota que sufre Tecnocracia, si lo lees bien, con mucha atención, vas a ver que es un libro optimisma. Lo que sí hago es señalar. Creo en los milagros, flaca. La vida es tan rica que una vez uno penso que habái cagado fuego y aparece una carta protectora. La vida es muy rica, el mundo es muy complejo, y pude ser que a pesar del camino equivocado y muy malo que estamos siguiendo puede que zafemos. No lo sé. La idea social del mundo en este momento es muy mala.
-Y la literatura debería dejar pistas
-Es lo que trato de hacer, si no no escribiría.Incluso los escritores nihilistas te diría que no son coherentes, si realmente sos nihilista: ¿para que para qué escribis?.Son un poco mentirosos.
-En Aventuras de un novelista atonal, está la conciencia de que en un libro intervienen muchas personas...
-Muchísimas, pero también hay que decir que no basta con el genio, no basta con el trabajo, además hay que tener una enorme dosis de buena suerte.
-¿En que ocasiones tuvo mala suerte con un libro, entonces?
-Estoy a punto de cumplir 67 años, este es mi libro número dieciocho, no he sido traducido a ningún idioma, ¿te parece poco Chanchito?¿qué debo hacer? ¿una magia invocando al enano del Delta del Ne Cong?
-¿Quién es ese enano?
-(se ríe) Es un fetiche que inventé yo para no sentirme tan solo.
-¿A qué atribuye a que no lo hayan traducido?
-A lo que decía, falta de buena suerte. Qué lindo pelo tenés.
-Gracias. Usted elige para su último libro un sello independiente...
-Me han tratado con muchísimo respeto, son alumnos míos además, nunca jamás me editaron un libro con una gráfica tan bueno, es un objeto de lujo, y vale solamente treinta pesos, ¡un regalo! En cuanto a las editoriales no he tenido problemas con ninguna salvo excepiones que ya he olvidado. Me han tratado bastante bien los editores, los libreros, cosa muy importante porque si ellos no te quieren, te exponen una semana. Y después jodete. Mis libros en las librerías suelen estar bastante tiempo y cuando ya está todo inundado de novedades no los tiran, los meten en tratienda o lo que fuera, menos mal porque mis libros son básicamente long sellers. Los libreros trabajan bien y me respetan. Y el público también, pero pasa que para mi conseguir lectores fue como trabajar en el puerto en la estiva.
¿Vos sabés como se hace en la estiva?
-No, cuenteme.
-Te voy a revelar este misterio (se ríe). Se hace de la siguiente manera: a la bolsa de harina vos la tenes que poner una por una. Asi consigo yo a mis lectores, uno por uno. Cuesta.
-¿Cómo cree que se van acercando? Por recomendación,por reseñas…
-Todo sirve tesoro, el boca a boca, también algun título que algunos los enganchó, como Matando enanos a garrotazos. Este nuevo libro, Manual sadomasoporno, como te vas a perder lo que dice ahí. EL boca a boca, y la ayuda de los libreros, las críticas, todo sirve. ComoOScar Wilde soy de los que cree en el valor de las críticas en su ensayo El crítico como artista el decía que la crítica es más creadora que la creación. El crítico tiene la obligación no de decir todo lo que quiso decir el autor si no de decir todo lo que no quiso. Todo lo que ni siquiera se le ocurrió. Un grande Wilde.
-Bromeaba incluso, llegó al extremo de decir que no leí los libros antes de reseñarlos para no dejarse influir por ellos.
-(Se ríe). Era un chistoso, es lindo eso. Una vez les propuse a mis alumnos hacer eso como ejercicio “Quiero que hagan la crítica de este libro”, pero a condición de que no lo hayan leído. Les daba el título de una obra que no existe, por supuesto, “la perseguida hasta el catre”, por ejemplo.
-Con respecto a su programa de televisión...
-¿Cuál programa?
-El de los cuentos
-Pero ahora tengo otro que va por Retro, que presento películas de terror, ataviado de monstruo, los jueves a las 22 horas.
-Es una actividad casi actoral…
-¿Cómo casi? Si soy además de un gran escritor, un actor magnifico, tesoro.
-Es una actividad complentaria
-Sí, como dijo Oscar Wilde, si un artista es un artista puede hacerlo todo.
¿Todo? Que no podría hacer usted.
-Ojo, dentro de las cosas en las que te movés. Yo soy un artista pero no puedo pintar, dibujar ni hacer música ni escultura. Siempre dentro de lo escrito, incluso cosas que comienzan con laesritura como por ejemplo el cine yo lo hubiera podido hacer. Tomé la decisión de no hacerlo hace muchos años, no importa ahora. La poesía, el ensayo, la narrativa, el teatro, el cine. Pero no la escultura, ni música, a menos que hayas nacido con ese don, además de con el de la escritura.
-En el programa de los cuentos evidentemente se retoma la tradición oral. ¿Así se pueden ganar lectores?
-Por supuesto que sí. Era uno de mis grandes propósitos, el más ambicioso de mis proyectos. Una especie de anular, hasta donde me diera el cuero la nefasta influencia de Internet. Como me decian mis amigos, la nefasta influencia de la máquina de matar lectores.
¿Cree que lo logró?
-Ese ciclo se terminó, pero el monstruo, la bestia, que soy yo, modestamente, como el conde Drácula, pienso, lo sabrá por las películas de la Hammer Production…siempre vuelvo…
-Le gustaría volver a tener...
-Me gusta mucho contar cuentos de terror, bah, cuentos en general. La televisión tiene muchos males pero muchos bienes también. Y se puede hacer esto. La televisión, digamos, es neutra. Podés hacer porquerías, y funcionan, Podés hacer cosas buenas, y funcionan también.
-¿Por que la televisión es neutra e Internet no?
-Porque está en manos de los pibes que no han madurado todavía. Y a los doce años…mirá en Corea del Sur se hizo un estudio entre chicos de doce a dieciete años, eran genios de Internet, no eran hackers porque no se les daba la gana, pero hubieran podido serlo. Esos chicos que se pasaban cinco, siete horas por día trabajando en esa vaina eran los que tenían notas más bajas en la escuela. No habían leído una sola novela ni cuento y no pensaban hacerlo. Hasta se sentían orgullosos de no haber leído ningún libro. Bueno, así serán las consecuencias.
-Le parece que no hay forma de que Internet estimule la capacidad intelectual o creativa…
-Mira, te digo que Internet es un invento del príncipe de las tinieblas, en realidad no, lo hicieron los humanos con un propósito bueno y si vos ya estás formada, si ya has leído, tenés un pasado de lectura, tampoco vas a perder un presente de lectura entonces no te va a hacer mal la Internet. Y si necesitas por ejemplo datos para una novela sobre Vietnam, empezás a consultar los archivos electrónicos de la época y vas a estar en condiciones más fáciles para escribir tu novela. Es una ayuda, un bien. Pero si tenés entre doce y 17 eso te mata. Y esos chicos van a ser los futuros economistas, fisicos teóricos, químicos, y el cielo me libre, literatos. Ahí está el problema.
Para terminar, la última pregunta…
-Como la última pregunta? Después vas a privarme de tu presencia?
-Y, sí
-Tu que enriqueces mi casa, cual es la pregunta.
Como fue la desicision de que el prólogo de Los Sorias lo escribiera Piglia y no otros amigos suyos como Fogwill o...
Más alla de que haya o no amistad entre escritores, que por ahí se tiene y se pierde, o no está al principio pero está después. Dejando eso de lado, ¿sabes como se creo el mito de los Sorias? No estaba publicada, era gigantesca, era una epopeya, pasando los manuscritos de mano en mano, entonces se empezó a hablar y se contruyó el mito que no ha terminado a pesar de que salió la segunda edición porque, de todas maneras, son pocos los que lo tienen y pocos los que lo han leido. Se sigue hablando de esa novela monumental pero pocos la leyeron, soy un long seller.
-Como fue que eligió a Piglia para…
Son esas cosas…¿quién vino primero, el huevo o la gallina? ¿Querés que te conteste esa pregunta?
¿Ud puede?
-Si
-Entonces digame, por favor
Primero vino el huevo pero la gallina poniéndolo, no hay otra manera de decirlo.
tesis para una presentación maravillosa

nadie va a escribir la historia de las productoras de publicidad.

*Invasión y privacidad se aprenden y se luchan en familia. La especulación con respecto al valor, forma y pertinencia de esas prácticas, en sociedad. En el fondo es como decir a ver cuánto vale afuera esto que me gané laburando en mi país. A ver si me hago moza y resulta que aprendo nuevo valor de cambio, un oficio desconocido, y llegar de otra manera a fin de mes.

*Hoy no me gustan los poemas que tienen versos que hablan de “época” porque me suenan a slogan, hacen ruido pero no confunden lo suficiente, anticuriosidad. Me suenan al maullido de madrugada del gato en celo cuando te querés dormir y soy conciente del peso de cada palabra. Dije hoy.

*Vamos a estar solas en esta navidad y yo me entristezco porque sin querer pienso en cuando éramos muchos, que en realidad nunca fuimos tantos. Mi mamá siempre dice “somos nosotros nomás”. No tenemos parientes lejanos, ni siquiera tíos o es como si no los tuviéramos.
Ahora nosotros nos volvimos tíos, mi papá se murió hace mucho, mis hermanos son padres y maridos y (ex) esposas así que ahora sí tienen tíos o abuelos de sus hijos y más parientes y cuando nos juntamos la madre los hermanos y sus hijos mis sobrinos a comer somos una verdadera familia numerosa pero si contamos a los parientes políticos ahí sí que somos muchísimos más. Pero me gusta decir somos nosotros nomás y que sea cierto. Mate con facturas y que haya sol en el pasto reseco que no importe, hay parra verde; mínimo.


*En el bunker de Cristina me encuentro con Mariano, productor de Insecto films y recordamos los ¿buenos viejos? tiempos de trabajo juntos.
Horas sin dormir editando, pensando "devoluciones creativas" pero el era productor ejecutivo, yo asistente de direccion y claro. Me propone volver a trabajar con ellos. Ahora se mudaron, la productora funciona en una casa enorme con pileta dice "al mediodia, o para hacer un recreo, en verano, te tirás un ratito y seguís, está buenísimo, la pasamos bárbaro".
Me tienta.
Pero en el momento le digo no sé, "la operación" y esa imposibilidad del rodaje de 20 horas, estoy en otra, me mira las piernas, le digo "no quedé renga, eh" y se ríe, le dio verguenza; miento en que voy a pasar a visitarlos cuando me invita, piensa que hace un año que no trabajo con ellos pero es mucho más le digo y enumera más rodajes dice por ahí podés cada tanto agarrar algún proyecto concreto porque el laburoque hacés ahora seguro lo hacés desde tu casa y te va a dar para sumarte, fijate. Le rindo. Le rendía. Le reconozco aunque no lo diga que el era de esos productores buenos, de los mejores, los que te explotan con cariño porque creen en el proyecto, no en la empresa de celular -por ahí un poquito sí- sino en lo que El Director puede hacer con ese guión de mierda y en lo que yo puedo aportar a eso y en la guita que eso le traerá, pero algo que casi nadie hace de repente caía con una coca a las 5 de la mañana para ver si ibas bien con esa edición, o te mandaba a un asistente de produccion que te acompañe porque te quedaste rearmando ese guión y no dormiste y que el de producción te compre lo que quieras para arreglar eso; productor que estimulaba al director dueño a hacer un asado para todo el equipo un mediodía de la preproducción y en verdad era algo así como un equipo. Le ponían onda aunque. No importa el pero. La pasaban bien.

*Empezó siendo cadete, los dueños siempre habian sido millonarios, el director empezó siendo meritorio de producción, todo eso se notaba y se llevaban muy bien incluso en las peleas a los gritos y sus ataques de histeria, cuando agarraban los dardos y en vez de tirarlos al círculo se los tiraban entre sí y las puertas se cerraban fuerte y había que esperar hasta cualquier hora la decisión.

* Y sí, ganaba bastante bien, comprar el tiempo a un precio de mercado conveniente.

*Nadie va a registrar la historia de las productoras de publicidad. Esta se contruyó un minimito. Pero nadie va a escribirlo y se lo merecen; la historia pública está en esos cortos de TV que llamaban "películas" a pesar de sus 30 segundos de duración, en los contratos de SICA y AAA y el resto en esa parrilla o la nueva pileta, las reuniones con catering excesivo en la agencia y sobre todo en el cuero caliente y sucio de Bar 6.

*Sigo flaca porque no como tanto o es un don como dicen las señoras grandes que siempren saben ma´s, o porque rinden las dos cuadras que salgo a correr cada tanto, pero la verdad es que ahora el trabajo es sólo estar frente a la compu o a un libro, podría decir intelectual pero es muy pretensioso aunque hay mucho de escribir y pensar y de boludear y explicarlo es complejo y no viene al caso; el placer de leer y cobrar de otro lado como decision y ahora esto; cobrar por escribir, escribir lo mío con esa carga y las mismas y mas discusiones gratis con amigos acerca de escribir y con otros de editar y antes era igual pero pensaba para otros de otras cosas que nada que ver conmigo, empresas de todo tipo para que vendan más y se vea bonito en el tiempo más económico posible.

*Pensar en la mejor forma de filmar una publicidad, buscar "referencias estéticas", estar en rodaje entre director, maquilladoras, técnicos, producción, actores, modelos, vestuaristas.
Y me quejaba, sabiendo que no hay que quejarse, de que me aburría en los almuerzos; pero de verdad era muy aburrido; no compartía nada. ¿Ahora? Antes corría, corría, corría en los rodajes y también funcionaba muy bien.

mantra de jueves, el ultimo del año

"Cuida el sentido, que los sonidos se cuidarán solos" "Cuida el sentido, que los sonidos se cuidarán solos" "Cuida el sentido, que los sonidos se cuidarán solos" "Cuida el sentido, que los sonidos se cuidarán solos" "Cuida el sentido, que los sonidos se cuidarán solos" "Cuida el sentido, que los sonidos se cuidarán solos" "Cuida el sentido, que los sonidos se cuidarán solos" "Cuida el sentido, que los sonidos se cuidarán solos" "Cuida el sentido, que los sonidos se cuidarán solos"
foto 1*
*foto 1: foto de navidad
volvamos a la referencia; olvidemos de una vez la ambiguedad, el hermetismo y la rebeldía oscura, cobardemente secreta.

O sea: esta es una foto de navidad en un post de navidad.

Lo que no es poco.
O sí: está la foto de abajo que pudo encabezar el post. Pero si bien linda ya era muy obvia. Todos hablan de balance y yo no lo hago pero un poco por contagio pienso en esos términos, (balanceados) y entonces tampoco es cuestión de pasarse al otro extremo y andar regalando tanta transparencia, ¿no?
foto 2*
*foto 02: simpática obviedad de navidad







Objetos Maravillosos

Objetos Maravillosos de Juan Diego Incardona comienza con La pentatónica. Acá un adelanto antes de la formal presentación.

Pasada la vorágine navideña, ya con menor ansiedad pero mucho más fiesta, venganse todos.

Alegría tamarisca, fiesta, vinito, arbustos colorados, anillos afrodisíacos, gente fina, lumpenaje y todo lo demás.


Miércoles 26 de diciembre.
20.30 hs

Centro Cultural Pachamama.
Argañaraz 22
(a pasitos de Estado de Israel)

Estará el talentoso autor y junto a él Santiago Llach y Pedro Mairal. Y mucha gente linda.

capacidad de persuasion

a la media hora de hablar con Laiseca ya empiezo a tomar con naturalidad el hecho de que puede haber un monstruo a la vuelta de la esquina, que habría que dejarles ofrendas a los muertos como hacen en méjico y que el monumento de Gardel que hay en chacarita realmente fuma, es el mismo Gardel que fuma, los cigarrillos que la gente le deja prendidos entre sus dedos.
Supongo que esa pérdida de la distancia, del "espíritu crítico" no está bien, pero en el fondo sí; está perfecto rendirse ante la capacidad de persuasión del otro cuando viene así; la distancia y el espíritu crítico a veces sirven y otras te hacen perder un buen momento.
Salgo a la calle, me tomo el subte, entro en la redacción y sigo un tiempo más sin querer hablar ni poder leer.

90-90-90


"Es raro que ahora sepa de la existencia de los dramaturgos del 90, la poesía de los 90, de un cine de los 90 y que yo en ese momento leyera a Gelman, no tuviera idea de la existencia de Caraja-jí y me la pasara viendo viejas películas italianas y francesas con Marcello Mastroianni y Gerard Depardieu (¡los amaba!). Aunque me hayan dado todas las coordenadas espacio-temporales, no tuve noción de lo que pasaba" escribe Mercedes Halfon (crítica de teatro blogger amiga) en el último El Interpretador (dedicado a esos años).

Y sí, nos sentimos identificadas con esa idea.


De no tener conciencia de la década que se vive: ni si quiera “llamarla”.
Tampoco me pasaba con los ochenta (decía "en la primaria" para hablar de cosas de esa época). En los 90, entre otras cosas, escuchaba los Doors y ahí sí, "que bueno vivir en la época de los hippies", aunque tampoco diferenciábamos bien los 60 de los 70. Cuando digo que está bueno no ser más adolescentes muchos no entienden, o dicen "mentira". Para mí no, por ahí es por esa sensación, medio optimista, casi una esperanza, de que es bueno saber, o por lo menos preguntarse, más y mejor, que lo que podíamos hacer entonces.


agendate un lunes: niña bahiense que se conquista Buenos Aires



un proyecto de Valeria Tentoni y cía:
PRESENTACIÓN REVISTA LITERARIA LA QUETRÓFILA
*literatura presupuesto cero*
NÚMERO UNO

LUNES 17 DE DICIEMBRE
19 HORAS
EN FUNDACIÓN BOLLINI
PASAJE BOLLINI 2167 (cortadita entre peña y french)
http://www.ladama-debollini.com.ar/

PRESENTA: MARCELO LÓPEZ
LEEN: JUAN DIEGO INCARDONA (CUENTO)
LEONARDO SAGUERELA (POESIA)
INVITADO: PABLO RAMOS

CONTACTO: laquetrofila@hotmail.com
WEB: http://www.laquetrofila.blogspot.com/
el intento de manejar demasiadas cosas, registros, temas, tareas, eso no es necesariamente malo.
leer por la mañana suplementos viejos no tiene el misterio de encontrar en cualquier lado un cuaderno de años atrás pero es más pacífico; después escribir "cosas mías" cuando aún por leer el interpretador y por terminar de leer esos fragmentos vitalistas entre Rubio y Garcés, cada hora una idea y el escape siempre fácil, pesado, ambivalente de decir tengo que ir a trabajar; por acá entonces leer el desprecio justo del trabajador de la prosa y considerarlo una buena definición, aunque siempre es mejor preferir los matices, aunque la palabra siempre sea estrema, deje de lado esa ambiguedad que nos convoca y apabulla pero "siempre" nos interesa.
Un manual del dolor y de amor de Laiseca son demasiado exóticos ante relatos que quieren que los escriba yo, mínimos y efectistas como en el teléfono mi amiga cuenta que desde una plaza en la que pasea con su amigo y el bebé de su amigo ve a un hombre saltar del segundo piso, intenta reproducir el sonido, planes que se frustran, yo una leve enfermedad y la dispersión de la lectura y el hombre que "por suerte" dice ella, no murió.