demasiado arte para un sólo martes. Narradores y poetas uníos.



reseñin pastillero en Llegás

Sobre Mujeres de Dios
"En la introducción, se señala a la invisibilidad –por ser mujeres y, además, religiosas– como una característica de las monjas. Budassi se encarga, a partir de testimonios que revelan las enormes diferencias que existen entre una congregación y otra, de despejar cualquier estereotipo. Simplemente cuenta historias de vida, lo que alcanza para poner al descubierto el aparato silencioso que sostiene a la Iglesia Católica. Con prólogo de María Moreno, estas mujeres muestran que sus vidas pueden ser mucho más interesantes que la de la “Extraña Dama”."
También hay una nota a Funes por la Editorial Funesiana que se puede leer acá

un paraguas de varón

Tenía un paraguas transparente con mango azul y dibujos del Pato Donald también en azul.
Me parecía de varón o sea horrible y evitaba usarlo cuanto podía; fracasaba la mayor parte del tiempo, cómo vas a convencer a alguien, a los 4 o 5 años de que es posible preferir la lluvia; lloraba humillada pero a escondidas o inventaba una excusa porque me daba culpa llorar porque mis hermanos no habían tenido nunca cosas con dibujitos y además yo sabía que había incluso chicos que no tenían para comer.

Un día me puse recontracontenta cuando abrí mi cama y vi la sorpresa de las sábanas con nenas de vestido largo y con volados, unas con un conejo, otras con sombrillas, juntando flores, eran hermosas como de Sara Kay. Me olvidé del Pato Donald, de la lluvia, de esos chicos que no tenían para comer.

Hoy esa sábana son servilletas viejas que reaparecen de vez en cuando si las nuevas están para lavar y casi nunca viene, cristiano y torturado, ese recuerdo del paraguas bajo la forma de deseo de querer tenerlo otra vez, de ser agradecida, de regalárselo a algún chico, de hacer de ese desprecio secreto un acto pequeño de justicia, un relato que sirva como una forma misteriosa, floreada, perfecta, casi invisible, de reparación.

"evitan cualquier guiño sostenido en efímeras modas literarias"

Mujeres de Dios en ADN de hoy, por Cecilia Macón



Opinión

La autora trabaja la crónica como una superposición de géneros diversos en los que asoman, privilegiadas, las voces de las protagonistas y la propia extrañeza de la mirada del testigo. La presentación de la información dura, la reproducción de las palabras y los silencios de las monjas y el relato de las dificultades de la reconstrucción de su mundo evitan cualquier guiño sostenido en efímeras modas literarias.

Autor

Periodista cultural, Sonia Budassi es redactora del Suplemento Cultura del diario Perfil, autora del libro de relatos Los domingos son para dormir y fundadora de Tamarisco, editorial que difunde literatura producida por las generaciones más jóvenes de escritores locales. Ha participado de antologías como Uno a uno, Hojas de Tamarisco y Buenos Aires Escala 1:1.

Tema

La crónica de Budassi prologada por María Moreno busca reflejar el modo en que viven y conviven las monjas en la Argentina. Al margen de los prejuicios de aquellos que denuestan de manera inmediata y de aquellos que se someten a la reverencia, el libro confronta historias personales donde se cruzan la vida en las escuelas religiosas, la incertidumbre de la selva colombiana y un intento por comprender las razones del voto de silencio.


hoy


Editorial Entropía presenta
Condición de las flores, de Mario Bellatin.

Sábado 15 a las 20:30 en La Boutique del libro - Thames 1762.
Presentación a cargo de Ariel Schettini y el autor.

circulacion simbólica de un libro

hoy me chatiaron y me dijeron que ya estaba en la librería, y que lo habían comprado y cuánto costaba.
El lector conocido siempre tiene toda la data. Uno, en general, no.

viernes

Planificando con los compañeros el llamado almuerzo de balance como si hiciera más corto el viaje en subte, como quien mira la hora en la pared haciendo cálculos para el último recreo de un viernes, pedimos que hoy es viernes, que nos dejen ir a leer a nuestras casas, siempre hacemos los deberes bien aunque ya estamos grandes y todo es un poco más deslucido.

"hacemos lo que queremos"


los gnomos felices alivian tu tristeza con ese implícito festejo de rulos

recién estrenado


todavía no cumplió una semana, pero llegó a tiempo a Bahía Blanca para la presentación -narrada aquí.
gracias a Valeria Castro, Gonzalo Castro, Juan Nadalini y Sebastián Martinez Daniel que supieron crear, editar y casi diría negociar y apurar al habilidoso encuadernador.

más clipping de reseñas

Bajo el hábito de los estereotipos

Por Leandro Ferreras.

Reseña publicada el domingo pasado en la edición impresa del diario La Nueva Provincia.


Este libro de Sonia Budassi propone al lector un insólito ejercicio de voyeurismo: atisbar, por medio de testimonios de primera mano –a veces cándidos, a veces reticentes, siempre reveladores–, cómo viven, qué hacen y qué piensan las monjas de la Argentina en la actualidad. Sobre el tema puede especularse mucho pero se sabe muy poco, y no es el menor acierto de la autora contrastar explícitamente los rudimentarios estereotipos del imaginario colectivo –desde chistes verdes que ya conocía Bocaccio hasta delirantes productos televisivos como La extraña dama– con la experiencia concreta de la vida religiosa. "Estas crónicas –advierte Budassi– son apenas una pequeñísima muestra de la diversidad que hay detrás de las silenciosas mujeres invisibles, del estereotipo o del monstruo que imaginamos; un pequeño coro de contrastes, para escuchar a las que eligen, felices, algo distinto a lo que parece pedir, incentivar y sugerir la cultura de nuestra época".
Mujeres de Dios es en principio una serie de entrevistas a monjas pertenecientes a distintas congregaciones: una misionera que vivió en Colombia muy cerca de la guerrilla, una carmelita descalza enclaustrada en Constitución, la ex miembro de una orden cuyo fundador fue acusado de abuso sexual, religiosas posmodernas que escriben blogs y usan Facebook… Los testimonios son muy diversos y muestran que el fenómeno es complejo y refractario a las generalizaciones. Incluso dos monjas de la misma congregación y que de hecho trabajan en el mismo colegio responden a la convocatoria de la autora de maneras opuestas: cordial y verborrágica la más joven, parca y autoritaria la mayor. Todas, aun las más temerosas, aportan a su modo piezas de un rompecabezas que se sospecha insoluble desde el vamos: el de la vocación religiosa, de sus causas y sus consecuencias.
Decir de un libro de investigación que se lee como una novela es uno de los más socorridos lugares comunes de la crítica. Sin embargo, las monjas de estas crónicas son al mismo tiempo personajes novelescos, en el mejor sentido de la palabra. Esto se debe tanto a lo vívido de los testimonios –"Una risa –cuenta la hermana Francisca acerca de su experiencia junto a guerrilleros colombianos–, porque iban a rezar el rosario y después van a matar a todos. No es posible, nunca entendí eso"– como al buen ojo de la autora para captar y registrar detalles y gestos dramáticos: frases a medias, sonrisas nerviosas, silencios forzados. Como siempre ocurre en los buenos diálogos, lo que aquí se calla –y todas las entrevistas de este libro son de antemano callejones sin salida– no es menos relevante que lo que se dice.
Otro aspecto sobresaliente es el modo en que Budassi, cuya prosa suavemente irónica abunda en momentos felices –basta leer las páginas que dedica al espiritualista mediático Claudio María Domínguez–, imprime a los relatos una extraordinaria dinámica a través del uso de flashbacks, intercalaciones, digresiones y aun pequeñas infidencias autobiográficas: en el comienzo de un capítulo, y marcando así la distancia acaso insalvable que la separa de las mujeres con las que va a encontrarse, la autora lamenta que la hayan citado un sábado a la mañana. "Hubiera preferido otro día", confiesa con mundana pesadumbre. Este involucrarse de la cronista en el relato produce un atractivo contrapunto con sus entrevistadas, especialmente patético en el encuentro con la hermana Alicia, la monja de clausura que se comunica con el mundo exterior a través de rejas y que se ríe al recordar que de chica fantaseaba con casarse.
Lejos del encomio hagiográfico, Budassi sondea a las religiosas con evidente espíritu crítico y a veces con estupor, pero también con irreprochable respeto. Es de agradecer la certera discreción con que la autora aborda el tema de la sexualidad, por demás delicado en este contexto. Lo cierto es que para el lector curioso el libro no sólo resulta amenísimo sino que además contiene notables e imprevistas revelaciones. "Las monjas –se lee en la introducción– son un misterio construido muchas veces sobre la ignorancia y el rechazo, la idealización y el estereotipo". Mujeres de Dios investiga con lucidez ese misterio y lo vuelve más claro, más verdadero y, por eso mismo, más profundamente misterioso.

Llegamos a la Feria de Editoriales Autogestionadas de Bahía Blanca, de la mano de la querida editorial Tamarisco, y haciendo cadena de oración, ritos umbanda y quema de pastizales para que la buena voluntad del encuadernador haga llegar el libro de Entropía, para la presentación de mañana.



"Allí, en la principal avenida, están confirmadas, entre otras, las presencias de Sonia Budassi e Ignacio Molina, ambos autores bahienses residentes en Capital Federal. Budassi estará presentando Los domingos son para dormir, su flamante libro de cuentos publicada por la Editorial Entropía.Molina, en tanto, seguirá robando, a ya más de dos años de su aparición, con su volumen de relatos Los estantes vacíos.Ambos estarán presentando sus respectivas obras el sábado 8 a las 17 horas en una mesa conjunta. Los acompañarían, en principio, el también bahiense Luis Sagasti y el capitalino Lucas Oliveira."


Inconcluso el post del Fuerte. Mucho sueño culpa del dolor de muelas que no deja dormir, entregarse más tarde al terror del dentista porque es la que hay, al dolor de muelas lo calma el calmante pero lo cura el sádico.
Lo linda que salió la presentación, "se alinearon los planetas", me dice uno y la gente que decía que suelen ser un embole las presentaciones pero ojo que esta estuvo fresca divertida re bien. "Es difícil presentar sin caer en el chupamedismo", le dijo alguien a Alarcón, inteligencia áspera, simpatía aguda, como en criollo como quien te dice tipo un groso re bien.
Gente linda en todas partes, sonrisas, sonrisas, sonrisas, aplauso. Muchas gracias, claro que sí. "todo inmejorable"; Diego Domínguez saca fotos deluxe total como alguien también dijo "Presentadores deluxe". La gente inteligente es generosa, es lindo conocer gente así.
Me voy al dentista, mientras leo que Linne, que cumplió años el día de presentación, cita un lindo poema de Halfon y habla de la presentación, y un libro, dos. Mi muela le gana a mi capacidad de redactar pero no al bienestar.
Sobre Mujeres de Dios de Sonia Budassi

Por Juan Terranova
(Leído ayer en la presentación)

— No me interesa el tema —me dijo.

Estábamos parados en Avenida de Mayo y Lima.

— Prejuicios —respondí.

— Quizás —insistió ella.

— El libro es atractivo, de buena factura —seguí yo.

— Eso no lo dudo —terminó ella.

— Tiene un público —fue mi último intento.

— Eso no es tan relevante —cerró ella.

La periodista, buena lectora, me dio un beso y se metió en el subte.

Yo le comentaba que había salido el libro de Sonia Budassi, Mujeres de Dios. Un libro “sobre monjas”. Pero no. Las discusiones literarias nunca son ni tan escuetas, ni tan prolijas, ni tan cortantes. Estos es la síntesis. Antes, está el barro húmedo del lenguaje con varias preguntas: ¿Cuáles eran las dificultadas con las que se iba a encontrar? ¿Cómo narrar ese mundo? O mejor, ¿había allí un mundo para narrar? La conversación en la puerta del subte vale igual como ejemplo. Las mujeres modernas, infectadas de un feminismo mal entendido, de un anarco-marxismo liberal, tratando de descular todavía cómo hacer para gozar un poco más, no se interesan por las monjas. ¿Deberían hacerlo?

Mujeres de Dios era un libro muy difícil de escribir y se me hace difícil también escribir sobre él. Primero, porque el tema es esquivo y complejo y da para creer y sospechar al mismo tiempo. Segundo, porque el lúcido prólogo de María Moreno dice lo que hay que decir para vestirlo y presentarlo. ¿Quedo, como hombre, como heterosexual, como católico, en una posición secundaria?

Retomemos. En una sociedad atravesada por el deseo y el lívido, estas mujeres, monjas y religiosas, parecen imposibles personajes de un libro, o al menos, de un buen libro. Con los gronchos o los putos, por ejemplo, es más fácil. No digo que sea mucho más fácil, pero sí un poco. Porque son “el otro” clásico, el otro de la lucha de clases, y al mismo tiempo que son el otro, encarnan una fuerza libidinal, incluso mística, que muchas veces no es más que un reflejo distorsionado de las imposibilidades o fantasías de nuestros escritores y lectores indefectiblemente pequeño-burgueses. El marketing, la publicidad y la literatura han sabido sacar provecho, con diferentes resultados en calidad y cantidad, de esta épica de mirar en la sopa del pobre y ver contornos que nos sorprenden.

Con las monjas, sin embargo, la historia es diferente. El otro aparece opaco, mostrando la falta, la renuncia. Si hay pobreza, también hay riqueza. ¿Puede haber sensualidad en eso? Puede. Pero es una sensualidad distinta. La pregunta sigue acechando a nuestra imaginación siempre escasa. Hagámosla de una, sin dudar: ¿cómo es una vida sin un horizonte de sexo? Y más allá todavía: ¿cómo evitar la perplejidad ante la seguridad en la renuncia?

Me pregunto: La descripción de una felación, que puede ser mujer-hombre, pero también hombre-hombre, ¿resuena en el escándalo? Quizás, pero sabemos qué hacer con eso, sabemos dónde ubicarlo en la estantería personal de nuestro orden simbólico. El libro de Budassi plantea otros enigmas. Sin llegar a lo insondable, ¿no produce una rara incomodidad la frase (cito la voz de una de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús) “La virginidad es la continencia, que ofrece en voto, consagrada y reserva al Creador la integridad del alma y del cuerpo”? Las cosa se vuelven todavía más refractaría si le agregamos conceptos tan devaluados como “Dios” o “Piedad” y prácticas tan poco claras como “la Fe”.

¿Qué hay entonces adentro de Mujeres de Dios? En el libro de Budassi está la monja buena y la monja mala (parecidas al policía bueno y el policía malo). La buena va a decir: “Algo que tiene Jesús es que es un cabeza dura”. Y la mala le va a hacer preguntas todo el tiempo a la cronista: “¿Quién te manda? ¿Esto no lo va a supervisar nadie de la Iglesia?”.

Pero también está la monja que se va al encuentro de la guerrilla rural en Colombia, los efectos del Concilio Vaticano Segundo, una carmelita de clausura que confiesa haber tenido miedo de volverse loca, monjas que tienen blog y aparecen en facebook, el machismo de los Jesuitas y de las mismas consagradas, la entrevista con la piba que dejó los hábitos y cuenta su experiencia “en una congregación conflictiva” (Llega a decir: “La guita, el sexo, la violencia… ¡Faltaba la droga!”).

Y hay también, aparte de las historias, las personas y los personajes, una autoconsciencia del libro que es atractiva, que lo hace sólido. La cronista se cita con una informante en una pizzería de Pacífico y escribe: “Hay demasiado movimiento como para lograr una charla íntima, eso que alguien puede suponer que tiene que tener este libro: confesiones únicas, secretos guardados por años y hasta revelaciones escabrosas”.

Creo que el mundo es demasiado complejo para hacerlo pasar entero por nuestra subjetividad. Sabemos de la trampa de reducir todo a un esquema binario –que remite a la moral, lo bueno o lo malo– o a un sistema cartesiano –que remite a la amplia gama de las teorías sociales del siglo XIX.

Nos queda construir o descubrir nuevos lugares y personajes, examinar, dejarnos modificar por el mundo. Quizás el futuro nos depare, a nosotros, cronistas de hoy, el estilo de la denuncia o la marca del escándalo, mientras tanto nos entrenamos en la inteligencia solapada, en la sutil diferencia, en la trompeta brillante que suena con sordina. Termina un encuentro con una monja y Budassi escribe: “Me deja la impresión de una persona alegre, convencida y entusiasta; es raro pero suena auténtico”. Me gusta esa frase. Ni los cronistas ni los críticos literarios deberían perderla de vista: “Es raro, pero suena auténtico”.

Foucault dice en su Historia de la Sexualidad que, lejos del silencio o el tabú, sólo hablamos de sexo. ¿De qué hablan estas mujeres de Dios? O mejor, ¿cómo hablan? Esa es la pregunta que se hace Sonia Budassi. La precisión y el humor de sus epígrafes, títulos y subtítulos y la elegancia de su prosa se agradecen y confirman, contra todo pronóstico y todo prejuicio, que Mujeres de Dios es un libro que no hace otra cosa que revisar diferentes formas de la libertad.




Editorial Sudamericana invita a la presentación del libro de crónicas

MUJERES DE DIOS

de

Sonia Budassi

Lo presentarán Cristian Alarcón, Juan Terranova y la autora.

Martes 4 de noviembre - 19:30
Boutique del Libro - Thames 1762

y es todo o nada o todo todo o dos cosas por lo menos juntas. Tamarisco estará en la FEA (Feria de Editoriales Autogestionadas) de Bahía Blanca; y el sábado estaremos presentando -si el imprentero se pone las pilas y entrega el libro como le dijo a Entropía - el libro de cuentos Los domingos son para dormir y Los estantes vacíos (De Ignacio Molina) junto a los escritores Luis Sagasti y Funes.

cliping-reseñas

Por Valeria Tentoni para Nexo, suplemento de Cultura de Ático. Publicado ayer.

Sonia Budassi, nacida en Bahía Blanca en 1978, desembarca con este, su primer libro de crónicas, con un trabajo notable. Mujeres de Dios cuenta con un prólogo exquisito de María Moreno, en el que se anota que la autora “…conserva estratégicamente cierta escisión entre su prosa de cuentista, sus notas de periodismo cultural y su estilo de cronista”, y aplaude su carisma casi transferencial al momento de entregarnos este trabajo, que no se contenta con explotar los elementos que podrían dejarla en un mero efectismo –el tema lo permitiría, sin dudas- sino que se adentra con adultez en un universo que para la mayoría de nosotros, es desconocido. “Las monjas son un misterio construido muchas veces sobre la ignorancia y el rechazo; la idealización y el estereotipo”, introduce Budassi. El intento de la cronista se ejecuta con agudeza sobre la enorme tarea de desmitificar y echar luz con aquella, que parece pueril, intención de encontrar la verdad detrás de las formas. Pero nada de adolescente tiene este intento, sobre todo cuando al final del libro uno encuentra que lo logra, que la joven autora consigue abordar el asunto desde la palabra de las entrevistadas –dándoles su lugar exacto, tomando la distancia necesaria a veces, acercándose cautelosa y rapaz otras-, y haciendo de los testimonios, el elemento prioritario en esta construcción. La investigación se encamina por diferentes vías, congregaciones y experiencias que dan cuenta de la diversidad en la vivencia de la religiosidad de las mujeres que hoy, cada vez siendo menos, todavía conforman un “ejército” que la mayoría de las veces, dicen, es uno de “madrecitas felices”. Otras veces las respuestas evidencian lo opuesto, y los clichés se develan ciertos. Una imagen, apenas: un criadero de orquídeas, la belleza incontrastable de la flor, que de querer salir corriendo, sería detenida por sus raíces enterradas en el suelo.

Verdad Apache

"Ese chico que salió en todos los canales venía todos los sábados a catecismo acá a la capilla, hace poco tomó la confirmación. Lo que pasa es que es un chico con muchos problemas desde antes, mucho antes. La mamá se murió cuando el chiquito tenía unos meses, se crió sin padre tampoco. Y los hermanos más grandes que lo culpaban a él un poco de eso que le pasó a la mamá. Estamos todos muy tristes, muy dolidos por lo que pasó. Pero después también las cosas que se dicen, ¿no? Que acá somos todos chorros, que matamos gente. O sea, somos negros, somos ladrones. ¿Y cómo hacés cuando tus chicos van a buscar trabajo pero la gente ve que viven acá y creen lo que dicen los medios?¿Cómo hacen para conseguir laburo si no se lo dan por eso que la gente ve que dice la tele? "Barrio asesino" dijeron el otro día. Estamos tan dolidos con eso. Pensá en toda la gente que vive acá. Y yo no se cuál es el porcentaje de gente que anda en problemas. Pero no somos todos, eso te lo aseguro. ¿Porqué no se quedan, que ahora está la procesión de la Virgen?. Porque está bien que muestren lo feo que tenemos nosotros, pero lo lindo, lo bueno, también hay que mostrarlo".
Mónica, residente de Fuerte Apache.
Volvió el verano interno a la redacción y ya pueden leerse en la carpeta compartida de la empresa, mails como éste, reversiones de tantos calores sufridos en cada uno de los años anteriores.

"A quien corresponda: No está bueno derretirse en el lugar de trabajo, sobre todo si pretendemos hacer bien nuestra tarea. Como derretidos y descompuestos no le servimos a nadie, ¿se podrá ir habilitando el aire acondicionado o al menos un batallón de ventiladores para cada piso?
¡Gracias por la generosidad, será bien recompensada!"
***


"Me sumo al pedido de mi compañera. Entre la gente, las máquinas y las luces encendidas, el ambiente se torna irrespirable. Gracias."

literatura y rock, nena


Haría un suplemento de

tres preguntas tres

A la vuelta de Madryn me entrevistó una periodista de Telam una mañana de sueño pesado y dispersión, avenida belgrano, confiterias recicladas y es distinto estar hablando así, cambiar de lado, recibir las preguntas yo, corregirlas mentalmente, cambiarlas y zas, ya estás en otra, la chica tenía grabador digital, una joyita, se lo admiré. Lo de las radios es distinto, el poder de la síntesis, la presentación del tema siempre gana a la lectura, obvio.
Me quedo más con grabadorcito y blog, creo.
Acá Vanoli me hace, tres preguntas tres.
¿Cómo viviste el proceso de escritura del libro?
Fue un trabajo raro y estimulante, el inestable y claroscuro camino de OZ entre lo terrenal y lo sacro, los conventos, internet y las villas. Por un lado inquietud, incomodidad con el tema, prejuicios y algunos temores (¿quién no vió una película de terror con una monja malvada, o escuchó historias oscuras nacidas en colegios religiosos o que la Madre Teresa, una monja, es casi una Santa?).La sensación, mientras hacía algunas entrevistas, de no comprender del todo lo que escuchaba, y luego la pregunta de cómo contarlo cada vez que me sentaba a escribir. Por momentos sentí –el borde de la paranoia- que el trabajo era casi detectivesco, y que había que contarlo como una sucesión de peripecias.Al mismo tiempo, el cruce entre lo que conocemos de estas mujeres a través de libros –desde Sor Juana a Aira o Huxley-, de la televisión, los diarios y el cine –desde La extraña dama a las crónicas del caso María Soledad- fue fundamental para poder avanzar a través y a partir de ciertos sobreentendidos, incluso de prejuicios discriminatorios.Con la cercanía, otras veces se invertía la relación. El “monstruo” era yo más que estas mujeres que eligieron una vida para muchos, “antinatural”. Me enganchó problematizar un poco ciertos aspectos del “sentido común”, y me di cuenta que ese era el tono, a veces de extrañamiento, que tenía que tener el libro.Casi como una obviedad, surgió que tenía que manejarme con total libertad en cuanto a los, como se dice, “recursos narrativos” para intentar una crónica no sólo entretenida, si no atravesada por los matices y conflictos que fueron apareciendo; de los personajes y sus familias pero también sociales, políticos, al interior de la Iglesia, etc.
bueno, estaba escribiendo un post y no se qué onda pero se me borró todo.
maldicion.
no lo voy a volver a escribir.

"Asi que se puede fumar acá". Estudio 3 con la hermana L. parte uno

¿Así que se puede fumar acá?, la pregunta es obvia porque el señor no tiene cara de estar transgrediendo ninguna norma al respecto mientras fuma, pero en vez de decirme qué pregunta tonta lo sugiere cuando me señala el pasillo con un cartel gigante que dice estudio 3 y en esta zona está permitido fumar. Ya nos presentaron con la monja que en realidad es religiosa pero el término monja está más extendido, así que la veo que se acerca hablando por celular vestida de civil y con hábito como dijo que le pidieron cuando F el productor que nos convoca trae, super amable, en vasitos de telgopor fino los cafecitos con leche que nos había ofrecido, no me dan las manos para agarrar el edulcorante porque además de la cartera tengo una bolsa con libros y a la monja tampoco porque sigue hablando por celular así que pasamos por el pasillito más angosto que da a la puerta del estudio, en el medio hay una mesa redonda tipo de plástico de jardín y ahí apoyamos las cosas y organizamos edulcorante con café. Veo que la monja, permítanme la licencia, tiene mi libro de las monjas marcado, subrayado con notas y pienso, oh, no, porque adivino lo que viene, y hace su descargo en tono amable, y digo a todo que sí, claro, no sé aunque no llego a decir mucho porque ella habla demasiado y ahí viene otro productor y nos dice que está la mamá de Sofia si no nos molesta esperar así ella pasa al estudio antes y digo que no hay problema y la monja se le acerca cuando la ve tan triste esperando para entrar al estudio de televisión de la televisión pública.



Un rato antes le entro en confianza al maquillador preguntandole si trabaja mucho y esas cosas, le digo algo de mí en código yo también soy una laburante y hay un buen clik inmediato, me dice que ahí trabajaba la esposa de X dueño de un medio, mirada de microsegundos de complicidad y le digo "¿Y qué onda esa señora?", se que él espera esa pregunta y él "A vos no te voy a dar mucha vuelta. Era una tilinga de Barrio Norte In-so-por-ta-ble. El otro que vos conocés debe ser igual".




Ahora en el pasillo me cruzo al flaquito alto de ojos grandotes y azules que cuando lo veo en la tele parece un muñequito Tim Burton y no sé en qué piensa pero está muy serio, fuma un cigarrillo y mira para abajo, no nos mira, viene un señor y pregunta si la vimos a Mónica Allos y la monja le pregunta si él vino con la mamá de Sofia, y no, soy el hijo de Fanny, así que debe trabajar acá: no la vimos digo y qué pena pienso, esa chica siempre me cayó muy bien.



Hay que pasar al estudio. Yo te sigo, le digo a la monja que se mete detrás de un cortinado y todo está oscurísimo ruidosísimo, gritos y música en vivo, mucha percusión y estamos perdidas al segundo paso, es más que nada una sensación porque no es tan grande la cosa y desde el otro lado viene un grito esclarecedor: ¿¿¿¿¿¿¡DONDE ESTÁN LAS MONJAS????!.
Era para el otro lado, hay un escenario al costado super equipado, batería, bajos, guitarras, saxo, trompeta, teclados, micrófonos, una chica con peluca vaporosa y mechuda que canta a los gritos desconocida canción. Y dos tarimas de cada lado con un gran monitor detrás, está el hombre de traje que empieza a hablar en nombre de la defensa del consumidor y entonces basta de música.

Y en el medio una mesa larga con fanny en una punta, nosotras del otro lado, pero antes micrófonos bajo la ropa, y el productor que nos lleva, siéntense ahí, ahí vamos, y ¿trajiste un libros para mets?, traje, la monja me dice que está un poco nerviosa y yo también, pero la tranquilizo diciendo que me dijeron que acá cero sensacionalismo y me dice que con fanny todo bien pero que mets es que hace "preguntas más agudas" y al rato nos presentan, en vez de mi apellido soña busseti y me causa mucha gracia y empiezo a ver el otro lado, las cámaras hacia acá, productores acelerados en la oscuridad y un tipo con un cartel enorme que dice el nombre de la hermana y "periodista de la confar" en vez de "presidenta de la confar" y la hermana hace señas porque parece que ya no se puede gritar y por señas el chico se entiende con fanny y al cargo de ella fanny lo dice bien, pero al instante mets que está al lado mío y, que al contrario de la hermana me cae mejor, frente a un teclado de música bajo el nivel de la mesa dice vamos a visión siete, y enfrente todos agitados, vos que sos periodista debés entender dice fanny y enseguida como graciosa o pícara, le dice a la hermana "es que Cristina tiene un poco de acomodo en este canal".

(...)


hoy im-per-di-ble


update: una noche un poco ezquizo, porque media hora más tarde tenemos que estar acá para hacerle el aguante a Bruzzone!

un tipo que sabe me cuenta por qué se fue Basile

apenas vi la noticia, le chatié a mi amigo que trabaja en un medio como se dice con aires de importancia "de tirada nacional" para que me cuente su opinión, pero no sólo porque conoce el paño, como verá:

me: hola
estas de cierre tremendo, no? queria que me expliques lo del coco, tu opinion
pero me temo que no soy oportuna....

Sent at 10:06 PM on Thursday
Amigo Periodista (ahora deportivo): bueno, a ver
el coco es un hombre grande
al que le gusta un fútbol clásico, suelto, barrial, sin giladas tacticistas, algo así como al fútbol lo juegan los jugadores, nada de pizarrones y esas cosas
sin embargo, hay una ola de modernismo
casi generacional
digo, los periodistas deportivos, salvo algunos, tienen un promedio de 30 años
y los jugadores también
entonces, para empezar, nunca lo entendieron
después hay otras miserias: tipos que pidieron su renuncia, o sea pidiendo que un tipo deje su laburo con una liviandad tremenda
periodistas que son más patrones que sus patrones

Sent at 10:23 PM on Thursday

Amigo Periodista (ahora deportivo): el coco, encima, hizo dos o tres boludeces para ponérse a toda la prensa en contra
creo que se lo fumaron
por un lado
y por otro lado la selección juega realmente mal
es cierto, pero hay demasiada histeria, es imposible reflexionar
la sociedad, el periodismo de mierda deportivo, son exitistas, resultadistas, son una porquería
mire, estoy con bronca quizá no estoy muy lúcido en mis explicaciones

Sent at 10:27 PM on Thursday

Amigo Periodista (ahora deportivo)'s new status message - Al Coco se lo fumaron los Niembritos 10:28 PM

me: Me fui a comer; acá esta mi novio que me dice que lo del Pollo Bignolo fue tremendo ayer.
Gracias por contestar eh.

Amigo Periodista (ahora deportivo): un asco
sí
me voy a hacer dormir al nene
hoy no laburé, me toca padre
un beso

me: un beso "Amigo periodista (ahora deportivo)"

Sent at 10:51 PM on Thursday

Amigo Periodista (ahora deportivo) is offline. Messages you send will be delivered when Amigo Periodista (ahora deportivo) comes online.

update: ¿qué " dos o tres boludeces para ponérse a toda la prensa en contra" hizo Basile? qué mal que no pregunté.

"Más que un género parece un perfil de marketing"

"Hay numerosos prejuicios y malentendidos con respecto al chic-lit. Al punto que cuando se quiere definir al género se dice que es “literatura para mujeres de alrededor de treinta años, urbana, de buen pasar y con sentido del humor”. Más que un género parece un perfil de marketing. Pero viendo más en detalle descubrí que dentro del chic-lit se pueden encontrar libros de autoayuda, novelas sobre moda, novelas rosa, comedias románticas, autobiografías y hasta catálogos de zapatos. Hay de todo. Descubrir eso me dio mucha libertad para plantear la trama." Sigue

Celia Dosio sobre su novela Tenemos que hablar

(tengo ganas de escribir algo sobre ese libro)

recursos humanos, ¿comunicación interna? Lenguaje marcial

*MAIL UNO*
DE Oficina Personal oficinapersonal@XXXX
Para: Sonia
Asunto: info

Se solicita informe motivo de su ausencia del dia de ayer, a fin de cargar la novedad.

atte.
Administracion de Personal

*RTA*
(explicación de motivo, de conocimiento previo de mi superior)

*MAIL DOS*

Asunto: Re: info

se registra novedad.
atte.
Administracion de Personal

(bienvenida de vuelta al simpático mundo laboral)
no nos quejamos.
cuando ese viaje "de prensa" se transforma en una leve forma de secuestro, en una contraproducente estrategia de manipulación.
La culpa, dicen, es de la agencia. Por una vez, dicen, no la tuve yo.
No solo no traje cámara de fotos porque no vamos a fotografiar a las gordas lindas exhibicionistas.
Con los organizadores todo mal, mi pasaje de vuelta no se qué onda pero nunca apareció, a pesar de gritar y patalear no vamos a volver segun lo planeado, y acá con viento a veces pienso que quizá no volvamos nunca mais.

puerto madryn

Soledad entre el agite; mar y ballenas de veras y en la puerta de los baños una ballena con moño en la cabeza, la ballena hombre usa sombrero.
Está bueno no tener todo el tiempo internet y despegarse un poco del ritmo de excusión permanente, el tour de PAMI de los viajes de prensa.


nos atraparon, el editorial es un negocio turbio

"Y el camino de Bruzzone está siempre lleno de cosas. Si no está limpiando piletas, está completamente ocupado ejerciendo la paternidad. Y el tiempo que le queda a veces lo ocupa en esa editorial de la cual es socio, Tamarisco, la que lo ha hecho debutar (lo que no significa que no haya pasado una exigente selección).

La editorial Tamarisco es pequeña, ha sacado hasta el momento ocho libros, con tiradas de 500 ejemplares. “¿Cómo se financian?” La pregunta ha pillado de improviso al señor Bruzzone".

Toda la entrevista a Félix Bruzzone, aquí, en el diario Crítica. Gracias Roka Valbuena.

maravilloso anti periodismo puro

" - ¿Por qué nunca ejerció la entrevista de confrontación?
- Porque nunca hice periodismo. El periodismo tiene hoy más que nunca el modelo del interrogatorio jurídico policial. Del tipo de quien le preguntó a Shocklender si había matado a sus padres ¿Qué quería que le contestara? Ese tipo de entrevista es para que el público vea cuan macho es quien se atrevió a preguntarle tal cosa a alguien que, a su vez, contesta, desde el modelo también judicial de la prueba o de la persuasión- coartada. Un muñeco tirando a otro
(...)
- ¿Y cómo define una buena pregunta?
La que ni se nota, como dar el pie en una obra de teatro. Yo no quiero que el entrevistado no sepa la letra. Quiero que cuente la historia que él sabe es la más divertida de su vida, incluso su caballito de batalla. Nuestro mito de una "buena entrevista" es algo que todos compartimos aunque nos parezca criticable. Una "buena entrevista" es aquella donde el entrevistado devela un secreto -sexual si es posible -, agravia a un colega o confiesa una práctica ilegal. En la subespecie más convencional, cuando hace una denuncia que desmiente una versión oficial de corte político. Yo prefiero los momentos sin subrayados, los que se parecen a parlamentos de personajes literarios. Por ejemplo, hice un montaje de las explicaciones que me dio Pablo Suárez para falsificar un cuadro del siglo XVIII. Lo interesante no era que me estaba contando que había falsificado cuadros sino los detalles técnicos, dichos con un tono de un maestro chorro a su aprendiz.
- Si el mito de una "buena entrevista" se relaciona al hecho de que el entrevistado devele secretos sexuales o confiese prácticas ilegales, ¿se asemeja en algún punto al sacramento de la confesión, en donde alguien se anima a confesar lo que niega o calla en otros contextos?
- Es cierto, no hablé del modelo de la Inquisición. La conquista se practicó con las armas -el exterminio-, la palabra -la crónica- y la transmisión de la culpa -la aculturación-. En la versión laica de la confesión, la entrevista, no hay penitencia, al contrario, hay premio: los quince minutos de fama. Sin embargo, la confesión sobre algo sexual está muy devaluada por exceso de visibilidad. Las trabajadoras sexuales, los swingers, etcétera, responden a entrevistas con un lenguaje cercano al activismo político y ni hablemos del ordenamiento sexológico del sexo como hace la dulce e inocente instructora Alessandra Rampolla."
Encontré esta entrevista de Astrid Pikielny a María Moreno en la Revista "Debate".

con fresca pero con sol

Sabado aspirante a verdadera primavera, lavarropas, terraza con libro al sol, los broches tienen que tensar la ropa, al celular un correntino se llama Nestor, conduce un programa en radio La Red de Corrientes y me pregunta cosas sobre esas mujeres, todo muy simpático entre la educada dosis de morbo que se licua con un tono campechano que me acerca, pareciera que estuviera acá cuando aún trato de despertarme con el batallón lumínico de un café con leche cargado; el correntino me recuerda a un programa bahiense que iba por LU2 y esta al aire desde hace como mil años : "Bienvenidos".
Almorzar al sol hace muy bien.
En la fila de la caja de la librería, veo que nadie lleva libros: todos compran DVDs.
Con mis ejemplares de literatura argentina en la mano siento que hago una patriada y sé que exagero
pero igual se siente muy bien.

En casa de noche un sueño rompiendo esas vidrieras al grito de malditos falsos gurues new age o quizá de estúpidos cerdos imperialistas.

Celia


"Celia Dosio nació en Buenos Aires. Es crítica teatral. Publicó el libro El Payró, 50 años de teatro independiente y la novela breve El día que Perla voló. "

Acaba de publicar esta nueva novela.

Viernes 3 de octubre, 21,30 hs.

Centro Cultural Pachamama,

Pasaje Argañaraz 22

El Quinteto de la Muerte

(la fiesta de la narrativa)

Presenta

"Funeseando

con Lucas Oliveira"

Esa noche todos somos Funes,

todos somos Lucas,

y seguro algún otro Oliveira habrá.

Musicaliza sonríe y enamora a las pebetas: Facundo Gorostiza

(El que llega temprano come,

el que no, lava los platos)